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La foto más vieja del mundo

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La foto más vieja del mundo

 

Photos in this album: 201

 

Esta es la foto tomada con cámara, más antigua que existe o de la que se tenga conocimiento históricamente documentado. Tomada en el año 1826 o 1827 por Nicéphore Niépce en la ciudad francesa de Saint-Loup-de-Varennes, desde una ventana de la casa de su finca llamada Le Gras, pudiéndose ver otras partes del edificio, los techos de otras construcciones de la propiedad y el campo circundante.

Sin embargo se sabe que no fue la primera fotografía que tomó Niépce, sino que es la más antigua de las que se conservaron o de la que tengamos conocimiento que se haya preservado. Es necesario aclarar que sin embargo hay una más antigua, del año 1825, pero es una toma fotográfica de un viejo grabado del siglo XVII; por lo tanto ésta es la primera fotografía de una escena natural de la vida real.

Pero para saber más acerca de los detalles técnicos de esta foto de más de 187 años, es necesario que recorramos brevemente los primeros años de la historia de la fotografía y cuáles fueron los antecedentes que llevaron a los pioneros a idear las técnicas que permitirían la captura permanente de imágenes en la superficie de algún material sólido.

La idea de la fotografía (que etimológicamente significa "escribir o dibujar con luz") es la síntesis de dos conocimientos o técnicas mucho más antiguas; la primera es la de la cámara oscura y la otra es la del descubrimiento de que ciertas sustancias son sensibles a la luz, o sea son fotosensibles.

Qué son las cámaras oscuras

Las cámaras oscuras ya se conocían desde la antigüedad, unos cuatro siglos antes de Cristo, y de ello hay testimonios documentados por varios famosos pensadores de esos tiempos, como el filósofo chino Mo Ti del siglo 4 AC, quienes las describían como el efecto que se creaba al oscurecer totalmente un espacio físico, como por ejemplo una habitación, dejando solamente una pequeña abertura del tamaño de una aguja por donde entraba la luz diurna del exterior, haciendo esto que se proyectara invertida la escena del exterior en la pared opuesta al hueco por donde pasaba la luz. Muchas veces los efectos de la cámara oscura se daban accidentalmente en espacios oscuros en donde por alguna rendija o pequeña apertura pasaba la luz.

Durante el siguiente milenio y medio se experimentó mucho con cámaras oscuras, sin embargo quien pudo explicar por primera vez con exactitud este fenómeno fue Leonardo Da Vinci (1452-1519) y una curiosidad a tener en cuenta, las cámaras oscuras fueron utilizadas por muchos artistas italianos de los siglos XV (años 1400s) y XVI (años 1500s), por lo que algunos de los grandes y más destacados pintores del renacimiento crearon muchas de sus espectaculares pinturas...con algo de ayudita, ya que pintaban por encima de las proyecciones de las cámaras oscuras, espero que eso no los decepcione. Sin embargo no hay todavía pruebas acerca de si Leonardo Da Vinci utilizó una cámara oscura para pintar a la Mona Lisa.

Las cámaras oscuras fueron utilizadas a partir de entonces durante siglos para dibujar paisajes e interiores, de hecho las había portátiles. También comenzaron a usarse con fines científicos, para el estudio del cielo, eclipses, cambios estacionales y otros fenómenos naturales. Hacia los años 1500s se había hecho costumbre utilizarlas para pintar retratos de personas, paisajes y otras escenas.

En 1568 un profesor de la Universidad de Padua, llamado Daniello Barbara, descubrió que si se utilizaban lentes en lugar del pequeño orificio abierto se podía lograr una imagen más nítida y brillante. Es en el siglo XVII (años 1600s) comenzaron a desarrollarse las cámaras oscuras portátiles y con lentes.

Sin embargo las imágenes eran algo circulares con distorsiones en los bordes, hasta que en el siglo XVIII (años 1700s) se introdujo un sistema de multilentes que corregía la distorsión, por lo que para entonces las cámaras oscuras ya se habían convertido en un elemento esencial para los pintores, tanto como lo eran la pintura y los pinceles. Pero los artistas no eran los únicos en utilizar cámaras oscuras, sino que también los exploradores que recorrían el mundo, ya que con ellas los pintores o dibujantes que viajaban en dichas expediciones, dibujaban encima de las imágenes proyectadas, pudiendo así plasmar casi a la perfección paisajes y escenas de los distintos lugares que recorrían por lo que gran parte de las viejas pinturas descriptivas realizadas de los lugares visitados durante los viajes de exploración por el mundo, fueron efectuadas con la ayuda de cámaras oscuras. En Europa, de esa manera aquellos que no viajaban a lugares como América, por lo menos podían ver sus paisajes a través de pinturas que representaban en el lienzo casi con todos los detalles, el aspecto que tenían las lejanas tierras desconocidas.

Luego, en 1807 William Hyde Wollaston inventaría la cámara lúcida o cámara clara, instrumento aún hoy utilizado para dibujar, el cual permitía al dibujante ver simultáneamente la escena a plasmar y la superficie de dibujo como si se tratara de una doble exposición, permitiendo la representación exacta de los detalles más difíciles de captar así como de la real perspectiva de la escena.

Durante todo el siglo XIX las cámaras oscuras fueron muy populares como lugares de entretenimiento, como por ejemplo en ferias y parques de diversiones de la época.

Si te interesa hacer un experimento casero y crear tu propia cámara oscura, puedes lograrlo, es muy sencillo. Lo único que tienes que hacer es cubrir la(s) ventana(s) de un cuarto con cartulina negra hasta que no entre absolutamente nada de luz; luego perfora con una aguja la cartulina para que pueda penetrar por ahí un pequeño haz de luz, y por último apaga las luces del cuarto. Si lo haces a la hora correcta, con el sol relativamente frente a la ventana (por ejemplo en una ventana que apunta hacia el oeste en un horario vespertino o en una ventana que apunta hacia el este durante la mañana), deberás ver proyectada en la pared opuesta a la ventana tapada, una imagen invertida de lo que hay afuera.

Pero por más que se habían desarrollado técnicas para que las cámaras oscuras proyectaran imágenes casi perfectas que luego los dibujantes y pintores utilizaban para plasmarlas en el lienzo pintando encima de las proyecciones y dando como resultado representaciones extremadamente detalladas; no era lo mismo que capturar realmente la imagen de lo que se veía o tenía delante. Faltaba algo.

El fenómeno de la cámara oscura es uno de los dos pilares que permitieron el desarrollo de la fotografía. A continuación estudiaremos el otro, o sea las sustancias fotosensibles.

Sustancias sensibles a la luz

Desde la antigüedad se conocía la existencia de sustancias sensibles a la luz, o sea fotosensibles. Por ejemplo ya se sabía que al quitar un objeto que había sido dejado por cierto tiempo sobre una hoja verde, ésta conservaba una especie de impresión de la silueta del objeto, dibujada en su superficie.

En el siglo XIII (años 1300s), Albertus Magnus descubrió que el nitrato de plata tenía efectos fotosensibles, y George Fabricius en el siglo XVI (años 1500s) descubrio el cloruro de plata. En 1663 Robert Boyle había descrito cómo el cloruro de plata se vuelve negro al exponerse a la luz, aunque dijo que la razón de este fenómeno era por el efecto oxidativo del aire. Wilhelm Homberg en 1694 ampliaría la lista de sustancias fotosensibles a algunas más.

En 1727 un profesor alemán de anatomía, Johan Schulze, experimentando en la manufactura de fósforo, hizo un precipitado de cal en ácido nítrico, y descubrió que el compuesto al estar cerca de las ventanas de su laboratorio se volvía púrpura. Investigando con mayor profundidad, descubrió trazas de plata en el ácido, llegando a la conclusión que las sales de plata se oscurecían al exponerse a la luz intensa.

Schulze no entendía por qué la sustancia cambiaba de color, pero hoy día obviamente sí lo sabemos. Cuando la luz choca con los cristales de plata, algunos de los átomos de plata se separan del compuesto. La cantidad de átomos que se separan depende de cuánta luz golpea al material. Con suficiente luz, sin embargo, la plata se podrá ver a simple vista y el material se oscurecerá. Este es el principio químico sobre el que la técnica de fotografía estaría basada. Schulze no sabía cómo controlar la reacción, las sales de plata se oscurecían cada vez que quedaban sobreexpuestas a la luz, por lo tanto el fenómeno no tenía ninguna utilidad práctica, sin embargo era muy interesante, y los efectos del mismo se difundirían llegando a los oídos de muchos científicos de toda Europa quienes repetirían el experimento.

En 1757 Giovanni Battista demostraría que este efecto no era debido al aire sino que a la luz.

En 1760 se publicó, una novela llamada Giphantie, escrita por el francés Tiphaigne de la Roche, la cual describía con varios detalles predictivos al mejor estilo de ciencia ficción, la tecnología que décadas más tarde sería conocida como fotografía.

Un extracto de la novela Giphantie del año 1760 dice:

 

"Sabes que los rayos de luz reflejados en distintos cuerpos forman imágenes, pintan la imagen reflejada en todas las superficies pulidas, por ejemplo, en la retina del ojo, en el agua, y en el vidrio...cubre una pieza de lienzo con este material y colócala frente al objeto a capturar. El primer efecto que ocurre sobre este pedazo de tela es similar a aquel de un espejo, pero por los medios de su propia naturaleza viciosa, el lienzo tratado con este material...retiene un facsímil de la imagen...El lienzo luego es retirado y depositado en un lugar oscuro. Una hora más tarde la impresión se seca y ahí tienes una pintura".

Por eso es ciencia ficción, siempre está un paso delante de la ciencia.

 

Hacia los años 1790s, Thomas Wedgwood, oriundo de Etruria, Staffordshire en Gran Bretaña, e hijo del famoso alfarero Josiah Wedgwood, escuchó acerca de los experimentos de Schulze, y pensó que podría utilizar el mismo proceso para duplicar los dibujos artísticos sobre sus platos y tazas de cerámica.

Comenzó empapando papel en una solución de nitrato de plata para volverlo sensible a la luz (fotosensible), y luego apoyaría sus dibujos artísticos sobre estos papeles cubiertos de nitrato de plata y los expondría al sol. La luz del sol traspasaría las partes blancas sin tinta del dibujo pero serían bloqueadas en aquellas partes con tinta, creándose una imagen inversa o "negativa" del dibujo original.

El experimento funcionó, Wedgwood se convirtió en la primera persona en transferir una imagen a un papel fotosensible, o sea fue la primera persona en capturar imágenes.

Lamentablemente su frágil salud no permitió que fuese acreditado con el título de padre de la fotografía, dado que tuvo que abandonar sus experimentos antes de pasar al próximo paso, capturar una imagen proyectada por una cámara oscura. Y en 1805 moriría sin terminar su obra.

Las impresiones de imágenes de Wedgwood tenían el problema que al exponerse a la luz se arruinaban, por lo que solamente podían ser vistas bajo la tenue luz de una vela durante un tiempo corto y luego debían ser guardadas en un lugar oscuro para evitar su desaparición.

Sin embargo hay una foto de una hoja que hasta hace unos años se pensaba que era del año 1839 y que había sido tomada por uno de los padres de la fotografía, William Henry Fox Talbot; sin embargo se descubrió que no era de su autoría y algunos indicios llevarían a pensar que se trataría de una de las fotografías experimentales de Wedgwood la cual podría haber sobrevivido, si fuese así, se trataría de la foto más vieja, ya que habría sido capturada entre 1790 y 1804. Pero como aún no hay ninguna documentación fehaciente que pruebe dicha hipótesis, la fotografía de la Vista desde la Ventana de Le Gras del año 1826 o 1827, que se ve arriba, por ahora sigue siendo oficialmente la más vieja de las que se han preservado.

Para más información sobre esta presunta fotografía de la hoja de Thomas Wedgwood lean la sección anterior de esta colección de Historia de la Fotografía: La hoja de Thomas Wedgwood.

Vista desde la ventana en Le Gras

Este es el título que se le dio a la foto más antigua de la historia, la cual fue tomada en 1826 o 1827 por Nicéphore Niépce desde una de las ventanas de su casa en la finca llamada Le Gras, ubicada en la localidad francesa de Saint-Loup-de-Varennes. En la misma se pueden ver partes del edificio, los techos de otras construcciones de la propiedad, y la campiña circundante.

En 1816 Nicéphore Niépce, quien estaba muy al tanto de los experimentos de Wedgwood, comienza a buscar una técnica para fijar en un material las imágenes proyectadas en el interior de una cámara oscura. Sería el primer intento de juntar a los dos elementos esenciales de la tecnología fotográfica, la cámara oscura y las sustancias fotosensibles.

En los primeros experimentos, Niépce, colocó en el fondo de una cámara oscura, hojas de papel emulsionadas con sales de plata que se oscurecen al estar expuestas a la luz. Ese mismo año (1816), obtuvo la primera captura de una imagen de la naturaleza, la cual realizó desde la ventana de su casa. Se trataba de un negativo que no pudo fijarse de manera permanente, puesto que expuesta a la luz, el papel terminaba ennegreciéndose totalmente. Niépce llamó a esta imágenes con el nombre de rétines y fueron los primeros negativos tomados con cámara (cámara oscura) pero que sin embargo no lograban fijarse permanentemente.

Entonces Niépce se pondría a buscar un método para lograr la fijación o captura permanente de las imágenes en el material donde quedarían las mismas grabadas. Para ello comenzaría a estudiar los efectos de la luz sobre los ácidos y observar su descomposición. Para dichas investigaciones lo que hacía es extender sobre una piedra calcárea, el ácido, que acorde a la intensidad de la luz, grabaría en menor o mayor medida la imagen proyectada sobre el mateial de soporte siguiendo los tonos de la imagen. Pero los ácidos no se descomponían y los experimentos no resultaron exitosos. Sin embargo, tras estas pruebas Niépce llegó a la conclusión de que no era necesario utilizar un compuesto cuya transformación fotoquímica era inmediatamente visible, pensó que con un simple cambio de sus propiedades químicas por acción de la luz, por más que este cambio sea invisible, podría propiciar la aparición de una imagen durante la reacción; por lo que comenzó a investigar a todas las sustancias que reaccionan con la luz.

En 1817, Niépce comienzó a investigar con un tipo de resina llamada Gaiac, la cual al ser influenciada por la luz, pasa de su color amarillo natural a un vede y además pierde su solubilidad con el alcohol; siendo este último cambio, una diferencia química importante entre la resina transformada y la no tratada con luz, lo cual podría permitir la fijación de imágenes utilizando esta sustancia. Sin embargo había un problema, esta resina reaccionaba solamente bajo la acción directa de la luz del sol, pero no lo hacía en las cámaras oscuras. Niépce desconocía que la resina solamente cambiaba bajo los efectos de los rayos ultravioletas del sol que eran filtrados por la lente de su cámara oscura.

Luego comenzaría a experimentar con betún o asfalto, y obsevó que al ser expuesta a la luz, esta sustancia se volvía insoluble en los solventes habituales. En 1822 logró reproducir dibujos que se encontraban en contacto con los materiales (vidrios, piedras calcáreas y luego placas de cobre, estaño o peltre) cubiertos con betún.

Ya en 1824, tras colocar piedras litográficas recubiertas de betún en el fondo de una cámara oscura, obtuvo por primera vez una imagen permanente de un paisaje. La técnica consistía en exponer la cámara oscura durante varios días a pleno sol.

En 1825 comenzó a utilizar cobre como material de impresión de las imágenes y desde 1826 peltre (una aleación de estaño en 90% con un 10% de cobre, antimonio y bismuto) recubiertos con betún como sustancia fotosensible.

Fue entonces en 1826 o 1827 que Nicéphore Niépce capturó con la cámara oscura, no a la fotografía más antigua que se haya tomado, sino que a la más antigua que se preserva hasta hoy día de una escena de la vida real, puesto que como se mencionó en los párrafos anteriores, Niépce ya había obtenido tomas permanentes de paisajes exitosamente desde 1824 así como de objetos como este grabado del siglo XVII que había fotografiado en 1825.

La escena fue capturada con una cámara oscura que contenía una placa de peltre recubierta con betún, una especie de asfalto natural. El betún se endurecía en las partes más brillantemente iluminadas de la placa, mientras que en las partes más oscuras o menos expuestas a los rayos de luz que eran bloqueados por los objetos de la escena capturada que se encontraban delante de la cámara, seguían siendo solubles a una mezcla de aceite de lavanda y petróleo blanco, con la que luego podían ser removidas de la placa, evitando así que con la exposición a la luz esas partes también se ennegrecieran.

Se requería una larga exposición a la luz solar de aproximadamente unas ocho horas, aunque según unos estudios de notas escritas por Nicéphore Niépce, la exposición podía prolongarse a varios días.

A finales de 1827, Niépce visitó Gran Bretaña, donde le mostraría al ilustrador botánico, Francis Bauer, su técnica de captura de imágenes con cámaras oscuras, a la cual el mismo Niépce bautizó con el nombre de Heliografía (de Helios que significa Sol y grafí escritura, dando juntas escritura o dibujo con el sol). Bauer le sugirió que presentara su invento a la Royal Society, pero Niépce no quiso revelar los detalles más importantes del proceso de captura de imágenes, por lo que dicha entidad rechazó su oferta.

Antes de volver a Francia, Niépce le entregó a Bauer esta fotografía de La vista desde la ventana en Le Gras, junto a varias anotaciones. Luego de la muerte de Bauer en 1840, esta fotografía pasaría de mano en mano y ocasionalmente sería exhibida en varias exposiciones como curiosidad científica. En 1905 sería vista por última vez quedando en el olvido, hasta que en 1952, luego de una larga búsqueda, el historiador Helmut Gernsheim la encontró y trajo nuevamente a la luz, proclamando el hecho de que Nicéphore Niépce era el inventor de la fotografía.

En 1963, Harry Ransom, compró la mayor parte de la colección fotográfica de Gernsheim para la Universidad de Texas en Austin. Pero la heliografía de Niépce no fue incluida en la venta. Tiempo después, Gernsheim la donó.

En la actualidad se encuentra exhibida en el hall principal del Centro de Investigaciones Humanísticas Harry Ransom, en Austin Texas.

En el año 2003, la Vista desde la Ventana de Le Gras fue incluida en el artículo de la revista Life, titulado 100 Fotografías que Cambiaron el Mundo.

Durante 2012-2013 estuvo temporalmente expuesta en una exhibición en Manheim, Alemania, llamada El Nacimiento de la Fotografía - Aspectos Destacables de la Colección Helmut Gernsheim.

Pero volviendo a Niépce, luego de su visita a Gran Bretaña, volvería a Francia para continuar el perfeccionamiento de su invento. En 1828, obtendría un nuevo método para lograr imágenes con medios tonos y una calidad superior, utilizando plata pulida recubierta con betún y dejando actuar vapores de iodo sobre la imagen. De esta manera obtenía fotografías en blanco y negro sobre el metal, con un nivel de detalle excepcional para la época. Sin embargo el tiempo de exposición al sol de la cámara oscura con la placa de metal recubierta de betún en su interior, era de varios días.

Se necesitaba perfeccionar la técnica, pero lamentablemente Niépce murió en 1833, por lo que la posta del perfeccionamiento de estas técnicas  pasaría a otro de los pioneros de la fotografía, Louis Jacques Mandé Daguerre.

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