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Fidel Castro en Bogotá - Año 1948

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Fidel Castro en Bogotá - Año 1948

 

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Hacia 1948, Fidel Castro estaba involucrado en las luchas políticas estudiantiles a pesar de no estar matriculado. Militaba como estudiante libre. Además, estaba muy vinculado al Partido Ortodoxo, opositor al gobierno de Ramón Grau San Martín. Es decir, que apoyaba las causas del Partido Ortodoxo, actuaba como dirigente universitario aunque sin serlo oficialmente. Inclusive tenía mayor influencia en la toma de decisiones que muchos de los líderes de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Paralelamente, muchos de sus rivales buscaban quitarlo del camino de cualquier forma posible.

El líder del Movimiento Socialista Revolucionario (MSR), Rolando Masferrer seguía sosteniendo que Fidel Castro estaba implicado en el asesinato de Manolo Castro y Carlos Ignacio Pujol Samper, a pesar de que había testigos que demuestran que Fidel no tuvo nada que ver con el atentado (incluso rivales de Fidel Castro) y que por falta de pruebas fue absuelto.

A pesar de que Fidel contaba con el apoyo de gran parte de los estudiantes de la Universidad y gozaba de gran simpatía entre los militantes del Partido Ortodoxo, aún así temía que Rolando Masferrer y otros miembros del MSR atentarían contra él para asesinarlo. Fidel sentía que estaba totalmente desprotegido, ya que si lo encontraban con un arma les daría motivos a sus enemigos para arrestarlo, pero por otro lado, por andar desarmado casi todo el tiempo no podría defenderse ante un posible atentado hacia su persona.

En medio de todo ese clima de gran efervescencia, Fidel Castro estaba muy interesado en diversas causas latinoamericanas y en la lucha contra las injusticias que azotaban a distintos países de la región. Si bien aún no tenía una filosofía marxista bien marcada, por aquel entonces su ideología se orientaba más hacia el socialismo, el anticolonialismo y la defensa de la libertad de los pueblos latinoamericanos (latinoamericanista). Ya había participado en 1947 en el intento de democratización de República Dominicana (expedición de Cayo Confites para derrocar a Rafael Leónidas Trujillo). También se mostraba a favor de la independencia de Puerto Rico y la devolución del canal a Panamá.

Fue entonces que Fidel concibió la idea de organizar en Colombia un Congreso Latinoamericano de Estudiantes paralelo a la novena Conferencia Panamericana convocada para dar inicio a la Organización de Estados Americanos (OEA). O al menos eso es lo que sostenía el propio Fidel Castro y sus partidarios. Otras versiones hablan de que la idea fue concebida un año antes (1947) por el dirigente estudiantil comunista Alfredo Guevara, quien durante el primer encuentro mundial de estudiantes en Praga se comprometió a organizar el primer congreso estudiantil de América Latina. Por su parte, Enrique Ovares también se atribuye la concepción de la idea de hacer el cogreso de estudiantes latinoamericanos, ya que un año antes estuvo como representante de Cuba en el Congreso Mundial de Estudiantes en Praga.

Quienquiera que haya sido el ideólogo, lo que es seguro es que la mayoría en la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) estaba de acuerdo con su realización. Pero los jóvenes necesitaban una fuente de financiamiento para ese primer Congreso Estudiantil Latinoamericano.

En la Conferencia Panamericana a realizarse en Bogotá, se iban a reunir los ministros de relaciones exteriores latinoamericanos. Entre ellos estaría presente el Secretario de Estado de Estados Unidos, George G. Marshall. En aquella época, la Argentina gobernada por Juan Domingo Perón, tenía un enfrentamiento -al menos en apariencias- con Estados Unidos y sus políticas de intervención en asuntos latinoamericanos. En realidad, lo que buscaba el gobierno de Perón era ocupar ese papel de liderazgo en Latinoamérica. Por lo tanto, a pesar que Argentina enviaría al representante de su delegación, Diego Luis Molinari (jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado), le convenía que la conferencia -en gran parte liderada por Estados Unidos- no brillara tanto.

Entonces, la propuesta de la FEU de hacer una cumbre paralela de estudiantes latinoamericanos en repudio del intervencionismo estadounidense en asuntos latinoamericanos gustó mucho a los argentinos. Así, Enrique Ovares (Presidente de la FEU), Alfredo Guevara (Secretario de la FEU), Fidel Castro, Rafael del Pino (amigo de Fidel) y Santiago Touriño (dirigente estudiantil) se reunieron con Diego Luis Molinari (que estaba realizando una gira latinoamericana) en la embajada argentina en La Habana. Una vez en Buenos Aires, Molinari le comentó la iniciativa de los estudiantes cubanos al canciller argentino Juan Carlos Bramuglia (diseñador de una política de tercera posición para el peronismo, que no estaba alineada ni a Estados Unidos ni al comunismo soviético). Tiempo después, los dirigentes de la FEU recibieron un telegrama de Argentina en el que decía que el gobierno peronista aceptaba financiar el Congreso Estudiantil, con pasajes aéreos, estadía y alimentos para los representantes.

Uno de los argentinos encargados de organizar el Congreso Estudiantil Latinoamericano en Bogotá fue el entoces dirigente estudiantil Antonio Cafiero (quien en el futuro sería un emblemático dirigente peronista, Ministro de Economía de Argentina, Senador Nacional y Gobernador de la provincia de Buenos Aires). Cafiero visitó algunos países para lograr la adhesión de estudiantes de otras naciones latinoamericanas. En el Hotel Nacional de La Habana, Cafiero y la FEU coordinaron los detalles del congreso a realizarse en Bogotá. El principal contacto argentino de Fidel Castro fue el dirigente peronista Carlos Iglesias Mónica. Se podría decir entonces que cuando Fidel fue a Bogotá en 1948, fue más como peronista que como marxista.

En marzo de 1947 fue haciendo los preparativos del viaje. Fidel Castro, antes de ir a Colombia, pasaría por Venezuela y Panamá para buscar la adhesión de estudiante de dichos países. Fidel no le caía bien ni a Enrique Ovares ni a Alfredo Guevara, ya que estaba tomando mucho protagonismo y decisiones por encima de ellos mismos que eran el Presidente y Secretario General de la FEU respectivamente. Sin ningún cargo oficial en la FEU, tomaba decisiones ignorando las direcciones de Ovares y Guevara. Según ellos, Fidel no organizó nada y simplemente se fue a Colombia para aprovechar y escaparse de las amenazas de Rolando Masferrer. Sin embargo, si se tiene en cuenta que el año anterior Fidel Castro tuvo la iniciativa de participar en la expedición de Cayo Confites para derrocar a Trujillo y que participaba en todo tipo de movimiento latinoamericanista, esto demuestra cierta legitimidad en su intención de viajar a Colombia con el motivo de organizar un congreso de estudiantes latinoamericanos. Además, la gente de la Embajada Argentina tenía más contacto con él que con los dirigentes oficiales de la FEU. Según Ovares, quien puso en contacto a Fidel Castro con la gente de la Embajada Argentina fue Santiago Touriño (que tenía una buena relación con Fidel) y lo presentó como un hombre de acción que serviría para sabotear la Conferencia Interamericana. Sea como fuere, los argentinos simpatizaron con Fidel.

El 23 de marzo de 1948, Fidel Castro partió en un avión DC-3 rumbo a Venezuela. Estos aviones no tenían una gran autonomía y debían hacer algunas escalas entre La Habana y Caracas. Paradójicamente, el avión hizo su primera escala en Santo Domingo, República Dominicana, algo bastante arriesgado para él, teniendo en cuenta su participación en la expedición de Cayo Confites apenas medio año antes. A pesar del riesgo, Fidel decidió bajar del avión unos minutos en el aeropuerto. Era la primera vez que salía de Cuba y pisaba territorio de otro país. Allí, incluso entabló una breve conversación con unas personas que según él eran trujillistas. La escala fue corta y a los pocos minutos se montó en el avión y siguió camino.

Al llegar a Venezuela, se reunió con los estudiantes de allí para obtener su adhesión e invitarlos a participar en el primer Congreso Latinoamericano de Estudiantes en Bogotá, que en realidad no sería otra cosa más que una contramarcha a la Conferencia Panamericana. En Caracas, también visitó la Plaza Bolívar y el periódico del Partido Acción Democrática. Incluso intentó encontrarse con el Presidente Rómulo Gallegos aunque no lo logró ya que el mandatario se encontraba en una playa en La Guaira. Asimismo, el periódico venezolano El País publicó una entrevista que le realizó el periodista Omar Pérez a Fidel titulada "Estudiantes cubanos apoyarán en Bogotá la lucha contra el coloniaje".

De Venezuela viajó a Panamá para invitar a estudiantes panameños al congreso. Allí, en la Universidad el clima estaba muy candente ya que poco tiempo atrás unos marines americanos dispararon a un estudiante dejándolo lisiado. Fidel Castro fue a visitarlo y pronto obtuvo también el apoyo de los estudiantes panameños y su participación en el congreso estudiantil de Bogotá.

El 31 de marzo de 1948 Fidel Castro llegó a Bogotá, Colombia y se hospedó en el Hotel Claridge. Allí, el 3 de abril de 1948 escribió una carta a su padre Ángel Castro donde le contaba todo lo vivido en Venezuela, Panamá y ahora en Colombia. Esa fue la primera vez que hizo un alto en sus actividades para enviar noticias a su familia.

Fidel Castro estaba acompañado por Rafael del Pino, que no era estudiante universitario sino un amigo de la familia y conocido de la hermana de Fidel, Lidia. En el pasado había participado en el ejército estadounidense. Del Pino comenzó a acercarse a la Universidad para brindarle su ayuda a Fidel en sus actividades, y como tenía cierta preparación militar y lo consideraba valiente, Castro pensó que podría serle útil y lo dejó participar, incluso lo invitó al viaje a Venezuela, Panamá y Colombia. Él también estaba alojado junto a Fidel en el Hotel Claridge. Mientras tanto, Enrique Ovares y Alfredo Guevara estaban alojados en una hospedería (pensión). Fidel se mantenía en contacto con los peronistas y obtuvo algunos privilegios. Todo esto, al igual que el paso de Fidel por Venezuela y Panamá, disgustó bastante tanto a Ovares como a Guevara.
 
Aprovechando la Conferencia Panamericana donde se adoptaría la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la presencia de los representantes de distintos países, incluyendo al Secretario de Estado de Estados Unidos, George G. Marshall, en el Congreso Latinoamericano de Estudiantes se pretendía hacer reclamos pidiendo la devolución del Canal de Panamá, la Independencia de Puerto Rico, el fin de la dictadura de Trujillo, entre otras protestas. Fidel Castro se reunió con los estudiantes colombianos para explicarles los objetivos del congreso y ellos se mostraron de acuerdo con el plan. Se formó un comité organizador del evento que recibiría a los estudiantes de distintos países latinoamericanos.

Colombia vivía por aquellos tiempos un escenario de mucha violencia, una matanza en la que diariamente morían muchos civiles por causas políticas. Había un clima de gran efervescencia en el que los grupos conservadores -en el poder- bajo el liderazgo del Presidente Mariano Ospina Pérez estaban enfrentados a los liberales, liderados por Jorge Eliécer Gaitán, un dirigente popular que contaba con la adhesión de la gran mayoría de la población colombiana, lo que le garantizaba en un futuro un seguro triunfo presidencial. Era tan grande su popularidad que la delegación colombiana en la IX Conferencia Panamericana, presidida por el conservador Laureano Gómez, vetó la presencia de Gaitán allí.
 
Volviendo a los preparativos del congreso, por su activa participación, Fidel Castro se estaba convirtiendo casi en el centro de la organización del evento. Esto no les gustaba ni a Enrique Ovares ni a Alfredo Guevara, por lo que plantearon que Fidel no representaba nada, que no contaba con ningún cargo oficial y que los representantes de Cuba ahí eran ellos por sus cargos de Presidente de la FEU y Secretario General. Guevara se puso en contacto con los dirigentes estudiantiles de allí y comenzó a hacer una campaña difamatoria en contra de Fidel Castro.

Un día se reunieron Ovares, Guevara, Fidel y del Pino en el Hotel Claridge y se dio un momento muy tenso. En dicha reunión, de acuerdo al relato de Enrique Ovares, Fidel le dijo: "Tú no eres un tipo político, la política te importa tres pepinos, dame una chance", a lo que Ovares le respondió: "Yo te doy la chance que tu quieras, pero mientras yo esté aquí en Colombia, el presidente de la delegación soy yo". Enfurecido Rafael del Pino sacó una pistola, apuntó a Guevara, comenzó a insultarlo y culparlo diciéndole que él era quien había instigado esa situación. Ovares intervino para calmarlos y se convino entonces que Fidel fuera a hablar con Jorge Eliécer Gaitán para invitarlo al congreso de estudiantes.

Después en otra reunión cuando ya se estaban ultimando los detalles del congreso, frente a muchos estudiantes de distintos países de Latinoamérica, se cuestionó el derecho de organizador del evento a Fidel Castro. En ese momento, Fidel se paró y pronunció un breve discurso diciendo que no le interesaban los cargos políticos ni los honores, que lo que realmente le importaba era la lucha. Además les dijo que si los allí presentes opinaban que él debía dar un paso al costado lo haría, pero les pidió que continuaran ellos con la tarea. Al parecer su discurso fue muy convincente y los estudiantes allí presentes no solo lo aplaudieron sino que permitieron que continuara con la organización del evento.

La delegación cubana visitó la Universidad Nacional, donde hablaron con los estudiantes Julián Córdoba y Esteban Cabezas. Este último los llevó al periódico El Tiempo, donde fueron recibidos por el abogado y periodista colombiano Enrique Santos Castillo, quien después expresó: "De los cubanos el que más me llamó la atención fue Fidel, muy alto y delgado, que era el que hablaba con más entusiasmo. También me llamó la atención que en medio del frío de Bogotá, Castro vistiera un traje blanco". Fidel le pidió a Santos que gestionara para el grupo una entrevista con Jorge Eliécer Gaitán.

Finalmente le consiguieron a Fidel Castro una reunión con Jorge Eliécer Gaitán, que se llevó a cabo el 7 de abril de 1948, para comentarle los detalles del primer Congreso de Estudiantes Latinoamericanos e invitarlo a participar. Gaitán fue muy afectuoso con Fidel, se mostró muy interesado en el congreso, especialmente porque se realizaría a modo de contraconferencia frente a la IX Conferencia Panamericana. Gaitán les propuso clausurarlo en un acto multitudinario en el estadio de Cundinamarca. Incluso le obsequió a Fidel algunos de sus discursos impresos, entre ellos "Oración por la paz" pronunciado el 7 de febrero de 1948 al cierre de una marcha en la que participaron alrededor de 100.000 personas que desfilaron en silencio en protesta por los crímenes que ocurrían en el país. Quedaron en volverse a reunir dos días más tarde para armar los detalles del acto de cierre del congreso. Así, Fidel se fue entusiasmado por haber conseguido el apoyo del líder político más popular de Colombia en aquel momento.
 
Mientras tanto, un día Fidel y Rafael del Pino fueron a repartir unas proclamas impresas en las que se mencionaban todas las causas de su lucha. Pero no tuvieron mejor idea que lanzarlas desde el último piso del Teatro Colón de Bogotá, donde se estaba realizando un acto solemne con la presencia de los cancilleres de países y el Presidente de la República, Ospina Pérez. De regreso al hotel, al parecer la policía los estaba siguiendo y pocos minutos después los detuvieron y los llevaron a una dependencia de la policía para averiguar si eran comunistas. Fueron interrogados y al explicarles Fidel lo del congreso de estudiantes, al oficial de policía le cayó simpático y hasta le gustó su discurso. También registraron el cuarto de hotel donde se hospedaban los jóvenes, pero al no encontrar armas y ver que todas las pruebas demostraban que efectivamente se trataba de simples estudiantes, confirmaron que lo que decía Fidel era cierto y los dejaron en libertad.

En otra otra ocasión, Fidel Castro fue invitado por José Gutiérrez Rodríguez (Pepe Rodríguez), un estudiante de medicina y militante político de la izquierda colombiana, a la finca La Samaría perteneciente a la familia Duarte, una familia de la alta burguesía bogotana, al norte de Bogotá. Allí Fidel pasó un rato de esparcimiento con la hija y las sobrinas del dueño de la finca, Alberto Duarte Roso. A Don Alberto Duarte no le simpatizó Fidel Castro, ya que en él percibía cierta personalidad comunista, algo que consideraba un peligro para su hija y sus sobrinas. Castro pasó todo un día en la finca, jugando pingpong con Inés Duarte (hija de Alberto Duarte), conquistando a las jóvenes allí presentes que quedaron encantadas con él y hasta grabó su nombre en un árbol que había frente a la casa.

En la fotografía de arriba, tomada en abril de 1948, Fidel Castro aparece a la izquierda, apoyado a la barandilla, vistiendo una chaqueta y mirando hacia la cámara.

 

Fuentes de información:

 

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