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Qué son los satélites artificiales y cómo funcionan - Parte 3


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Artículo actualizado por última vez el 24 de junio de 2019
  

<< QUÉ SON LOS SATÉLITES Y CÓMO FUNCIONAN - SEGUNDA PARTE

Qué sucede con los satélites que dejan de funcionar

Como toda máquina, los satélites también tienen una vida útil limitada. Debido a que en algún momento las fuentes de energía de un satélite (por ejemplo las baterías) se agotan, y que las severas condiciones del espacio exterior los acaban desgastando, en algún momento dejan funcionar. Este tiempo depende de la calidad y cantidad de fuentes de energía y del material del que está hecho un satélite. Por eso, existen satélites de todo tipo, desde aquellos que pueden operar durante algunos meses, hasta los de muy alta calidad que pueden superar los 20 años de vida útil.
 
Lo que ocurre con un satélite cuando deja de funcionar depende fundamentalmente de la altura en la que orbita, así como de su tamaño y masa. Lo que es seguro, es que ni bien sucede esto, la agencia o empresa que lo opera tiene que tomar una decisión para evitar que dañe a otros satélites en una colisión.
 
Cuando se trata de un satélite de órbita baja, se le reduce aún más la altura a la que orbita, y la atracción gravitatoria de la Tierra lo hace reingresar a la atmósfera, donde termina destruido por incineración. En otros casos de satélites de órbita baja, sencillamente se los deja orbitando y se espera a que pase el tiempo (a veces meses, otras veces años, dependiendo de la altura en que se encuentran) para que sus órbitas vayan descendiendo debido a la atracción gravitatoria de la Tierra y terminen reingresando por sí solos.

Cuando se trata de un satélite de órbita alta (por ejemplo un satélite geoestacionario ubicado en una órbita a 35.786 kilómetros de altura), requeriría mucho combustible acercarlos a una órbita lo suficientemente baja como para ser luego atraído por la Tierra, reingresar a la atmósfera y quedar destruido por incineración. Esto demandaría un alto costo monetario. Por lo tanto, lo que se suele hacer en esos casos es empujarlo a una órbita aún más alta (aproximadamente 300 ó 350 km por encima de la órbita geoestacionaria) para evitar que colisionen con otros satélites. Esta órbita ubicada a unos 300-350 km por encima de la órbita geoestacionaria se denomina órbita cementerio.

No obstante, en la actualidad hay cientos de satélites inoperativos en la órbita cementerio. A largo plazo, este número seguirá aumentando, hasta llegar a una cantidad realmente preocupante de satélites que han dejado de funcionar, y que no son otra cosa más que basura espacial, por lo que ésta es solamente una solución temporaria. Si la órbita cementerio acabara superpoblada de satélites inoperativos, en algún momento podrían llegar a colisionar entre sí y generar miles de desechos en el espacio circundante que serían aún más difícil de recoger. Es por eso que muchas agencias espaciales están buscando soluciones para deshacerse de tantos objetos basura que orbitan alrededor de la Tierra.

Cuanto mayor es la altitud a la que orbita un objeto, más tiempo permanecerá en órbita. Cuando un objeto se encuentra a 200 kilómetros de altura, es cuestión de aproximadamente 1 día para que reingrese a la atmósfera, se queme y termine pulverizado. Si está en una órbita de 300 km, puede tardar aproximadamente 1 mes en reingresar a la atmósfera y terminar pulverizado. En el caso de objetos que orbitan a 400 km, el tiempo requerido para que la atracción gravitatoria de la Tierra los haga reingresar es de alrededor de 1 año. Cuando se encuentran a 600 km, pueden pasar varios años antes de su reingreso. A 800 km de altura, el tiempo de espera se mide en décadas, y por encima de los 1000 kilómetros se mide en siglos o milenios. En el caso de satélites geoestacionarios (ubicados a 35.786 km de altura) que han dejado de operar, podrían pasar varios milenios antes de su reingreso. Por esto último, científicos e ingenieros de agencias espaciales están trabajando en la búsqueda de una posible solución para deshacerse en un futuro de toda esta basura espacial que podría llegar a causar muchos problemas.

Por lo tanto, cuando un satélite de órbita baja se acerca al fin de su etapa operacional, desde tierra los controladores aprovechan el poco combustible sobrante para reducirle la velocidad y hacer que la fuerza de atracción terrestre lo haga descender de altura. Una vez que se encuentre en una órbita lo suficientemente baja, como se mencionó en el párrafo anterior, es cuestión de esperar un tiempo (dependiendo de la altitud de su órbita) hasta que termine reingresando a la atmósfera y se pulverice por incineración.

La razón por la que se le reduce la velocidad para hacerlo descender a una órbita aún más baja es la siguiente: Si un satélite se mueve demasiado rápido, eventualmente terminaría escapándose de la atracción terrestre. Si se mueve muy lentamente, la fuerza gravitatoria terrestre lo arrastraría, y así ingresaría a la atmósfera, se incineraría y finalmente terminaría desintegrado. Para que un satélite se mantenga en una determinada órbita, debe moverse a una velocidad de equilibrio. Esta velocidad de equilibrio varía según la altura. Cuanto más alta es la órbita, menor es la fuerza de atracción terrestre, y por lo tanto, menor es la velocidad a la que debe orbitar para no escapar ni caerse. En el caso de órbitas bajas, la atracción gravitatoria es mayor, por lo que si se reduce la velocidad de un satélite, la gravedad lo terminará arrastrando hacia abajo.

Por ejemplo:

  • La velocidad orbital de equilibrio a 300 km de altura es 27.828 km/h
  • La velocidad orbital de equilibrio a 500 km de altura es 27.432 km/h
  • La velocidad orbital de equilibrio a 600 km de altura es 27.216 km/h
  • La velocidad orbital de equilibrio a 800 km de altura es 26.856 km/h
  • La velocidad orbital de equilibrio a 1000 km de altura es 26.460 km/h
  • La velocidad orbital de equilibrio a 2000 km de altura es 24.840 km/h

Entonces, si el poco combustible que le queda a un satélite a punto de dejar de funcionar, es utilizado para reducirle la velocidad orbital, la gravedad terrestre provocará su descenso a una órbita más baja. Luego, se debe esperar un tiempo acorde a la altura de la órbita en la que se encuentra, hasta que reingrese y se desintegre en la atmósfera.
 
En el caso de satélites pequeños, al reingresar a la atmósfera terminan desintegrados debido a la altísima temperatura que surge a grandes velocidades por la fricción generada con las partículas que forman a la atmósfera. Sin embargo, en el caso de satélites grandes, la desintegración puede no ser completa y algunas partes pueden llegar a impactar contra la superficie terrestre (hasta un 40% de un satélite grande puede llegar a sobrevivir al reingreso). Esto puede ocurrir especialmente cuando tiene partes hechas de materiales como acero inoxidable o titanio (ambos con un alto punto de fusión, es decir, requieren mayor temperatura para pasar de estado sólido a líquido). Este impacto podría generar daños, por lo tanto, cuando se trata de satélites grandes o estaciones orbitales, al momento de desorbitarlos reduciendo su velocidad, el proceso se realiza de una forma calculada para que el objeto termine impactando en una zona del planeta conocida como cementerio de naves espaciales.

Este cementerio de naves espaciales se encuentra en el Pacífico Sur, en la zona del planeta más alejada de cualquier costa o pedazo de tierra firme, por ende de cualquier lugar que pudiera estar habitado. Asimismo, el tráfico marítimo en esta parte del Pacífico Sur es relativamente bajo. Esto hace que las probabilidades de generar daños a personas o propiedades sean bajas. El punto central de esta zona se denomina Punto Nemo o Polo de inaccesibilidad del Pacífico. Este punto se encuentra en las coordenadas 48° 52.6′ Sur, 123° 23.6′ Oeste, a 2688 kilómetros de las costas más cercanas, ubicadas al norte en la Isla Ducie (una de las islas Pitcairn), al noreste en Motu Nui (islote cercano a la Isla de Pascua), y al sur en la Isla Maher (Antártida), todas ellas equidistantes desde el Punto Nemo. Vale señalar, que este punto fue bautizado así en honor al Capitán Nemo, personaje de la obra de Julio Verne Veinte mil leguas de viaje submarino.

Cementerio de naves espaciales en el Oceano Pacifico Sur
Cementerio de naves espaciales en el Océano Pacífico Sur - Cliquear para ampliar la imagen

Hasta el año 2016, se ha provocado la caída de entre 250 y 300 satélites en esta área del planeta al momento de reingresar a la atmósfera. Hasta el momento, el objeto espacial artificial de mayor tamaño que se ha hecho caer en esta área fue la estación orbital Mir de aproximadamente 130 mil kg, cuya desorbitación controlada fue realizada el 23 de marzo de 2001. Se estima que en un futuro, la Estación Espacial Internacional también terminará sus días en el área del cementerio de naves espaciales del Pacífico Sur.

Por el contrario, en el caso de satélites de órbita geoestacionaria (ubicados a 35.786 km por encima de la superficie terrestre), hacerlos descender requeriría mucho combustible, por lo tanto, la solución que se suele tomar es utilizar el poco combustible que les queda para elevarlos hasta una órbita cementerio ubicada entre 300 y 350 km por encima de la órbita geoestacionaria.

Orbita cementerio para satelites geoestacionarios
Órbita cementerio para satélites geoestacionarios - Cliquear para ampliar la imagen

Esta útlima no es una solución definitiva, ya que si continúan enviando satélites que no funcionan a la órbita cementerio, en algún momento el alto número de satélites inoperativos en esta franja, podría aumentar la probabilidad de colisiones entre ellos, lo que provocaría un incremento en la densidad de desechos espaciales que eventualmente podrían entrar en contacto con satélites funcionales de la órbita geoestacionaria.

Según la Agencia Espacial Europea (ESA), hacia enero del año 2019 había alrededor de 34.000 objetos mayores a los 10 centímetros orbitando a la Tierra, calificados como basura espacial. Asimismo, se detectaron alrededor de 900.000 objetos de entre 1 cm y 10 cm, y se estima que hay orbitando aproximadamente 128 millones de desechos de entre 1 mm y 1 cm.

De acuerdo a la NASA, la mayor parte de los desechos espaciales se encuentran orbitando por debajo de los 2000 km de altura. Dentro de esta franja, la cantidad de basura espacial varía según la altura, y la mayor concentración de desechos se ubica entre los 800 y 850 km de altura.
  

Qué son el bus de satélite y la carga útil

Un satélite es puesto en órbita con uno o varios objetivos específicos, por ejemplo:

  • SATÉLITES DE COMUNICACIONES: se utilizan para telecomunicaciones (como telefonía móvil), difusión de señales televisivas, radiodifusión satelital, servicios de Internet, etc.
  • SATÉLITES DE NAVEGACIÓN: se utilizan para proveer servicios de posicionamiento (como los sistemas GPS), control de navegación aérea y marina, etc. 
  • SATÉLITES DE OBSERVACIÓN TERRESTRE: realizan tareas de exploración terrestre con cámaras y dispositivos de medición. Esta información es enviada a estaciones terrenas de control y se utiliza con fines determinados (control del medio ambiente, sondeos de explotaciones agrícolas y mineras, mapeo, seguridad, obtención de imágenes satelitales, entre otras tareas científicas). 
  • SATÉLITES METEOROLÓGICOS: se utilizan como herramienta para el pronóstico del tiempo de distintas regiones del planeta.

Cada satélite está compuesto por dos partes fundamentales: el bus y la carga útil.

El bus es la estructura básica del satélite. Un satélite puede considerarse como una especie de vehículo que en su interior carga dispositivos especialmente diseñados para llevar a cabo las tareas o sevicios por los que fue puesto en órbita. Estos equipos que realizan los trabajos o servicios específicos por los que fue lanzado el satélite se denominan la carga útil (en inglés payload).
 
Entonces, el bus es la plataforma del satélite propiamente dicho sin la carga útil en su interior. Es decir, el bus es el vehículo que tiene la capacidad de transportar en su interior equipos que realizan tareas específicas. Estos equipos son la carga útil. La carga útil es lo que le otorga al satélite una funcionalidad determinada.

Las partes de un bus de satélite son:

  • La estructura del satélite propiamente dicho.
  • El sistema que provee energía (por ejemplo paneles fotovoltaicos de energía solar, baterías).
  • Sistema de control de actitud y de posicionamiento en órbita del satélite a través de propulsores (la actitud es la orientación del satélite, o sea hacia dónde apunta).
  • Sistema de control térmico del satélite (mantiene las temperaturas dentro de los valores que permiten a los equipos de a bordo funcionar de manera apropiada).
  • Computadora de a bordo (provee información sobre el estado de los dispositivos del satélite y permite controlarlos, ejecuta el software de control de orientación y corrección de errores, entre otras tareas).
  • Equipos que permiten al satélite comunicarse con la estación terrestre.

La carga útil se refiere a los equipos que el satélite utiliza para ejecutar las tareas por las que fue puesto en órbita. La carga útil varía según los objetivos de cada satélite. En un satélite meteorológico la carga útil está compuesta por cámaras que toman imágenes de formaciones de nubes en la atmósfera terrestre y una computadora para el procesamiento de estos datos. Por otro lado, en un satélite de comunicaciones, la carga útil consiste en un dispositivo denominado transpondedor, encargado de recibir señales desde antenas ubicadas en tierra, amplificarlas y retransmitirlas nuevamente hacia antenas ubicadas en otra parte del planeta o hacia otros satélites (la recepción de señales desde tierra se llama subida o uplink, mientras que la transmisión de señales hacia tierra se denomina bajada o downlink).

La calidad de un bus de satélite depende de varios factores como:

  • Qué clase de fuente de energía utiliza (solar, nuclear, etc).
  • Qué tipo de sistema de propulsión emplea para efectuar correcciones en su orientación (actitud) y posición orbital. Por ejemplo, puede tener fuente de propulsión química o eléctrica.
  • Capacidad de carga útil.
  • Tamaño y masa.
  • Vida útil del satélite

Muchos satélites usan un mismo modelo de bus. Por ejemplo, el modelo de bus A2100 de la fabricante estadounidense Lockheed Martin, es usado por decenas de satélites. En otros casos, hay satélites que requieren el desarrollo de un bus especial para la ejecución de una tarea específica.

Los costos de un satélite pueden llegar a variar por decenas de millones de dólares. El desarrollo de un bus especial para la ejecución de una tarea específica puede ser mucho más costoso que la adaptación de un modelo de bus desarrollado con anterioridad y producido en serie para su utilización en diversos satélites.

 Partes del bus de satélite
Partes del bus de satélite - Cliquear para ampliar imagen

Cómo se transmite la información desde los satélites

Los satélites se comunican a través del envío y recepción de información. Ya sea que se trate de un satélite de comunicaciones, meteorológico, de navegación o de investigación científica, el satélite transmite esta información (imágenes, sonidos, datos) en forma de señales electromagnéticas. El tipo de señales electromagnéticas que se utilizan para la comunicación con satélites son ondas de radio.

Por ejemplo, un satélite de comunicaciones utilizado por una red televisiva para la difusión de su señal a otras partes del planeta, envía la señal (ondas de radio) desde una antena hacia un satélite geoestacionario (ubicado a 35.786 kilómetros de altura). En el satélite, la señal es amplificada y retransmitida hacia una antena que se encuentra en otra parte del planeta. Si la antena receptora es hogareña, la señal se recibe directamente en el hogar del cliente suscripto al servicio, se transforma en corriente eléctrica, y a través de un cable llega al televisor.

En el caso de un satélite meteorológico, una cámara toma imágenes de nubes en una zona determinada del planeta. Estas imágenes son procesadas en una computadora de a bordo, luego esta imagen digital es transformada en ondas de radio y desde una antena del satélite es enviada directamente a una antena ubicada en tierra, donde una computadora nuevamente la transforma en imagen digital para ser utilizada por meteorólogos.

Para entender mejor cómo funciona la transmisión de señales satelitales se recomienda leer: Qué son las bandas de frecuencia satelital.
 

Satélites latinoamericanos

América Latina también tiene una importante presencia en el espacio gracias a la iniciativa de varios estados así como de algunas inversiones privadas. En toda su historia, hasta junio de 2019 Latinoamérica tuvo 71 satélites (esta cifra incluye a satélites tanto operativos como inactivos). Hacia junio de 2019, varios países latinoamericanos planeaban incorporar nuevos satélites, por lo que la cifra anteriormente mencionada se incrementará durante los siguientes años.

Sin embargo, no todos los países latinoamericanos fabrican sus propios satélites, así que deben encargarlos a agencias espaciales y empresas extranjeras. Argentina y Brasil son los únicos que fabrican satélites de gran porte (de varios cientos o miles de kilogramos).

La empresa argentina fabricante de satélites de gran porte se llama INVAP, una empresa estatal argentina y la principal fabricante de satélites en Latinoamérica (con 6 satélites construidos hasta junio de 2019). Asimismo, INVAP es la única compañía en Latinoamérica que ha construido satélites geoestacionarios (satélites ubicados en una órbita a 35.786 kilómetros de altura).

En Brasil el responsabe de fabricar satélites es INPE (Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais que significa Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales).

Los demás países latinoamericanos contrataron los servicios de empresas estadounidenses (como Hughes, Boeing o Lockheed Martin), chinas (como Great Wall Industry Corporation) o europeas (como la francoitaliana Thales Alenia Space) para la fabricación de sus satélites de gran porte.

Sin embargo, durante la última década se desarrollaron varios nanosatélites (satélites de menos de 10 kg) en universidades, centros de investigación e instituciones gubernamentales de Chile, Uruguay, Perú, Ecuador, Colombia y Costa Rica. Aunque es necesario señalar que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolló un nanosatélite en 1996. Asimismo, tanto en universidades de Argentina como de Brasil se han construido nanosatélites. Los nanosatélites tienen el formato de CubeSat (satélite cúbico), se sitúan en órbitas bajas, son sencillos, de bajo costo, en su mayoría son de alrededor de 1 kg, tienen 10 centímetros por arista y suelen utilizarse con fines educativos, para experimentos y observación terrestre.

Paralelamente, en Argentina ha surgido un emprendimiento privado que fabrica por encargo nanosatélites del mencionado formato CubeSat. Esta empresa se llama Satellogic, fue fundada en 2010, y también cuenta con una fábrica de nanosatélites en Montevideo, Uruguay.

Dicho avance en tecnología satelital se debe en gran parte a la inversión que se está haciendo en materia de ampliación de conectividad en muchos países de Latinoamérica. El desarrollo de la región se ve altamente potenciado gracias a una mayor capacidad de acceso a la información y a los medios de comunicación de sus habitantes. De hecho, según estudios del Banco Mundial, un incremento del 10% en la penetración de conectividad por banda ancha da como resultado un aumento de 1,35% del Producto Bruto Interno (PBI) de un país en vías de desarrollo, ya que el acceso a dichos medios -principalemente Internet- resulta ser una útil herramienta educativa en los tiempos que corren, principalmente en regiones de baja densidad poblacional donde no se cuenta con la misma infraestructura que en grandes ciudades (algo que ocurre por ejemplo en Argentina y Chile, donde las zonas de baja densidad poblacional y aislamiento geográfico son muchas). Otro estudio llevado a cabo en 26 países de Latinoamérica y el Caribe ha arrojado que un incremento del 10% en la penetración de banda ancha provocó un aumendo del 3,1% en el PBI per cápita.

Latinoamérica tuvo acceso a servicios satelitales -no propios- desde la década del '60, a través de Intelsat, un consorcio de propiedad intergubernamental creado en 1964 y que hasta el año 2001 -cuando se privatizó- estaba formado por estados miembros que por el año 2000 llegaron a ser 144. Tenía una constelación de satélites de comunicaciones de larga distancia y distribución de señales televisivas, la mayoría de fabricación estadounidense (por empresas como Hugues, Boeing, Space System Loral y Ford Aerospace) y en menor medida europea (Alcatel y Astrium). Sin embargo, dado que los servicios de Intelsat no siempre estaban disponibles, Brasil y México compraron sus propios satélites a empresas norteamericanas a mediados de los años '80 para cubrir sus necesidades en materia de comunicaciones y distribución de señales televisivas. Luego, a partir de los años '90, Argentina comenzó a comprar y, tiempo después, a fabricar sus propios satélites.

El monopolio de Intelsat en la región llegó a su fin en 1988 con la llegada de PanAmSat, empresa estadounidense que logró introducir su satélite PAS 1 (lanzado en 1988) para servir al mercado de las Américas. El primer cliente de PanAmSat para la región fue CNN, que utilizaba al satélite PAS 1 para distribuir la señal de su canal a países de América Latina. En los años '90 las inversiones extranjeras en el mercado de las telecomunicaciones de varios países de América Latina transformaron a la región en una de las de mayor competitividad del planeta para empresas privadas internacionales que querían invertir en el mercado de colocación de satélites.

Al principio, el negocio estaba repartido entre operadores que contaban con oferta de capacidad internacional y regional. Durante el período 2000-2001 hubo una gran entrada de nuevos operadores satelitales con influencia regional, pero el aumento en cantidad de competidores ha disminuido desde 2005.

Actualmente, en varios países latinoamericanos, los estados buscan contar con sus propios medios satelitales, sin tener que arrendar los servicios de empresas extranjeras que prestan las señales de sus satélites (principalmente para comunicaciones). Esto se está logrando a través de diversas iniciativas gubernamentales y privadas, sustentadas por fuertes planes de inversión en materia de telecomunicaciones. El uso de satélites propios le genera a un estado un ahorro de millones de dólares al año, e incluso ganancias anuales si llega a prestar los servicios de su satélite a empresas del exterior.

Estos son los países latinoamericanos con experiencia satelital desarrollada o en vías de desarrollo:

  
Estadísticas de satélites

  • Hacia el 31 de marzo de 2019 había en órbita un total de 2062 satélites operativos.
     
  • Hacia el 31 de marzo de 2019, había 554 satélites operativos en órbitas geoestacionarias (35.786 kilómetros de altura). Esto equivale al 26,9% de los satélites operativos.
     
  • Hacia el 31 de marzo de 2019, había 1338 satélites operativos en órbitas bajas (por debajo de los 2000 kilómetros de altura). Esto equivale al 64,9% de los satélites operativos.
     
  • Hacia el 31 de marzo de 2019, había 125 satélites operativos en órbitas medias (por encima de 2000 kilómetros de altura y por debajo de la órbita geoestacionaria). Esto equivale al 6,1% de los satélites operativos.
     
  • Hacia el 31 de marzo de 2019 había 901 satélites operativos pertenecientes a Estados Unidos de América. Esto equivale al 43,7% de los satélites operativos.
     
  • Hacia el 31 de marzo de 2019 había 299 satélites operativos pertenecientes a China. Esto equivale al 14,5% de los satélites operativos.
     
  • Hacia el 31 de marzo de 2019 había 153 satélites operativos pertenecientes a Rusia. Esto equivale al 7,4% de los satélites operativos.
     
  • Desde el 4 de octubre de 1957 y hasta enero de 2019, según la Agencia Espacial Europea se han puesto en órbita aproximadamente 8950 satélites, de los cuales alrededor de 5000 aún seguían en óbita (la mayoría inactivos como basura espacial). Según la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior, el número de satélites que se pusieron en órbita entre el 4 de octubre de 1957 y el 7 de junio de 2019 es de 8608.

 
Cómo localizar satélites artificiales

Existen diversos programas gratuitos que se pueden descargar por Internet y que sirven para localizar y realizar seguimiento de satélites de toda clase. Los satélites utilizan unos sensores de alta precisión para determinar su posición. Luego transmiten dicha posición al centro de control en tierra, desde donde a través de estos programas se pueden descargar todo tipo de datos e información actualizada en vivo acerca de los satélites.

  • En la tabla de abajo se listan los enlaces de programas o servicios online gratuitos para predecir o ubicar órbitas de satélites.
  • En combinación con estas herramientas online, se pueden utilizar binoculares en noches despejadas sin luna brillante.
  • Se sugiere que el reloj esté sincronizado exactamente con el huso horario utilizado en el programa descargado o en el sitio Web de servicios de monitoreo de órbitas satelitales.

A continuación, se brinda una lista con aplicaciones descargables y servicios online para distintos sistemas operativos que sirven para el seguimiento de misiones satelitales en vivo. 

MS-DOS Microsoft Windows
Unix
Palm OS
Perl y Java
iOS Macintosh
Android
Seguimiento online de satélites

 

Fabricantes de satélites de distintas partes del planeta

 
En Estados Unidos:

En Rusia:

En Francia/Italia:

En Francia/Alemania/Reino Unido/España:

En Reino Unido:

En Japón:

En India:

En China:

Argentina:

Brasil:

 

 
Fuentes de información:


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Comments

He sido investigador del

He sido investigador del CONICET y de la Secretaria de Ciencia y Tecnología (SECYT) en los años 1970. En esa época Argentina comenzó con la construcción de cargas útiles de cohetes sondas para investigación de la energía de rayos X en la alta atmosfera. Habia dos cetros de lanzamiento: En Chamical, La Rioja (CELPA I) y en Mar Chiquita, Pcia. de Buenos Aires (CELPA II). Se llego a realizar experiencias extraordinarias, que se terminaron con la dictadura que clausuro todos los centros de estudios de este tipo. El gobierno actual reactivo este tipo de investigación y felicito a la Presidenta por interesarse en un área tan estratégica para cualquier país.

Excelente artículo sobre la

Excelente artículo sobre la historia de los satélites en latinoamérica, no olvidemos destacar que gracias a estos satélites podemos ver cientos de canales FTA, o gratuitos para todos.

un articulo supercompleto

un articulo supercompleto para que incluso quien no sabe nada de satelites se pueda hacer una idea muy completa

Muy buen articulo,

Muy buen articulo, felicitaciones y muchos saludos.
Muy interesante.
Ricardo.

 Artículo muy interesante

 Artículo muy interesante sobre los satélites en latinoamerica. 

Curioso artículo, gracias !

Curioso artículo, gracias !

Interesante artículo sobre

Interesante artículo sobre los satelites, mucha info que no conocia, gracias !

 Muy bueno el articulo,

 Muy bueno el articulo, desde bien pequeño que me gustan los satelites y has aportado mucha informacion!

 Muy buen artículo, me ha

 Muy buen artículo, me ha sorprendido que hayan tantos paises con satelites!!
muchas gracias!

 Muy bueno y completo el

 Muy bueno y completo el artículo sobre satélites. Lo pongo en favoritos para seguir leyendo.

 

 Aín recuerdo cuando vi en

 Aín recuerdo cuando vi en televisión el gran solidaridad I.

Sabes, conocí al primer astronuta mexicano en una cofnerencia y le dije que se acomodara su corbata y le pedi su tarjeta, tenia 15 años. 

Excelente página.
Saludos.  

 

Muy interesante. Sobre todo

Muy interesante. Sobre todo porque para quienes nos dedicamos al transporte marítimo es esencial saber este tipo de información.

 Articulo interesante 

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Muy buen artículo, si por

Muy buen artículo, si por lo que fuere necesitasen un abogado para su construcción sería interesante.

Que artículo tan

Que artículo tan interesante. Me lo he leído entero y se me ha hecho corto. Saludos. 

Hola. Muy interesante y

Hola. Muy interesante y completo el articulo. Es fascinante saber que estamos rodeados de tanta tecnologia alrededor de nuestro planeta y lo desconocido que nos resulta muchas veces. Creo que tenemos que estar informados y saber filtrar la informacion importante de la que no lo es. Por mi parte tambien tengo un blog de divulgacion tecnologica al que os invito a visitar a todos vosotros-as http://recuperar-facil.com/blog/ Os animo a seguir divulgando educacion tecnologica y cientifica. Así mejoraremos todos!!

 excelente trabajo, muchas

 excelente trabajo, muchas gracias por compartirlo colega

 Bien por el avance de

 Bien por el avance de estos satelites

 Que articulo tan

 Que articulo tan impresionante y que cantidad de informacion

 excelente articulo. Mucha

 excelente articulo. Mucha info que no conocia. gracias.

Saludos

Saludos GuybrushThreepwood,

Permíteme decirte, ¡Que calidad de artículo, ¿eh?! Sin duda alguna te has inmiscuido en la historia latinoamericana de las telecomunicaciones satelitales.

Es reconfortante saber que hay países en esta región que no se quedan atrás en este progreso tecnológico, y más como Argentina que tomaron la iniciativa de independizarse en el desarrollo de satélites con la empresa INVAP. Esto sin duda traerá consecuencias muy positivas para la nación, pudiendo convertirlo en potencia principal de la región. Espero ver algún día como cada país latinoamericano va emprendiendo en el mismo camino que Argentina.

Por otro lado, teniendo en cuenta la gran ventaja en Argentina del desarrollo de satélites propios para las comunicaciones como la familia ARSAT -con los cuales podría prestar servicios a otros países latinoamericanos, inclusive-, sin duda pienso que empresas nacionales de telecomunicaciones como lo son personal podrán alcanzar mayores logros y superar así la calidad actual de su servicio. Pudiendose convertir en el mejor de la región.

Gracias por tu dedicación.

Éxitos.

 Excelente articulo ,bien

 Excelente articulo ,bien documentado ,bastante actualizado e instructivo para aquellos que ignoran el tema. .Reconfortante el saber que alguien en Latinoamerica ya esta jugando en las ligas mayores de la tecnologia satelital, me refiero al desarrollo logrado por la ciencia espacial argentina .

. A razon de este articulo me informe en el trabajo que actualmente realiza la sociedad Invap de Argentina ,la que en estos momentos esta finalizando el chequeo mecanico y electronico de su nueva serie de satelites llamados Saocom 1 A y 1 B , los que seran una ayuda impagable a las cosechas de cereales en ese pais por la razon que son ellos capaces de leer el porcentage de  humedad del suelo hasta dos metros de profundidad, ademas  pueden pronosticar sequias e inundaciones para la region fertil de Argentina.