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Fidel Castro líder estudiantil - Año 1947

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Fidel Castro líder estudiantil - Año 1947

 

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Cuando Fidel ingresó al segundo año de la carrera de Derecho, controlaba su curso, que dicho sea de paso era el más numeroso de la Facultad de Derecho. En aquel momento, la política se había vuelto más activa en el ámbito académico. Fidel emprendió su candidatura para convertirse en Presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho (es decir de los estudiantes de la Facultad de Derecho). Los cursos de tercer, cuarto y quinto año de Derecho no tenían tantos alumnos, de hecho, el curso de Fidel -segundo año- tenía más alumnos que los otros tres juntos, y estaba totalmente bajo su control, así que enfocó su campaña en el curso de primer año que también era numeroso.

El delegado del primer año era Baudilio "Bilito" Castellanos -quien desde entonces acompañaría a Fidel en muchas actividades e incluso años más tarde se convertiría en parte del movimiento revolucionario liderado por Fidel Castro, destacándose como abogado defensor de varios miembros tras el asalto al Moncada en 1953-, lo ayudó a armar la campaña en su curso.

En segundo año, sus adversarios no pudieron armar una campaña ni presentar a un candidato. No obstante, en primer año sí había oposición y algo de lucha entre las dos tendencias. Para ello, utilizó el mismo sistema de campaña que la vez anterior para ser delegado de su curso, ayudaba a los estudiantes de primer año en todo lo que necesitaran. De esta manera, se ganó el favoritismo de los alumnos de primer año. Ante tal situación y al percatarse de la fuerza y popularidad que había adquirido Fidel Castro, los de tercer año terminaron adhiriéndose a él. Al darse cuenta Fidel que tenía más fuerza que sus adversarios se entusiasmó y se empecinó con la idea de ser presidente de la Facultad. Sin embargo, aún no se percataba que esto interferiría con los intereses políticos de los líderes grausistas de los cursos superiores.

Los miembros del gobierno de Ramón Grau San Martín, quien había asumido en 1944 tras vencer en las elecciones a Fulgencio Batista, habían representado durante más de una década la esperanza de combatir la corrupción, la represión, la violencia y otros tantos vicios de la vieja política batistiana. Era gente que había surgido de esta misma Universidad y que había luchado desde la década de los años 20s contra los actos represivos y de corrupción de los gobiernos de Gerardo Machado y Batista. Durante años se los consideró como héroes y al llegar al gobierno, la gran mayoría del estudiantado y de los profesores de la Universidad de La Habana -de donde habían salido los nuevos líderes del país- estaban felices. De hecho, el propio Presidente Ramón Grau San Martín, había sido profesor de Fisiología en esta institución.

Al principio, cuando Fidel ingresó a la Universidad, también estaba muy entusiasmado con el triunfo de Grau, ya que representaba la derrota de un gobierno tan corrupto, represivo y violento como el de Batista. Pero cuanto más empezó a entender de política y más denuncias de corrupción a la administración de Grau surgían, Fidel se fue convirtiendo en un fuerte opositor al gobierno.

Las denuncias surgieron de las propias filas del partido de Grau. Miembros del Partido Revolucionario Cubano Auténtico (grausista), bajo la dirección del senador Eduardo Chibás, y acompañados por profesores prestigiosos de la Universidad de La Habana como Manuel Bisbé y Roberto Agramont, emprendieron una campaña de denuncias contra los actos de corrupción, nepotismo y violencia que se daban en un gobierno que pasó de ser una gran esperanza a una gran decepción. Este grupo de denunciantes terminó convirtiéndose bajo el liderazgo de Eduardo Chibás en un partido independiente llamado Partido Ortodoxo. Inicialmente se llamó Partido del Pueblo Cubano, pero el calificativo ortodoxo se le agregó refiriéndose a su identificación con los principios de moralidad, honestidad y ética establecidos en 1892 por José Martí en el Partido Revolucionario Cubano cuando se buscaba la independencia de Cuba. A este grupo de denunciantes ortodoxos adhirió desde un principio Fidel Castro.

En aquellos tiempos, existían tres tendencias en la Universidad: la oficialista que apoyaba y disfrutaba los privilegios que le otorgaba el gobierno; la opositora del Partido Ortodoxo a la que había adherido Fidel; y una muy pequeña compuesta por antiguos batistianos. A ellos hay que sumar algunas decenas de comunistas, también opositores al gobierno grausista. Fidel Castro todavía no tenía una ideología marxista, simplemente se guiaba por su rechazo a la corrupción y el fraude que representaba el gobierno de Ramón Grau San Martín.

Cuando Fidel Castro ingresó a la Universidad en 1945, el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) era Manolo Castro (ningún parentesco con Fidel), quien había sido elegido al poco tiempo de asumir Grau. Pero en 1946, con el surgimiento de la agrupación opositora denunciante (que a partir de 1947 sería el Partido Ortodoxo), la dirección de la FEU tomó suma importancia. De hecho, muchos de sus miembros se pasaron al Partido Ortodoxo. Así comenzaron los conflictos entre estudiantes de distintos bandos.

En ese escenario, los principales líderes políticos estudiantiles comenzaron a observar a Fidel y se percataron de su carisma y su crecimiento en popularidad, así que intentaron disuadirlo y presionarlo. Muchos de aquellos líderes oficialistas no lo hacían por ideología, sino que tenían cargos de importancia en el gobierno o en las fuerzas de seguridad del Estado. Controlaban todo en la Universidad, desde las autoridades y el rectorado hasta a la policía universitaria. Algunos de ellos incluso andaban armados y habían llegado a matar a adversarios en tiempos en que Batista era presidente.

Algunos de estos fuertes líderes oficialistas eran Manolo Castro (líder de la Federación Estudiantil Universitaria y miembro del Movimiento Socialista Revolucionario), Mario Salabarría (Comandante Jefe del Servicio de Investigaciones Extraordinarias de la Policía Nacional), Rolando Masferrer (fundador del Movimiento Socialista Revolucionario). Todos ellos se manejaban con actitudes de gángsteres y en varias ocasiones participaron en tiroteos en plena calle con sus adversarios.

La banda estudiantil adversaria era la Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR), una agrupación fundada por Emilio Tro, que también utilizaba comportamientos gangsteriles, que creía fervientemente en la violencia como método y cuyo lema era "la justicia tarda pero llega". Fidel Castro tuvo acercamientos a esta agrupación y según testimonios tuvo participación en ella por un tiempo. También algunos de sus miembros eran amigos o conocidos suyos.

Estas bandas competían por el control de la universidad, aunque los de la agrupación oficialista tenían el apoyo total del gobierno. Algunos de estos militantes oficialistas eran estudiantes y mucho otros tenían puestos importantes en el Estado. Iban pocas veces a la Universidad y aparecían para los conflictos. Se comportaban como matones y eran peligrosos. Gente que en un principio, en tiempos de Batista quizás combatían por sus ideales, pero ahora lo hacía por sus intereses personales y para resguardar los beneficios y poderes que les otorgaba el gobierno.

Mientras tanto, en el ámbito gubernamental, Grau comenzó a expulsar a funcionarios que se pasaron al Partido Ortodoxo. Uno de ellos fue Luis Orlando Rodríguez, Director de Deportes, quien fue sustituido por Manolo Castro en ese cargo.

En ese contexto, al ver el crecimiento de Fidel Castro en el ámbito universitario, un día se acercaron a él algunos miembros de la agrupación oficialista para decirle que Manolo Castro quería tener una reunión con él. Fue una mañana aproximadamente a las 11:00, cuando lo llevaron hasta el balneario universitario donde lo esperaba Manolo Castro. Allí de forma muy amable y calmada trató de convencer a Fidel para que les diera su apoyo, diciendo que era conveniente para la Universidad que apoyara a determinados miembros de su agrupación. Sin embargo Fidel se negó y le respondió que no se dejaría convencer ni aunque estuvieran horas intentándolo. Horas después -al parecer se quedaron allí toda la tarde-, los que acompañaban a Manolo Castro, sacaron sus armas y comenzaron a hacer tiro a las botellas, pero no les podían dar. Entonces, Fidel les preguntó si podía intentarlo y al primer tiro le dio a la botella. Luego volvieron a poner más botellas y no le daban, mientras que Fidel volvió a acertar con sus tiros. Todos quedaron sorprendidos y por lo visto no se imaginaban que Fidel había aprendido a disparar con armas en Birán desde muy joven.

A pesar de todo, el propio Fidel Castro ha llegado a confesar en entrevistas que Manolo Castro, a pesar de estar en el bando oficialista, siempre fue respetuoso con Fidel y nunca lo amenazó directamente ni ejerció violencia sobre él.

Así continuó su campaña y ya contaba con el apoyo total de los dos primeros cursos de Derecho. Sin embargo perdió en el tercer año. Pero Fidel estaba empecinado a ganar e imponer su candidatura, así que sus esperanzas residían en ofrecerle la presidencia de la Asociación de Estudiantes de Derecho al dirigente de cuarto año, Federico Marín, si éste daba su apoyo al grupo opositor al gobierno. Fidel contaba con el apoyo de primer y segundo año y si se unían a Marín -que contaba con el apoyo de cuarto año-, tendrían así la mayoría (3 cursos de los 5 que habían). Marín ocuparía la presidencia y Fidel la vicepresidencia.

El 23 de abril de 1947, Fidel Castro asumió la Vicepresidencia de la Asociación de Estudiantes de Derecho, mientras que Federico Marín fue nombrado Presidente.

Por aquellos mismos días se acercaban las elecciones de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), y el gobierno estaba ejerciendo una gran presión a través de sus grupos armados estudiantiles para preservar el control de la Universidad. El grupo de Fidel -opositor al gobierno- contaba con siete delegados de las distintas facultades a su favor, mientras que el oficialista contaba con seis. Pero a base de presiones, amenazas y sobornos lograron comprar el apoyo de Marín, lo que les daría siete votos a los oficialistas (ya que presionando a Marín se quedarían con el voto de la Facultad de Derecho) y así podrían preservar el control total de la Universidad. En ese momento, Fidel convocó a los delegados de todos los cursos de la Facultad de Derecho para destituir a Marín. En la Escuela de Derecho el gobierno era cada vez más odiado. Lograron destituirlo, Fidel asumió la presidencia de la Asociación de Estudiantes de Derecho el 25 de abril de 1947 y de esta manera volvieron a tener la mayoría opositora para el control de la FEU.

Sin embargo, por presiones del gobierno, las altas autoridades de la Universidad declararon que la presidencia de la Facultad no era revocable y que la destitución de Marín no era válida. Así, la situación se volvió más tensa durante varias semanas y la Escuela de Derecho quedó con dos presidentes: Fidel que tenía el apoyo de la mayoría de los delegados de cursos y Marín que contaba con el apoyo de cuarto año.

Por aquel entonces, Fidel ya no vivía en la casa de su media hermana mayor, Lidia, para evitar tantos viajes de ida y vuelta entre la casa y la Universidad. Se había mudado a una casa de huéspedes, tras pasar por algunas otras anteriormente. En ese período le enviaban de Birán 100 pesos para poder pagar la casa de huéspedes, los libros, la matrícula, viajes en autobús (que solía hacer cuando visitaba a sus compañeros para ayudarlos durante su campaña política) y cubrir algunos otros gastos.

En esa situación de tanta tensión en la Universidad, Fidel Castro comenzó a sentir miedo por su vida y se consiguió una pistola (según testimonios de sus adversarios se trataba de una calibre 45). El 26 de abril de 1947, en la esquina de las calles Mazón y San José, delante de la casa de huéspedes donde Fidel vivía, fue detenido por la policía cuando iba en un automóvil mientras era encañonado desde tres automóviles con ametralladoras y pistolas. Quien lo detuvo fue Mario Salabarría.

De acuerdo a la versión de Mario Salabarría, le habían comunicado por radio policial que había un automóvil tripulado por sospechosos que andaba cerca de donde se encontraba Salabarría. Al poco rato, el automóvil sospechoso pasa por delante del suyo y comienzan a seguirlo. Cuando se acercan el chofer dice: "El que va manejando es Fidel Castro". Luego, unos policías le avisan que Fidel Castro había hecho unos disparos en una asamblea en la Escuela de Derecho. Siguió al automóvil hasta que paró en la calle Mazón, donde vivía Fidel. Cuando se detuvieron en la calle Mazón, el que conducía el automóvil ya no era Fidel sino su acompañante, Aramís Taboada quien llevaba una pistola calibre 38. Allí Salabarría le dijo a Fidel: "Párate ahí" y los detuvo a ambos.

Fidel fue llevado a la cárcel del Castillo del Príncipe en La Habana, y al otro día -27 de abril de 1947- fue liberado. Tras su liberación, en la puerta de la cárcel Fidel dijo ante los medios de prensa: "Queremos exclusivamente que la Universidad cumpla con su deber, con su rol histórico" y narró su versión de los acontecimientos, denunciando a Salabarría como uno de los ocupantes de los automóviles desde donde lo apuntaron con armas. Por su parte, el dirigente estudiantil del Partido Ortodoxo en la Facultad de Odontología, Humberto Ruiz Leiro, candidato a Presidente de la FEU por dicho partido y compañero de Fidel, declaró ante la prensa que todo este conflicto se debía a la intromisión de la Policía Nacional en la política de la Universidad.

Fidel fue liberado bajo la condición judicial de no volver a portar o utilizar armas. Sin embargo, la tensión entre ambos bandos que se disputaban la presidencia de la FEU cotinuó por varias semanas, Fidel estaba amenazado por miembros del grupo oficialista y tuvo que enfrentar varios episodios violentos que pusieron en riesgo su vida.

En una ocasión, tras la destitución de Marín, se juntaron frente a la Universidad alrededor de 20 personas del grupo oficialista defensor al gobierno -algunos de ellos armados- para intimidar a Fidel y obligarlo a retirar la destitución. Entre ellos estaba Marín. Los hombres armados lo habían rodeado y estaban furiosos. Comenzaron a incitar a Marín para que lo golpee a Fidel. En ese instante Fidel comenzó a gritar al aire nombres de personas, como si estuviese llamando a amigos para que lo ayudaran. Quienes lo rodeaban, confundidos comenzaron a mirar para todos lados y ahí Fidel aprovechó, se escabulló y se metió en la Escuela de Derecho mientras les decía: "Ustedes son unos cobardes". Allí, recibió la protección de los estudiantes que lo apoyaban. Más de 100 estudiantes rodearon a Fidel para protegerlo y lo acompañaron hasta su casa para que llegara sano y salvo sin que nadie lo pudiera atacar. A partir de entonces, los oficialistas decretaron que no podría entrar más a la Universidad.

Al otro día, Fidel llevó a su entonces novia Mirta Díaz Balart a la playa de Guanabo, al este de La Habana. Pero él estaba muy inquieto, incómodo, sentía que debía ir a la Universidad a enfrentar la situación y a sus adversarios. Comenzó a pensar en conseguir un arma y enfrentarlos, estaba seguro que moriría, pero su idea era matar a algunos de ellos también. Su idea era morir combatiendo. Cuando se fue de la playa por la tarde, decidió ir a buscar a Rubén Acosta, un conocido suyo que militaba en el Partido Ortodoxo y que era candidato a representante. Acosta solía ir seguido a la Universidad, se relacionaba con los estudiantes y tenía cierta simpatía por Fidel. Le comentó la situación, que se iría a enfrentar a ellos y le pidió que le consiguiera un arma. Acosta conocía a Vidalito Morales, un periodista que estaba vinculado a la Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR) y le contó la situación. Entre los dos trataron de ayudarlo. Le consiguieron un arma, pero le pidieron a Fidel que no fuera solo a enfrentarlos, ya que era una locura. Para evitar que lo mataran, pidieron a unos cuantos miembros de la UIR que acompañaran a Fidel. Ellos no lo conocían, pero sí sabían de su enfrentamiento con Salabarría y no dudaron en acompañarlo. Eran como ocho o nueve los que lo escoltaron hasta la Universidad. Fidel, quien ya estaba armado, los separó estratégicamente en grupos de tres por un costado, tres por el otro y tres por el medio, todo ellos también estaban armados. Por el otro lado, los del grupo gubernamental estaban todos amontonados entre dos escaleras pequeñas. Sorprendidos al ver que estaba acompañado por gente de la UIR, no hicieron absolutamente nada mientras Fidel entraba a la Universidad pasando delante de ellos.

Las cosas se tranquilizaron por unos días, pero al acercarse las elecciones universitarias, los oficialistas volvieron a insistir con las amenazas. Ante tal situación, unos conocidos le prestaron a Fidel una pistola Browning de 15 balas. Los líderes del grupo de estudiantes oficialistas decidieron de vuelta no dejarlo entrar a la Universidad, y como tenían control de la policía universitaria podían hacerlo. Tanto ellos como Fidel estaban armados. Uno de los oficiales de la policía universitaria, conocido bajo el apodo de Mongo, se acercó a Fidel y le exigió que le diera el arma, pero él se negó a dársela. Entonces el oficial lo desafió a un duelo y le propuso ir al estadio de la Universidad a solucionar el inconveniente. Fidel aceptó inmediatamente y se dirigió hacia el estadio. Alguien que vio la situación acompañó a Fidel una parte del trayecto hasta el estadio para convencerlo de que no fuera, pero él estaba empecinado a enfrentar la situación. Al llegar al estadio, entró por las gradas donde habían alrededor de 12 hombres armados, mientras que Fidel estaba solo. Pasó por el lado de los hombres armados, bajó por las gradas y se ubicó junto a una columna de acero que se encontraba en el escaño inferior de las gradas. Allí se quedó esperando a que llegara el oficial que lo había desafiado. Ellos eran varios y estaban armados, mientras que Fidel estaba solo con su arma Browning de 15 balas. Esperó algunos minutos a que apareciera Mongo, pero no llegó. Fidel decidió irse, subió por las gradas y pasó por el lado de los hombres armados mientras los miraba con cara de muy pocos amigos. Ellos se quedaron paralizados ante la situación (algunos de ellos años más tarde pelearían junto a Fidel en el movimiento revolucionario liderado por él). Al final no sucedió nada y según explicó Mongo tiempo después, no apareció porque fue a su casa a cambiarse el uniforme para vestirse de civil.

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