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Fidel Castro en 1949

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Fidel Castro en 1949

 

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Fidel Castro en 1949 junto a otros estudiantes de Derecho. Fidel aparece en la fila de adelante, segundo de derecha a izquierda.

Fidel Castro y su esposa Mirta Díaz-Balart volvieron de su viaje a Estados Unidos con muy poco dinero, casi arruinados. Así que con el dinero de la venta del automóvil de marca Lincoln Continental que había comprado en Estados Unidos y con la ayuda económica que le enviaban su padre Ángel Castro y el padre de Mirta, Fidel pudo rentar un apartamento en un edificio sin terminar en la zona de Miramar en La Habana.

Sin embargo, sus recursos económicos eran limitados, ya que Fidel no trabajaba en aquel entonces y recién comenzaría a trabajar por primera vez en su vida en 1950 -a los 24 años de edad- cuando abriría un bufete de abogados junto a otros dos socios. Por lo tanto, vivían de la ayuda familiar o préstamos de amigos. Su padre Ángel enviaba todos los meses un cheque con una cantidad de dinero limitada para los gastos más importantes. Para transportarse de un lado al otro, Fidel andaba de a pie, tomaba el autobús o el tranvía. En aquel período no contaban con lujos y verdaderamente vivían bastante apretados.

Durante 1949, Fidel no tuvo una vida social muy activa en lo que respecta a fiestas, salidas, cenas, paseos y otros tipos de entretenimientos, lo que ayudaba a reducir un poco los gastos. Obviamente tenía amigos y de vez en cuando iba a alguna fiesta como invitado, aunque nunca fue muy adepto a las fiestas, nunca fue buen bailarín y tampoco contaba con un buen oído musical. Él atribuía eso a su origen campesino. Era muy buen atleta, pero la música y el baile no se le daban.

No obstante, siempre fue muy carismático con las mujeres, quienes por lo general lo consideraban atractivo. Tuvo varias relaciones pasajeras con otras mujeres hasta conocer a Mirta. Pero cuando contrajo matrimonio, se abocó de lleno a la pareja. Al menos en un principio. La pareja estaba muy enamorada, pero luego, con el paso del tiempo y su cada vez más activa vida política, la relación con Mirta se iría deteriorando.

Durante 1949 se dedicó de lleno a los estudios para obtener la beca Bustamante que le permitiría estudiar en alguna universidad prestigiosa del exterior. También siguió con sus actividades políticas, aunque no con la misma intensidad que en los dos años anteriores. Iba a manifestaciones y actos del Partido Ortodoxo, pero no se alejaba de su hogar por muchas horas.

Al igual que en el año anterior, Fidel se había matriculado como estudiante libre. En 1949 pasaría exitosamente 17 asignaturas. El objetivo era pasar 47 asignaturas en un tiempo récord de un año y medio para obtener la beca. Como su plan había comenzado en 1948, debía finalizarlo en 1950. En muchas ocasiones le dedicaba a los estudios hasta 16 horas diarias. La tranquilidad del matrimonio ayudó mucho para avanzar en su plan.

Durante 1949, como Fidel solía pasar muchas horas en la casa estudiando, ayudaba en algunas tareas domésticas y cocinaba de vez en cuando. Aunque la vieja división de trabajo de la época subsistía en aquel hogar. La mayoría de las actividades domésticas estaban a cargo de la mujer y el mantenimiento económico a manos del hombre -a pesar que él no trabajaba aún-. Dicha división antigua de las actividades fue algo que Fidel ha llegado a reconocer como propio de la época, de una sociedad patriarcal, casi establecida implícitamente por los cánones de convivencia de aquellos tiempos, en los que nadie se lo planteaba como un problema aún. Aunque con el paso de los años, Fidel iría madurando junto al resto de la sociedad al respecto.

En 1949 Mirta quedó embarazada del primer hijo de Fidel Castro, quien nacería el 1 de septiembre de dicho año y se llamaría al igual que su padre, Fidel, aunque todos lo llamarían por su diminutivo Fidelito. Tras el nacimiento de Fidelito, se mudarían a un apartamento más cómodo ubicado cerca del cruce de las calles 3 y 2, en la zona del Vedado en la Habana, cerca del mar y frente a un cuartel del ejército que ocupaba todo el predio actualmente ocupado por los hoteles Riviera y Meliá Cohiba.

Mirta estaba acostumbrada a vivir bien, ya que su familia era económicamente muy acaudalada, por lo que esta escasez de dinero provocada por la falta de trabajo de Fidel Castro así como el total enfoque en los estudios y la militancia política de su marido, la hacían sentirse algo incómoda, ya que tenía muchas necesidades económicas, especialmente durante su embarazo. Igualmente ella hacía su mayor esfuerzo para seguir adelante, ya que estaba muy enamorada de Fidel. Un corto período de mayor bienestar y acceso a recursos para la pareja fue el de las vacaciones de verano en Banes, en la casa de los Díaz-Balart, cuando ella llevaba seis meses de embarazo. Allí pasaron algunas semanas de descanso y ocio.

Fuentes de información:

  • Fidel y Raúl, mis hermanos: Memorias de Juanita Castro. Editorial Aguilar, de Santillana
  • Fidel Castro Ruz GUERRILLERO DEL TIEMPO - Escrito por Katiuska Blanco Castiñeira
  • Guerrilla Prince: The Untold Story of Fidel Castro. Escrito por Georgie Anne Meyer. Publicado por Little Brown and Company - ISBN: 978-0-316-30893-9
  • Cronologías de Fidel Castro
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