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Casamiento de Fidel Castro con Mirta Díaz-Balart el 12 de octubre de 1948

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Casamiento de Fidel Castro con Mirta Díaz-Balart el 12 de octubre de 1948

 

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En 1948, luego de su regreso de Colombia y de meterse de lleno con los estudios, Fidel Castro y Mirta Francisca de la Caridad Díaz-Balart decidieron contraer matrimonio. Fidel había conocido a Mirta en 1946 cuando su amigo y entonces compañero de militancia en la Universidad, Rafael Díaz-Balart (hermano de Mirta) los presentó. Tuvieron un noviazgo de aproximadamente dos años, aunque pasaron algunos períodos alejados cuando Fidel participó en la expedición de Cayo Confites y cuando viajó a Venezuela, Panamá y Colombia.

Mirta también era estudiante universitaria en la Escuela de Filosofía. Fidel decidió casarse porque luego de dos años muy turbulentos en su vida, asoció el matrimonio con la idea de sentar cabeza y dedicarse a estudiar. Mirta pertenecía a una acaudalada e influyente familia de la alta sociedad cubana y era hija de Rafael José Díaz-Balart, alcalde de la ciudad de Banes en la Provincia de Oriente, y de la maestra América Gutiérrez Vila. Además de Rafael, Mirta tenía otros dos hermanos, Waldo y Francisco. Los Díaz-Balart no estaban del todo contentos con la boda, ya que no simpatizaban demasiado con Fidel, pero aún así aceptaron la decisión de Mirta.

Por el contrario, los padres de Fidel estaban muy felices con el casamiento, ya que al ver que se había vuelto a dedicar a los estudios y ahora pensaba en el matrimonio, por fin se alejaría de los peligros relacionados a las luchas políticas. Incluso lo ayudaron económicamente.

Fidel Castro conoció a Mirta Díaz-Balart cuando el hermano de ella, Rafael, los presentó en la concurrida cafetería de la Escuela de Derecho de la Universidad de La Habana. Mirta era una bella joven de ojos verdes y cabello rubio ceniza, oriunda de la ciudad de Banes y perteneciente a una de las familias más ricas de Cuba. Él quedó totalmente cautivado por ella. Mirta, por su parte, quedó impactada con el joven Fidel de apariencia vigorosa, pelo castaño ondulado, hombros anchos y una altura de 1,90 m. Fue amor a primera vista por ambas partes.

Ella era una dedicada estudiante de Filosofía y Letras. Fidel estaba totalmente enamorado de ella. Antes de conocerla, solía tener citas, pero muchas veces no resultaban porque a él le gustaba hablar mucho sobre política e incluso otras veces ha llegado a cancelarlas a causa de sus actividades en la militancia. Paradójicamente, a pesar de su personalidad carismática, durante su adolescencia y temprana juventud presentaba cierta timidez con las mujeres, aunque esto iría cambiando con el tiempo, especialmente a partir de su relación con Mirta. De hecho, en el futuro, Fidel Castro tendría mucho éxito con las mujeres y varias relaciones tanto formales como informales. Tampoco era buen bailarín, y a pesar que intentó aprender a bailar, nunca pudo lograrlo.

La ciudad de Banes, de donde era oriunda Mirta y de la cual su padre Rafael José Díaz-Balart era acalde, era quizás la de mayor influencia estadounidense en Cuba a causa del dominio que tenía en la zona la empresa United Fruit Company, una de las más importante empresas azucareras del momento. Pocos lugares en Cuba tenían tanta presencia estadounidense como Banes, donde las casas lujosas y los céspedes prolijos abundaban. Donde los empleados jerárquicos estadounidenses y cubanos de la United Fruit Company nadaban en sus grandes piscinas, jugaban al polo y compraban productos importados de Estados Unidos en exclusivas tiendas. En Banes, la clase media cubana vivía como estadounidenses e incluso habían adoptado algunas costumbres de aquel país. Muchos incluso se convirtieron al protestantismo, entre ellos el hermano de Mirta, Rafael, quien había recibido una beca de teología en Estados Unidos para ser ministro.

Banes estaba dividida en dos sectores, el cubano y el americano. El sector cubano tenía su propio alcalde (el padre de Mirta) y concejo electo. El sector americano de Banes era conocido con el nombre de Colonia Americana (la palabra colonia se refería a barrio o zona y no tenía ninguna connotación con el colonialismo). En el sector americano, cada 4 de julio se solía festejar el Día de la Independencia de Estados Unidos y tanto los estadounidenses como los cubanos de clases acomodadas acostumbraban realizar un picnic en el Club Americano.

La familia de Mirta poseía dos casas, una en el sector cubano de Banes y otra en el americano. Su abuela, junto a un tío y dos primos vivían en la casa del sector cubano de Banes, mientras que sus padres y hermanos vivían en la casa ubicada en la Colonia Americana. Mirta se graduó en una escuela secundaria de cuáqueros. El vínculo que la familia tenía con Estados Unidos era muy grande (de hecho luego del triunfo de la Revolución en 1959, gran parte de la familia Díaz-Balart se instalaría en Estados Unidos donde durante muchos años participarían en la política de dicho país). Además, el padre de Mirta, Rafael era amigo de Fulgencio Batista.

Fidel se enamoró de Mirta, una chica que provenía de una familia que representaba todo lo que él combatía: la burguesía, la influencia estadounidense y Fulgencio Batista. Sin embargo, sus ideales se hacían ver claramente cada vez que visitaba a Mirta en Banes, ya que había algo que lo obsesionaba particularmente y generaba mucha rabia en él. Se trataba de la playa privada Puerto Rico Beach, una gran extensión de arenas blancas -propiedad de la United Fruit Company- que daba al mar, totalmente cercada y custodiada por dicha empresa estadounidense. La entrada a esta playa exclusiva se realizaba a través de un portón cuya llave se podía conseguir fácilmente en la compañía. Esta playa exclusiva era principalmente frecuentada por miembros de familias vinculadas a la United Fruit, así como por familias influyentes de Banes y sus amigos. A Fidel le molestaba el hecho de que la playa estuviera cercada y requiriera de un permiso por parte de una empresa extranjera para acceder. Al respecto, cada vez que visitaba Banes solía protestar ante Mirta y sus amigos acerca de la exclusividad de esta playa, cuyos cercos serían derribados una vez triunfada la Revolución Cubana en 1959.

El 10 de octubre de 1948 asumió como Presidente de la República, Carlos Prío Socarrás, sucesór de Ramón Grau San Martín e igual que este último miembro del Partido Auténtico. Casualmente, al otro día, el 11 de octubre de 1948, Fidel Castro y Mirta Díaz-Balart se casaron por civil ante un notario en la ciudad de Banes. Fidel tenía 22 años de edad y Mirta 20.

Fidel Castro no tuvo ningún inconveniente con la idea de casarse por Iglesia, ya que lo consideraba algo estrictamente social. Además, su familia no lo hubiera aceptado de otra manera. En aquellos tiempos era casi ética y moralmente obligatorio casarse por civil y por la Iglesia.

En horas de la mañana del 12 de octubre de 1948 contrajeron matrimonio por Iglesia Católica, en una ceremonia oficiada por el Monseñor Madariaga en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, de la ciudad de Banes. El padrino de bodas fue el padre de Mirta, Rafael José Díaz-Balart y la madrina fue la madre de Fidel, Lina Ruz González. El testigo por parte de los Castro fue el hermano de Fidel, Ramón Castro. Entre los invitados estaban John J. Brickey, administrador de la United Fruit Company (empresa estadounidense que poseía la mayoría de las tierras de la Provincia de Oriente para la explotación azucarera en sus ingenios) y Fidel Pino Santos, amigo y socio del padre de Fidel Castro, Ángel Castro Argiz.

La recepción se llevó a cabo en la residencia de los Díaz-Balart en Banes. Entre los platos que se servían, el menú incluía langosta. El padre de Fidel, Ángel Castro Argiz le obsequió a la pareja 10.000 dólares para que pudieran viajar de luna de miel a Estados Unidos.

Según algunas fuentes, la boda fue mencionada en la sección de noticias de sociedad del Diario de la Marina (periódico de tendencia conservadora), por tratarse del casamiento de la hija del alcalde de Banes, perteneciente a la familia Díaz-Balart, con el activista político, hijo de un terrateniente de Birán.

La familia Díaz-Balart era de tendencia batistiana, ya que el padre de Mirta era amigo de Fulgencio Batista, también oriundo de Banes. Incluso el hermano de Mirta, Rafael, años más tarde tras el golpe de estado de Batista, obtuvo cargos de funcionario público en su gobierno de facto. Por este vínculo con los Díaz-Balart, Fulgencio Batista envió como obsequios de boda a la pareja de Fidel Castro y Mirta Díaz-Balart, 1000 dólares (dos sobres de 500 dólares para cada uno de los recién casados) y unas lámparas de mesa hechas de alabastros.

Fuentes de información:

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