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Qué son los satélites artificiales y cómo funcionan - Parte 3


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<< QUÉ SON LOS SATÉLITES Y CÓMO FUNCIONAN - SEGUNDA PARTE

Satélites latinoamericanos

 
América latina también tiene una importante presencia en el espacio, gracias a la iniciativa de varios estados así como de algunas inversiones privadas. Hacia 2013 habían 72 satélites de comunicaciones latinoamericanos orbitando y para el 2017 se pronostica que habrán 26 más, los cuales se encuentran en pleno desarrollo.

Sin embargo de todos los países latinoamericanos, Argentina es el único que fabrica totalmente sus propios satélites a través de INVAP, una empresa estatal argentina. Los demás países latinoamericanos han tenido que contratar los servicios de empresas estadounidenses (como Hughes, Boeing o Lockheed Martin), chinas (como Great Wall Industry Corporation) o europeas (como la francoitaliana Thales Alenia Space).

La meta en común es la de lograr la independencia total de flotas satelitales extranjeras o privadas para las comunicaciones de los diversos estados de la región. Dicho avance en la conquista del espacio se debe en gran parte a los proyectos de ampliación de conectividad de los distintos países de la región que ya han comprendido que el desarrollo de la región se verá altamente beneficiado con el pleno acceso a la información y a los medios de comunicación de todos sus habitantes; de hecho según estudios de las Naciones Unidas, un incremento del 10% en la conectividad resulta en un aumento del entre 1,5% y el 3% Producto Bruto Interno, ya que el acceso a dichos medios -principalemente Internet- resulta una útil herramienta educativa en los tiempos que corren, principalmente en regiones de baja densidad poblacional donde no se cuenta con la misma infraestructura que en grandes ciudades (algo que ocurre por ejemplo en Argentina y Chile, donde las zonas de baja densidad poblacional y aislamiento geográfico son muchas). Entre estos proyectos estatales de conectividad se pueden mencionar Argentina Conectada, e-México y Vive Digital de Colombia.

Salvo en el caso argentino que cuenta con sus propias tecnologías locales, en el resto de Latinoamérica varios de los nuevos proyectos son desarrollados y financiado por la industria aeroespacial china, que busca ganar terreno en el mercado satelital dominado por empresas estadounidenses y europeas.

Latinoamérica tuvo acceso a servicios satelitales (no propios) desde la década del '60, a través de Intelsat, un consorcio de propiedad intergubernamental que entre 1964 y 2001 contó con hasta 149 estados miembros y una constelación de satélites de comunicaciones de larga distancia y radiodifusión, la mayoría de fabricación estadounidense (empresas como Hugues, Boeing, Space System Loral y Ford Aerospace) y en menor medida europea (Alcatel y Astrium). Sin embargo dado que los servicios de Intelsat no siempre estaban disponibles, Brasil y México compraron sus propios satélites a empresas norteamericanas, a mediados de los '80, para cubrir sus necesidades en materias de comunicación y  radiodifusión. Luego a partir de los años '90 Argentina comenzó a fabricar sus propios satélites.

El monopolio de Intelsat en la región llegó a su fin en 1988 con la llegada de PanAmSat, empresa estadounidense que tras una fuerte presión logró introducir su primer satélite, llamado PAS 1, enfocado a Latinoamérica. Luego en los años '90, con el auge del modelo neoliberal en la región, las inversiones extranjeras en el mercado de las telecomunicaciones en varios países de América Latina y la especulación financiera creada alrededor de dichos mercados de telecomunicaciones, propiciaron la conversión de la región en la zona de mayor competencia en el mundo, para empresas privadas internacionales que querían invertir en materia de colocación de satélites.

Al principio el negocio estaba repartido entre operadores que contaban con oferta de capacidad internacional y regional. Durante el período 2000-2001 hubo una gran entrada de nuevos operadores satelitales con influencia regional, pero el aumento en cantidad de competidores ha disminuido desde 2005.

Actualmente, con el proceso de independencia y fortificación de las economías de varios países latinoamericanos, los distintos estados buscan contar con sus propios medios satelitales, sin tener que depender de empresas privadas extranjeras, a través de diversas iniciativas gubernamentales y fuertes planes de inversión en materia de telecomunicaciones; por lo que se han encargado a los mayores fabricantes de Estados Unidos, China y Argentina el desarrollo de satélites que cubrirán las necesidades en materia de telecomunicaciones de los países de la región.
 
 
Argentina

Argentina fue uno de los países pioneros del mundo en materia de investigación espacial desde la década de los años 1960s con la creación de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales CNIE, dependiente de la Fuerza Aérea Argentina, que realizó 150 lanzamientos que llegaron a poner en órbita espacial a seres vivos que regresaron sanos y salvos. Siempre todos los vehículos espaciales de Argentina fueron de total desarrollo y fabricación local.

El 11 de abril de 1967, fue lanzado el Cohete Yarará desde la Escuela de Tropas Aerotransportadas de la provincia de Córdoba, con un ratón como tripulante (llamado Belisario), que permaneció 30 minutos en ingravidez, volviendo con vida a la Tierra. Así, Argentina se convirtió en el cuarto país en poner a seres vivos en el espacio, luego de Rusia, Estados Unidos y Francia.

La CNIE llegó a su fin, pero el 28 de mayo de 1991 se creó la actual Comisión Nacional de Actividades Espaciales CONAE, que daría comienzo al Plan Nacional Espacial de Argentina, que define a este país como "un pueblo pacífico que quiere reencontrarse con sus tradiciones científicas, que impulsa el uso intensivo de los productos de la ciencia y tecnología espacial en beneficio de todo el mundo para la utilización y aprovechamiento de las mismas con fines pacíficos".

El primer satélite argentino de fabricación nacional no fue un proyecto gubernamental sino de origen civil, el LUSAT-1, construido por radioaficionados de la filial argentina de AMSAT, que fue puesto en órbita el 22 de enero de 1990. Pequeño en masa, con 10 kg; se encuentra en una órbita de hasta 794 kilómetros de altura con un período orbital (vuelta completa alrededor del planeta) de 100.56 minutos.

Satelite LUSAT 1
Satélite LUSAT-1


Satelite LUSAT 1
Satélite LUSAT-1

El 29 de agosto de 1996 se puso en órbita el segundo satélite de fabricación argentina, llamado Victor-1, diseñado, desarrollado, testeado y construido totalmente por el Centro de Investigaciones Aplicadas del Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba. De unos 30 kilogramos y una vida útil de 3 años. Con fines educativos y de investigación científica, llevaba a bordo dos cámaras para tomar fotografías de la Tierra. Tenía la capacidad de actualizar el software de su computadora en forma remota una vez colocado en órbita.

En 1996 se lanzó el primer satélite del Plan Espacial de la CONAE, construido por la empresa estatal INVAP, el SAC-B. De investigación astronómica, su principal meta era investigar las fuentes explosivas de alta energía provenientes de otras galaxias. Tenía una masa de 191 kg, de los cuales 50 kg eran de carga útil. Sin embargo la misión falló, puesto que no pudo ser desacoplado del cohete que lo transportaba ni desplegar sus paneles solares para regargar las baterías, por lo que luego de completar unas pocas órbitas alrededor del planeta se quedó sin energía. A pesar de todo, fue capaz de poner en funcionamiento todos los sistemas de a bordo.

Satelite argentino SAC-B
Satélite SAC-B

El 14 de diciembre de 1998, se lanzó otro pequeño satélite de fabricación argentina, el SAC-A. Pequeño, de 68 kg, con fines más bien experimentales para probar sistemas de energía, de navegación, de guiado controlado y elementos ópticos; así como enviado de datos e imágenes. No presentó problemas técnicos y finalizó su misión exitosamente, entrando nuevamente a la atmósfera en octubre de 1999. Durante los dos últimos meses de funcionamiento fue utilizado con fines educativos por la CONAE para la enseñanza de control de satélites a estudiantes.

El 21 de noviembre de 2000 se lanzó el quinto satélite de fabricación argentina, el SAC-C, con una masa de 485 kg. Diseñado y construido por la empresa estatal argentina de innovaciones tecnológicas INVAP, su principal misión era la de monitorear y fotografiar el medio ambiente terrestre para posteriores investigaciones y el estudio de catástrofes naturales. Se trataba de un satélite de observación terrestre para mediciones y estudios científicos. Dichas observaciones terrestres, principalmente del territorio argentino, se obtenían mediante imágenes ópticas destinadas al estudio de distintos ecosistemas. Otros usos que se le dieron incluyen el estudio de áreas socio-productivas para actividades como la agricultura, la geología, la salud (por ejemplo mediante las novedosas técnicas de epidemiologías panorámicas que sirven para investigar enfermedades animales y vegetales en distintas regiones mediante el uso de satélites), medición de costas, hidrología, emergencias, estudios atmosféricos como la temperatura y proporciones de vapor de agua, entre otras actividades. Finalmente su señal se apagó en agosto de 2013 tras casi trece años de vida útil.

Satelite argentino SAC-C
Satélite SAC-C

El 10 de junio de 2011 se lanzó otro satélite construido por la empresa argentina INVAP, el SAC-D, también de investigación científica, una masa de 1600 kilogramos, fue colocado en una órbita polar de 657 kilómetros de altura, tardando algo más de una hora en dar una vuelta completa alrededor del planeta. Su principal misión es la del estudio del medioambiente, la biosfera, la atmósfera terrestre y los océanos. Con mayor orientación a la obtención de información climática a través de la medición de la salinidad de los océanos enfocado en los procesos de circulación y mezcla de aguas; también a través de la detección de zonas de alta temperatura en la superficie terrestre para la posterior realización de mapas de riesgo de incendios. También sirve para la medición de la humedad del suelo siendo un excelente método para pronosticar posibles inundaciones. De órbita polar, el SAC-D está sincronizado para pasar dos veces al día por cada punto del planeta, dichos momentos teniendo una separación de 12 horas entre la primera y segunda pasada del día. Sus datos enviados diariamente a la Estación Terrena de Control y Recepción de Datos, "Teófilo Tabanera", ubicado en la provincia de Córdoba, pueden ser vistos a través del sitio Web de la CONAE.

Satelite SAC-D
Satélite SAC-D

Construccion del satelite argentino SAC-D
Construcción del satélite SAC-D en el INVAP

Construccion del satelite SAC-D en el INVAp
Construcción del satélite SAC-D en el INVAP

En el año 2007 se creó la empresa estatal operadora de satélites de comunicaciones ARSAT, la cual se hizo cargo de una empresa operadora anterior llamada Nahuelsat, su estación terrena de control y dos posiciones orbitales geoestacionarias ubicadas en los 72° de longitud Oeste y 81° de longitud Oeste (dado que el espacio orbital circundante no es anárquico, a cada estado y empresa le corresponde un determinado número de posiciones orbitales para explotar). La empresa anterior, Nahuelsat, de capitales alemanes había sido privatizada en los años '90, y por incumplimientos a nivel nacional e internacional, estuvo cerca de hacer perder a la Argentina las dos posiciones orbitales que le corresponden, por lo que la creación de ARSAT, era necesaria para no despojar al país de sus derechos en el espacio.

Al poco tiempo de encargarse de la operación de los activos de la ex Nahuelsat, ARSAT, se puso como meta desarrollar la industria satelital local. Por lo que le encargó a la empresa argentina de soluciones tecnológicas INVAP, la construcción de tres satélites geoestacionarios de comunicaciones.

Los tres satélites, ARSAT-1, ARSAT-2 y ARSAT-3, son de comunicaciones, y serán colocados en órbitas geoestacionarias ubicadas a 35.787 kilómetros de altura, por lo que los requisitos tecnológicos para este tipo de satélite son mayores a los de otros. Esto convierte a Argentina en uno de los únicos siete países que fabrican satélites de este tipo, el único de Latinoamérica y el segundo de América luego de Estados Unidos.

El ARSAT-1 tiene una masa de 3 toneladas, un costo de 720 millones de dólares, está equipado con una antena para Televisión Digital Terrestre (TDA), Internet y telefonía IP. Su lanzamiento está previsto para el año 2014, y cuenta con una vida útil pronosticada de 15 años. Se colocará en la posición geoestacionaria ubicada a 72° Oeste y ofrecerá servicios de telecomunicaciones, que incluyen transmisión de datos, señales de telefonía y de televisión en Argentina, Chile y Uruguay.

El estado argentino actualmente está invirtiendo unos 1500 millones de dólares en materia de construcción de satélites de comunicaciones geoestacionarios. Por lo que una vez completada la constelación de los tres satélites, con la puesta en órbita del ARSAT-1 en 2014, ARSAT-2 en 2015, y ARSAT-3 en 2017; se llegará a cubrir todo el territorio latinoamericano y parte de Estados Unidos.

Lo que está inviritendo actualmente Argentina en materia espacial, dará sus frutos en el futuro, cuando los países con su propia infraestructura satelital serán completamente independientes en materia de comunicaciones y navegación, mientras que aquellos que no la hayan desarrollado dependerán económica y tecnológicamente de aquellos que sí.

Construccion del satelite ARSAT-1
Construcción del Satélite ARSAT-1 en el INVAP, provincia de Río Negro, Argentina
 

Satelite argentino de telecomunicaciones ARSAT-1
Satélite de telecomunicaciones ARSAT-1
 

Centro de Ensayos de Alta Tecnologia
Centro de Ensayos de Alta Tecnología del INVAP - Aquí se ponen a prueba los satélites bajo condiciones extremas que simulan
las vibraciones, temperaturas, niveles de presión, y radiación que deberá soportar el satélite durante el lanzamiento y luego en el espacio

México

México se afilió al sistema satelital Intelsat (de administación intergubernamental que llegó a tener 149 países miembros), rentando un satélite ATS-3 perteneciente a la agencia aeroespacial estadounidense NASA.

En 1982 encargó a la empresa estadounidense Hughes, la construcción de dos satélites de comunicaciones, el Morelos-I y Morelos-II. El proyecto tuvo un costo de 92 millones de dólares. El Morelos I fue lanzado el 17 de junio de 1985 desde el Cabo Cañaveral (Cabo Kennedy) del estado de la Florida en Estados Unidos, en el transbordador espacial de la NASA Discovery. El 27 de noviembre de 1985 fue lanzado, también desde el Cabo Cañaveral, en el transbordador de la NASA Atlantis, en la cual también viajaba el primer astronauta mexicano de la historia, el Dr. Rodolfo Neri Vela, ingeniero electrónico y mecánico, encargado de la dirección de puesta en órbita del Morelos-II.

El Morelos-I tenía una masa de 512 kg y el Morelos-II de 645 kg, habiéndose extendido la vida útil del primero hasta el 5 de marzo de 1994 y del segundo hasta el 14 de junio de 2004 cuando se terminó su combustible, siendo hoy día los dos inoperantes como basura espacial. Durante sus años de vida, los satélites Morelos brindaron servicios de comunicaciones de telefonía y televisión para todo el territorio mexicano.

Por la misma época la empresa estadounidense Hughes, estuvo a cargo de la construcción del centro de control terrestre de satélites mexicanos en Iztapalapa, México DF.

En 1989 el gobierno mexicano a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte creó un organismo denominado Telecomunicaciones de México (Telecomm), para el control de los satélites Morelos.

En 1991, Telecomm encargó un segundo paquete de satélites a la empresa estadounidense Hughes; para complementar en un principio al sistema Morelos y luego terminar sustituyéndolo, todo por un costo de 300 millones de dólares. Dicho sistema estaría conformado por los satélites de comunicaciones Solidaridad 1 y Solidaridad 2.

El Solidaridad 1, con 2776 kg, fue lanzado el 20 de noviembre de 1993 desde el Puerto Espacial Kourou en Guayana Francesa. Hacia 1999 comenzaron una series de fallas eléctricas de sus instrumentos, que concluyeron el 29 de agosto de 2000 con la pérdida del Solidaridad 1 y su apagado.

El Solidaridad 2, con 1679 kg, fue lanzado el 7 de octubre de 1994 desde el Puerto Espacial Kourou en Guayana Francesa. Desde entonces brindó servicios de comunicaciones de televisión, telefonía y datos cubriendo todo México, Estados Unidos y gran parte de Latinamérica. A partir del año 2008 se hizo todo lo posible a través de diversas técnicas para prorrogar su vida útil, logrando que hacia 2013 siguiera brindando servicios, aunque sólo al gobierno mexicano, siendo detenida su actividad comercial.

Satelite mexicano Solidaridad
Satélite Solidaridad 1

En 1995 comenzó el proceso de privatización de Telecomm, en total concordancia con las políticas neoliberales de los años '90 en toda la región, habiéndose privatizado la empresa por completo en 1997, y tomado el nuevo nombre de SATMEX. Desde entonces los satélites Solidaridad fueron llamados SATMEX 3 y SATMEX 4 y los Morelos SATMEX 1 (aunque para entonces el Morelos-I ya estaba apagado) y SATMEX 2.

En agosto de 1996 se encargó otro satélite a la empresa estadounidense Hughes, el Morelos 3 (aunque dada la privatización de la empresa pasó a llamarse SATMEX 5), con cobertura para todo el continente americano. Con una masa de 1950 kg y 26 metros de largo por 9,4 metros de ancho, fue lanzado el 5 de diciembre de 1998 desde el Puerto Espacial Kourou en Guyana Francesa. Debido a su mayor potencia, las antenas de televisión satelital de 60 cm de diámetro o menos pueden captar las señales enviadas por este satélite con una excelente calidad. Dada su cobertura continental puede brindar servicios de comunicación a cualquier país de América. Luego de unas fallas en el sistema de propulsión principal, comenzó a operar con el mecanismo suplente de propulsión químico, por lo que se acerca el final de su vida útil, hecho que ya propició el encargo por parte de SATMEX a la empresa estadounidense Space Systems/Loral de un nuevo satélite, bajo el nombre de SATMEX 8 para suplantar al SATMEX 5.

Ya entrado el siglo XXI, SATMEX encargó a la empresa estadounidense Space Systems Loral, la construcción del SATMEX 6, con 5700 kg, el cual fue lanzado el 27 de mayo de 2006 desde el Puerto Espacial Kourou de Guayana Francesa. Con una vida útil pronosticada de 15 años, un 50% de más potencia que el SATMEX 5 y un mayor ancho de banda. Con capacidad de brindar a todo el continente americano servicios de telefonía de larga distancia, televisión satelital, conexión a Internet, educación a distancia, comunicaciónes para redes empresariales y videoconferencias, telemedicina, entre otros servicios de telecomunicaciones.

SATMEX solicitó en 2008 a la empresa estadounidense Space Systems Loral, la construcción del satélite de comunicaciones SATMEX 7, con lanzamiento programado para el año 2011; sin embargo por motivos varios fue cancelado. A pesar de eso, el 13 de marzo de 2012, SATMEX anunció el nuevo encargo para su construcción definitiva a la empresa estadounidense de soluciones aeroespaciales Boeing. El mismo sería lanzado entre 2014 y 2015 desde el Cabo Kennedy de la NASA (o Cañaveral) en la Florida, Estados Unidos.

En 2010 SATMEX le encargó a la empresa estadounidense Space Systems/Loral la fabricación del satélite de comunicaciones SATMEX 8 para sustituir al viejo SATMEX 5. Finalmente luego de dos lanzamientos postergados, se lanzó el 26 de marzo de 2013 desde el cosmódromo Baikonur ubicado en la República de Kazajistán.

Satelite mexicano SATMEX 6
Satélite SATMEX 6

El 2 de febrero de 2005 el gobierno mexicano le otorgó una concesión de 20 años a la empresa mexicana MedCom de la posición orbital geoestacionaria ubicada a los 77° de longitud oeste. Para dicha concesión MedCom creó la empresa QuetzSat pagando 14 millones de dólares, y cuenta con la participación accionaria de SES S.A., (empresa internacional con sede en Betzdorf, Luxemburgo, y segunda mayor operadora de satélites de comunicaciones a nivel mundial, con una flota de más de 50 satélites de comunicaciones geoestacionarios). Así, se encargó a la empresa estadounidense Space Systems/Loral la fabricación del satélite QuetSat 1, con un costo de 250 millones de dólares; el cual tiene una masa de 5514 kg y un pronóstico de vida útil de 15 años. Fue lanzado el 29 de septiembre de 2011 desde el cosmódromo de Baikonur en la República de Kazajistán. El uso de este satélite es para brindar servicios de televisión satelital en México y Estados Unidos, por parte de la empresa Dish México que rentará dichos servicios prestados por el artefacto espacial.

Actualmente, el estado mexicano ha decidido encargar la construcción de tres nuevos satélites bajo el nombre de MEXSAT. Los satélites MEXSAT 1 (Centenario) y MEXSAT 2 (Morelos-III), fabricados por la empresa estadounidense de soluciones aeroespaciales Boeing, serán satélites gemelos que trabajarán conjuntamente para cubrir comunicaciones de teléfonos celulares o móviles, mientras que el MEXSAT 3 (Bicentenario), construido por la estadounidense Orbital Sciences Corporation, brinda servicios para comunicaciones fijas y transmisiones civiles del gobierno mexicano.

El MEXSAT 3 fue lanzado el 19 de diciembre de 2012 desde el Puerto Espacial Kourou, en Guyana Francesa, tiene una masa de 2900 kg y brinda servicios fijos de Internet por banda ancha, telefonía satelital digital, videoconferencia, educación a larga distancia, telemedicina y atención de emergencias.

Los lanzamientos del MEXSAT 1 (Centenario) y del MEXSAT 2 (Morelos-III) están planeados para 2013 y 2014, respectivamente.

El Sistema Satelital MEXSAT es el proyecto satelital estatal más importante de la historia de las comunicaciones de México. Conjuntamente los tres satélites brindarán servicios de telefonía, banda ancha, telemedicina, educación a distancia, telemedicina, atención en momentos de emergencias, combate al crimen y telecomunicaciones para la seguridad nacional.

Satelite mexicano MEXSAT 3
Satélite MEXSAT 3 (Bicentenario)

 
Brasil

Brasil siempre fue un país con un fuerte vínculo con el fútbol, y en materia de satélites sería una de las causas que hicieron plantearse a dicho país la posibilidad de contar con su propio satélite. Brasil era uno de los países miembros de la organización de satélites intergubernamental Intelsat, que podía hacer uso -cuando estuviese disponible- de alguno de los satélites de dicha constelación. Sin embargo 1982 el pueblo brasilero no pudo ver la clasificación de su selección de fútbol para el Mundial de España de ese mismo año, ya que no se pudo conseguir un espacio para transmitir por TV a través de un satélite de Intelsat, por lo que solamente se transmitió el relato, pero sin las imágenes. Era hora de tener un satélite propio, por lo menos para ver fútbol.

Por lo que el estado brasileño encargó a la empresa canadiense de soluciones aeroespaciales Spar Aerospace (empresa que ya no existe), la construcción de dos satélites, el Brasilsat A1 y el Brasilsat A2. El A1 fue lanzado en febrero de 1985 desde el Puerto Espacial Kourou de Guayana Francesa, mientras que el A2 un año más tarde también desde el mismo lugar en Guayana Francesa. Ambos tenían una masa de 645 kg, 2,2 metros de diámetro y 7 metros de altura. Los dos brindaban servicios de comunicaciones como de telefonía, radiodifusión, transmisión de señales televisivas en vivo y transmisión de datos. El A1 tuvo una vida que se extendió hasta 1996 mientras que la del A2 se prolongó hasta el 2004.

Luego se encargó la construcción de los satélites BrasilSat-B1, BrasilSat-B2, BrasilSat-B3 y BrasilSat-B5 a la empresa estadounidense de soluciones aeroespaciales Hughes Electronics Corporation, aunque con participación de ingenieros brasileros en el proyecto de desarrollo. Los BrasilSat de la serie B tenían más masa y eran de mayor potencia que los dos de la generación anterior y su principal meta era sustituir los servicios de comunicaciones brindados por los de la serie anterior. El BrasilSat-B1 fue lanzado el 10 de agosto de 1994 desde el Puerto Espacial Kourou en Guayana Francesa. El BrasiSat-B2 fue lanzado también desde Guyana Francesa el 29 de marzo de 1995. Luego en 1998 se lanzó el BrasilSat-B3, para cubrir las necesidades de la región amazónica, y finalmente el 16 de agosto de 2000 fue el turno del BrasilSat-B4.

Luego en 1998 la empresa de telecomunicaciones Embratel que administraba los satélites fue privatizada siendo vendida a la compañía estadounidence de telecomunicaciones MCI, (la cual quebró en 2003, por lo que desde entonces la mexicana TelMex pasaría a ser la propietaria de Embratel). En 2000 el área de satélites de Embratel pasó a tomar un nombre de empresa aparte llamado Star One, del cual el 19,99% pertenecía a SES S.A. (empresa internacional con sede en Betzdorf, Luxemburgo, y segunda mayor operadora de satélites de comunicaciones a nivel mundial, con una flota de más de 50 satélites de comunicaciones geoestacionarios).

Luego en junio de 2003, Star One, encargó a la europea de soluciones aeroespaciales Alcatel Alenia Aerospace, la fabricación de los satélites de comunicaciones Star One C1 y Star One C2, con pretenciones de reemplazar al BrasilSat-B2 y principal enfoque en brindar servicios de Internet de alta velocidad a todo el territorio brasileño (con el C1). Ambos con una masa de 4100 kg y una vida útil pronosticada de 15 años. El Star One C1 fue lanzado el 31 de agosto de 2007 desde el Puerto Espacial Kourou en guayana Francesa. El C2 fue lanzado el 18 de abril de 2008, también desde Guayana Francesa, y cubre todo el territorio latinoamericano y partes del sur de Estados Unidos.

En marzo de 2010, Star One encargó la construcción del satélite Star One C3 a la empresa estadounidense de soluciones aeroespaciales Orbital Sciences Corporation, para sustituir al BrasilSat B3 y cubrir las necesidades en comunicaciones de la región amazónica. Con un costo de 260 millones de dólares y una vida útil pronosticada de 15 años, el C3 fue lanzado el 10 de noviembre de 2012 desde el Puerto Espacial Kourou en Guayana Francesa.

Actualmente el estado brasilero se ha embarcado en un complejo plan de independización en materia de telecomunicaciones, investigación científica y defensa mediante el uso de satélites, a través de su Programa Nacional de Actividades Espaciales (PNAE) para lo que ha invertido aproximadamente 4500 millones de dólares. Dicho plan aspira a llegar al año 2021 con un país de mayor inclusión social gracias al mayor acceso a los medios de comunicación de las clases menos privilegiadas y total independencia en materia satelital.

El camino se ha iniciado con el proyecto del Satélite Geoestacionario de Defensa y Comunicaciones Estratégicas (SGDC 1), fabricado a partir de 2013 por la empresa francoitaliana de soluciones aeroespaciales Thales Alenia Space y administrado por Visiona Tecnología Espacial (una empresa creada conjuntamente por la compañía de telecomunicaciones Telebras y la fabricante de aviones Embraer, ambas brasileras), todo por un costo de 720 millones de dólares, que incluye el lanzamiento del satélite. El SGDC, será el puntapie inicial de un proceso de desarrollo en materia de satélites y un modelo para próximos proyectos estratégicos.

Una de las ventajas del proyecto SGDC, además de brindar los servicios de comunicaciones en telefonía, televisión satelital, internet, transmisión de datos, etc; es que servirá como elemento de aprendizaje y capacitación tecnológica para el desarrollo a largo plazo de una industria propia de futuros satélites, quizá en un principio aumentando la participación nacional en la fabricación de los artefactos, hasta llegar en algún momento a producir totalmente sus propios satélites.
 
 
Colombia

Colombia es un país sin antecedente en materia de satélites, salvo un proyecto educativo que puso en órbita un picosatélite de menos de 1 kilogramo (995 gramos). Diseñado por la empresa estadounidense Boeing, el mismo fue ensamblado con ayuda de ingenieros estadounidenses en la Universidad Sergio Arboleda de Colombia. Los ideólogos del proyecto fueron miembros del observatorio astronómico de dicho centro educativo.

En 2005 comenzó la construcción del mismo, tomando el nombre de Libertad I y habiendo sido lanzado el 17 de abril de 2007 desde el cosmódromo de Baikonur en la República de Kazjistán. Colocado en una órbita con apogeo (punto de mayor altura de la órbita) de 787 kilómetros y perigeo (punto de menor altura de la órbita) de 659 kilómetros y un período orbital completo alrededor del planeta de 99 minutos. El valor total del proyecto fue de 425.000 dólares. Su vida útil pronosticada es de unos 6 años antes de volver a ingresar a la atmósfera terrestre donde se desintegrará.

En el año 2009, el estado colombiano abrió una licitación internacional para el encargo de construcción de un satélite llamado SatCol; las oferentes fueron empresas de Estados Unidos, Francia, Rusia y China. Pero ninguno de los oferentes cumplían con los requisitos establecidos.

Hacia 2013, no se ha lanzado otro nuevo concurso por lo que Colombia se encontraba aún abierta a negociar con diferentes países la compra de un satélite que le de a Colombia la independencia en materia de telecomunicaciones.

Es de vital importancia para Colombia la independencia satelital dado que la mayor parte de la telefonía y telecomunicaciones en general del país se realizan a través de fibra óptica, haciendo más costosa la interconexión y por lo que se podrían ahora cientos de millones de dólares.
 
 
Venezuela

El estado venezolano creó la empresa Venesat para el encargo y operación de satélites de telecomunicaciones. A mediados del año 2004, comenzó el proyecto VENESAT-1 para poner en órbita al satélite geoestacionario Simón Bolívar 1, el primero de propiedad venezolana. Su construcción fue encargada a la empresa China Great Wall Industry Corporation en noviembre de 2005.

Con una masa de 5049 kilogramos; 3,6 metros de altura; 2,6 metros en su lado superior y 2,1 metros en su lado inferior; y dos brazos de paneles solares de 15,5 metros de largo cada uno. Fue lanzado el 1 de noviembre de 2008 desde la Centro Espacial Xichang en China y colocado en la órbita con posición 78° oeste, la cual pertenece a Uruguay, por lo que a cambio, Venezuela debe ceder un 10% de la capacidad del satélite a los uruguayos.

Comenzó a operar en 2009 y brinda servicios de telecomunicaciones a empresas venezolanas como CANTV, PDVSA, Telesur, entre otras. Aunque tiene alcance latinoamericano, aún hacia 2013 no se comercializaba fuera del país dado que se daba prioridad al uso doméstico. Es muy utilizado para servicios de telecomunicaciones en zonas rurales del país y prestación de servicios de TV satelital e Internet por parte de la empresa CANTV que pasó a manos del estado. Durante 2012, CANTV conectó 2700 antenas en Venezuela para proveer servicios de Internet.

Por otra parte Venezuela cuenta con un segundo satélite, cuya construcción también encargó a la empresa China Great Wall Industry Corporation. Se trata del Miranda VRSS-1, un satélite de observación utilizado para tomar fotografías de alta resolución del territorio venezolano.

Con una masa de 880 kilogramos, fue lanzado el 29 de septiembre de 2012 desde la Base de Lanzamientos Jiuquan en China y puesto en órbita baja de 639,5 kilómetros de altura, con un período orbital de 97 minutos, por lo que da 14 vueltas por día alrededor del planeta y pasando 3 veces por día sobre territorio venezolano del cual puede tomar unas 350 fotos diarias.
 

Venezuela tiene proyectada la puesta en órbita de otro satélite de comunicaciones, el VENESAT 2; el cual se presume sería también construido por la misma empresa china que produjo al VENESAT 1 y contaría con las mismas características técnicas de aquel satélite.
 
 
Nicaragua

El país centroamericano le encargó a la empresa China Great Wall Industry Corporation, de origen chino, la construcción de un satélite de comunicaciones, llamado NicaSat 1, la cual comenzará en 2013 y será puesto en órbita hacia finales de 2016, requiriendo una inversión de unos 250 millones de dólares.

Dicho satélite geoestacionario, brindará servicios de comunicaciones para zonas rurales o inaccesibles del país, aunque también es considerado como una potencial futura herramienta que cubra las necesidades en telecomunicaciones de toda la región centroamericana. De hecho, en noviembre de 2012 durante la 126° Reunión Ordinaria de la Comisión Técnica Regional de Telecomunicaciones, los diversos países de Centroamérica destacaron la importancia que tiene para la región la puesta en órbita del NicaSat 1; a lo que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, puso a disposición de dichos países los servicios brindados por el artefacto espacial, el cual tendrá capacidades de cubrir las necesidades telecomunicacionales de toda Centroamérica.
 
 
Bolivia 

En el año 2009, el estado boliviano encargó a la empresa China Great Wall Industry Corporation, de origen chino, la construcción de dos satélites geoestacionarios de comunicaciones. Hacia octubre de 2013 estaba pronosticado su lanzamiento para finales de 2013 o para el 2014.

El satélite primero llevará el nombre de Tupac Katari, y demandó una inversión de 300 millones de dólares financiados por el Banco de Desarrollo de China y el estado boliviano.

También se enviarán a China profesionales de origen boliviano para recibir capacitación para controlar el satélite de telecomunicaciones desde estaciones terrestres y la transmisión de datos.

Se planea además que un 20% de la capacidad telecomunicacional del satélite sea vendida a Perú y Paraguay, por lo que se consideran unos ingresos de 40 millones de dólares anuales para Bolivia.
 

Estadísticas de satélites

  • Hacia 2012 el 42% de los satélites operativos (419 satélites) se encontraban en órbitas geoestacionarias (35787 kilómetros de altura).
  • Hacia 2012 el 47% de los satélites operativos (471 satélites) se encontraban en órbitas bajas (entre 130 y 2000 kilómetros de altura).
  • Hacia 2012 el 7% de los satélites operativos (69 satélites) se encontraban en órbitas medias (entre 2000 y 23000 kilómetros de altura).
  • Hacia 2012 habían 994 satélites operativos en órbita de los cuales eran:
    • 38% (381 satélites) comerciales.
    • 11% (113 satélites) para comunicaciones gubernamentales.
    • 10% (95 satélites) de sensores remotos.
    • 9% (89 satélites) de uso de investigación militar.
    • 9% (87 satélites) de navegación.
    • 9% (86 satélites) de comunicaciones militares.
    • 8% (75 satélites) científicos de investigación espacial.
    • 5% (53 satélites) de demostración tecnológica.
    • 4% (36 satélites) meteorológicos.
       

Cómo localizar satélites artificiales

 
Existen diverson programas gratuitos que se pueden descargar por Internet y que sirven para localizar y realizar seguimiento de satélites de todo tipo. Los satélites utilizan unos sensores de luz de alta precisión para determinar su posición. Luego transmiten dicha posición al centro de control en Tierra, desde donde con estos programas se pueden descargar todo tipo de datos e información actualizada en vivo de los satélites para todos los entusiastas de la astronomía, ingenieros, meteorología, etc.

Este sitio Web te muestra cómo puedes localizar satélites que pasan por encima de tu casa. Vas a necesitar indicarle tus coordenadas de latitud y longitud, las cuales puedes encontrar con exactitud milimétrica utilizando programas como Google Earth, Google Maps, Mapas Bing o Mapas Yahoo.

  • En la tabla de abajo se listan los links de programas o servicios online gratuitos para predecir o ubicar órbitas de satélites.
  • Utiliza binoculares en noches despejadas sin luna brillante.
  • Recuerda que tu reloj esté sincronizado exactamente con el horario indicado para tu huso horario en el programa descargado o sitio Web de servicios de monitoreo de órbitas satelitales.
  • Si llegas a ver un satélite con dirección norte-sur, es muy probable que se trate de un satélite militar espía.

 
A continuación se da una lista con aplicaciones gratuitas descargables o servicion online para distintos sistemas operativos que sirven para seguir misiones satelitales, su ubicación actual y recibir datos enviados por los mismos en vivo. 

MS-DOS Microsoft Windows
Unix
Palm OS
Perl y Java
iOS Macintosh
Android
Seguimiento online de satélites

 

Principales fabricantes de satélites del mundo

 
Entre los mayores fabricantes de satélites del mundo se encuentran:

En Estados Unidos:

En Rusia:

En Francia:

  • Alcatel (tercer mayor productor de satélites a nivel mundial y el mayor de Europa)

En Francia/Italia:

En Francia/Alemania/Reino Unido/España:

  • Astrium Satellites.

En Reino Unido:

  • British Aerospace

En China:

  • China Great Wall Industry Corporation: Principal empresa China fabricante de satélites y dependiente de la Corporación Aeroespacial de China.

En Latinoamérica:

  • Argentina:
    • INVAP: Única empresa en Latinoamérica fabricante de satélites totalmente locales entre los que se incluyen satélites geoestacionarios. 

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He sido investigador del

He sido investigador del CONICET y de la Secretaria de Ciencia y Tecnología (SECYT) en los años 1970. En esa época Argentina comenzó con la construcción de cargas útiles de cohetes sondas para investigación de la energía de rayos X en la alta atmosfera. Habia dos cetros de lanzamiento: En Chamical, La Rioja (CELPA I) y en Mar Chiquita, Pcia. de Buenos Aires (CELPA II). Se llego a realizar experiencias extraordinarias, que se terminaron con la dictadura que clausuro todos los centros de estudios de este tipo. El gobierno actual reactivo este tipo de investigación y felicito a la Presidenta por interesarse en un área tan estratégica para cualquier país.

Excelente artículo sobre la

Excelente artículo sobre la historia de los satélites en latinoamérica, no olvidemos destacar que gracias a estos satélites podemos ver cientos de canales FTA, o gratuitos para todos.

un articulo supercompleto

un articulo supercompleto para que incluso quien no sabe nada de satelites se pueda hacer una idea muy completa

Muy buen articulo,

Muy buen articulo, felicitaciones y muchos saludos.
Muy interesante.
Ricardo.

 Artículo muy interesante

 Artículo muy interesante sobre los satélites en latinoamerica. 

Curioso artículo, gracias !

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Interesante artículo sobre

Interesante artículo sobre los satelites, mucha info que no conocia, gracias !

 Muy bueno el articulo,

 Muy bueno el articulo, desde bien pequeño que me gustan los satelites y has aportado mucha informacion!

 Muy buen artículo, me ha

 Muy buen artículo, me ha sorprendido que hayan tantos paises con satelites!!
muchas gracias!

 Muy bueno y completo el

 Muy bueno y completo el artículo sobre satélites. Lo pongo en favoritos para seguir leyendo.
Os dejo mi web que también trata de tecnología, teléfonos y celulares
http://www.movilpremier.com/comparador-de-moviles-chinos/


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 Aín recuerdo cuando vi en televisión el gran solidaridad I.

Sabes, conocí al primer astronuta mexicano en una cofnerencia y le dije que se acomodara su corbata y le pedi su tarjeta, tenia 15 años. 

Excelente página.
Saludos.  

 

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Muy interesante. Sobre todo porque para quienes nos dedicamos al transporte marítimo es esencial saber este tipo de información.

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Muy buen artículo, si por

Muy buen artículo, si por lo que fuere necesitasen un abogado para su construcción sería interesante.

Que artículo tan

Que artículo tan interesante. Me lo he leído entero y se me ha hecho corto. Saludos. 

Hola. Muy interesante y

Hola. Muy interesante y completo el articulo. Es fascinante saber que estamos rodeados de tanta tecnologia alrededor de nuestro planeta y lo desconocido que nos resulta muchas veces. Creo que tenemos que estar informados y saber filtrar la informacion importante de la que no lo es. Por mi parte tambien tengo un blog de divulgacion tecnologica al que os invito a visitar a todos vosotros-as http://recuperar-facil.com/blog/ Os animo a seguir divulgando educacion tecnologica y cientifica. Así mejoraremos todos!!

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