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Efectos de fumar


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1 - Efectos del tabaco
2 - Efectos de fumar
3 - Cómo funciona el cigarrillo electrónico
4 - Estadísticas sobre el consumo de tabaco
5 - Historia del tabaco

Con cada bocanada de humo de tabaco, el cuerpo absorbe una gran cantidad de sustancias químicas carcinógenas y perjudiciales para la salud, y lo que no sale por la boca o la nariz al exhalar el humo se queda dentro del cuerpo por un buen rato. Además los órganos internos, la sangre y las células no están preparadas para procesar el humo del cigarrillo, simplemente no es algo natural el consumo de humo de tabaco.

Cuando se fuma, lo primero que ocurre es que una mezcla de gases es liberada alrededor de los ojos, nariz y garganta. Esto ocurre dentro de los primeros segundos de encendido un cigarrillo de tabaco. Los ojos pueden incluso lagrimear si se trata de una persona muy sensible al humo, mientras que la garganta se irrita. Luego unas células que tienen numerosas terminaciones con aspecto de pequeños pelitos que recubren la superficie interna de las vías respiratorias llamados cilios, comienzan a atrapar a todas las partículas extrañas que entran al organismo por el aparato respiratorio y las expulsan del cuerpo, como si se tratase de los barrenderos del cuerpo que protegen al organismo de todo tipo de partícula perjudicial manteniendo las vías aéreas lo más limpias posible. El humo del tabaco paraliza e incluso destruye a los cilios que nos protegen. Sin embargo aquellos cilios que no se paralizan siguen trabajando para expulsar a todas las partículas del humo del cigarrillo que quedaron atrapadas en la mucosidad que largan las células de mucosa de las paredes internas de las vías respiratorias. Es por eso que muchas veces los fumadores se despiertan tosiendo, dado que los cilios continúan su labor juntando a todas las partículas de humo encerradas en flema que quedaron atoradas en las vías respiratorias y haciendo que la persona tenga que toser para expulsar mecánicamente del cuerpo a estas partículas atrapadas. Pero con el primer cigarrillo del día los cilios que nos protegen vuelven a paralizarse, haciendo que la tos desaparezca -cuando en realidad dicha tos es muy necesaria ya que ayuda a quitar a todas las partículas extrañas atrapadas en las paredes internas de las vías respiratorias-. 

Celulas de las paredes internas de las vias respiratorias
Células ciliadas y de mucosa de las paredes internas de las vías respiratorias

Es por eso que antes la gente pensaba que fumar un primer cigarrillo a la mañana era beneficioso ya que detenía la tos; lo que no sabía es que esa tos los ayudaba a quitar todas las sustancias perjudiciales del sistema respiratorio. Por lo tanto fumar un cigarrillo matutino es muy perjudicial ya que paraliza a los cilios que están limpiando a las vías respiratorias.

Particulas de humo atrapadas en la mucosidad y expulsadas por los cilios
Particulas de humo atrapadas en la mucosidad y expulsadas de las vías respiratorias por los cilios - Cliquear para ampliar imagen

Otra sustancia muy perjudicial del humo del cigarrillo es el alquitrán, el cual no es muy distinto a aquel utilizado para pavimentar caminos. Del alquitrán que ingresa en el cuerpo solamente el 30% es exhalado, el resto se adhiere a la garganta, vías respiratorias y alvéolos como si se tratara de goma de mascar. Además de ser muy desagradable, el alquitrán destruye a las células pulmonares. Una persona que fuma un paquete de cigarrillos por día (20 unidades) agrega un monto equivalente a una taza llena de alquitrán a sus pulmones cada año.

Frasco con alquitran de cigarrillos
Cantidad de alquitrán que se junta en los pulmones durante 1 año de fumar medio paquete de cigarrillos diarios (10 cigarrillos por día durante 1 año)

Además hay que destacar que los cigarrillos promocionados como bajos en alquitrán no es que sean así, sino que simplemente los filtros tienen pequeños orificios que reducen la cantidad de alquitrán que ingresa al cuerpo, sin embargo los dedos que sostienen al cigarrillo bloquea a estos orificios.

Alquitran de dos cigarrillos de tabaco
Experimento realizado en la Universidad de Miami en el que una persona fumadora lanzó el humo de dos cigarrillos de tabaco sobre un pañuelo blanco limpio, dejando manchas de alquitrán en el mismo como puede observarse en la imagen.

Las sustancias químicas del humo del cigarrillo ingresan inmediatamente al torrente sanguíneo. Una vez en la sangre se dirigen directamente al corazón y de allí se distribuyen al resto del cuerpo. El corazón se acelera aumentando los latidos ni bien se enciende un cigarrillo, entre 10 y 25 latidos adicionales por minuto. Eso agrega unos 36.000 latidos adicionales por día en alguien que fuma un paquete diario. También pueden generarse arritmias cardíacas. Los niveles de oxígeno en la sangre disminuyen porque el monóxido de carbono que se produce durante la combustión del cigarrillo tiene mayor capacidad de enlace con los glóbulos rojos que el oxígeno (los glóbulos rojos son las células encargadas de transportar el oxígeno por la sangre). El problema es que las células del cuerpo requieren a esas moléculas de oxígeno que el monóxido de carbono no ha permitido que se enlazaran con los glóbulos rojos, por lo que tanto los pulmones como el corazón tienen que trabajar más para suministrar a las células con los niveles de oxígeno requeridos.

Monoxido de carbono en hemoglobina
El monóxido de carbono (CO) tiene mayor capacidad de enlace a la hemoglobina por lo que si la persona respira monóxido de carbono, esta se enlaza a los espacios de la hemoglobina que deberían ser ocupados por el oxígeno, que debe ser transportado hasta las células del cuerpo para que siguieran funcionando.

Otro efecto en una persona que fuma regularmente es que los sentidos de gusto y olfato disminuyen, ya que el alquitrán va tapando y cubriendo a las vías nasales (y por ende a las células receptoras del sistema olfativo) y a las papilas gustativas de la lengua. La mayoría de los fumadores que dejan de fumar, con el tiempo comienzan a percibir mejor tanto los gustos de los alimentos como los olores, disfrutando así mucho más el sabor de las comidas.
 
Entre otros resultados de fumar tabaco se incluye el efecto vasoconstrictor, o sea que la presión sanguínea aumenta entre un 10% y 15%. La alta presión aumenta los riesgos de padecer un infarto. Pero fumar no solo afecta a la presión sanguínea sino que también contamina a la sangre, ya que como se mencionó anteriormente el monóxido de carbono del humo del cigarrillo tiene una alta capacidad de ingresar a la sangre; por lo que los fumadores tienen entre 4 y 15 veces más monóxido de carbono que los no fumadores. Al fumar, el monóxido de carbono permanece en el organismo una seis horas, ocupando lugares de los glóbulos rojos que deberían ser ocupados por moléculas de oxígeno requeridas por las células para seguir funcionando.

La mayoría de los fumadores están conscientes del daño que le están provocando a sus pulmones, corazón, vasos sanguíneos y sentidos del gusto y olfato. Pero lo que muchos no saben es que también están perjudicando a su piel. Mientras gran parte de los efectos negativos de fumar son reversible, muchos de los daños causados a la piel no pueden ser deshechos. Los vasos sanguíneos de la piel se contraen al encender un cigarrillo a causa del efecto vasoconstrictor del humo del tabaco, disminuyendo así la cantidad de oxígeno que las células de la piel reciben. Para empeorar las cosas, el monóxido de carbono en sangre dificulta aún más la llegada de las moléculas de oxígeno a las células de la piel; haciendo que muchas de estas células dermáticas terminaran muriendo. La muerte de células de la piel se traduce en arrugas. Es por eso que los fumadores tienden a tener arrugas alrededor de los ojos y de las esquinas de la boca. Su color puede tornarse más grisáceo y las facciones más demacradas. Según estudios recientes en la mitad de los fumadores, con el paso del tiempo, la piel toma estos aspectos mencionados de piel de fumadores. Por lo tanto, además de los daños generados en el interior del organismo, provoca envejecimiento prematuro.

Fumar también puede pejudicar la vida sexual de una persona. Según varias investigaciones realizadas por científicos, fumar puede provocar en los hombres problemas de erección. Entre los hombres analizados con problemas de disfunción eréctil, el 78% eran fumadores. Los estudios volcaron que la reducción en la cantidad de sangre que fluye hacia el pene es directamente proporcional a la cantidad de cigarrillos que se fuman. Fumar tabaco también disminuye la cantidad de espermatozoides e incluso modificar o dañar su código genético. Por lo que si se planea tener hijos siempre es una buena idea dejar de fumar ya que esto podría ser causante de futuras enfermedades de origen genético en sus hijos las cuales podrían desarrollarse incluso recién en su vida adulta.

Las mujeres fumadoras también pueden verse afectadas sexualmente ya que sus niveles de fertilidad podrían llegar a disminuirse hasta en un 43% según investigaciones; también puede adelantar la llegada de la menopausia hasta en dos años.

Por lo tanto dejar de fumar siempre es una excelente idea y nunca es tarde, ya que a pesar que no se pueden borrar los efectos de envejecimiento prematuro de la piel, el resto de los daños provocados al organismo pueden revertirse con el tiempo.

Ni bien se deja de fumar, el cuerpo inicia la etapa de reparación; lo cilios comienzan a limpiar las vías respiratorias, y es por eso que aquellas personas que dejan de fumar, al principio tienen mayor flemocidad o mucosidad por un período de tiempo; ya que el organismo está quitando todas aquellas partículas adheridas a las vías respiratorias y no se detiene hasta retirarlas todas completamente; un trabajo que antes era interrumpido al fumar porque cada cigarrillo fumado paralizaba por varias horas a los cilios, evitando este proceso de limpieza. Otra cosa que sucede al dejar de fumar es que las papilas gustativas traspasan la capa de alquitrán de la lengua, finalmente eliminándola por lo que a las pocas semanas se vuelven a percibir con mayor intensidad los sabores de las comidas. El oxígeno llega cada vez en mayores cantidades a las células del cuerpo, evitando todo tipo de trabajos adicionales al corazón y los pulmones, por lo que al realizar ejercicios físicos la persona se cansa menos que cuando fumaba. Con el paso de los años la persona finalmente se sentirá como si nunca hubiese encendido un cigarrillo en su vida.

Que sucede cuando se deja de fumar
Qué sucede cuando se deja de fumar - Cliquear para ampliar imagen

 

Por qué los fumadores tienen la voz rasposa

Muchos se habrán percatado que a algunos fumadores les cambia la voz, volviéndose más rasposa o ronca; esto es particularmente más evidente en las mujeres que los hombres, ya que ellas tienen la voz más aguda y cualquier cambio hacia tonos más graves se nota mucho más. Entonces no es casual que a este tipo de voz se la denomine popularmente como voz de fumadores.

La voz humana se forma al pasar el aire por las cuerdas vocales, las cuales vibran a cierta frecuencia en ciclos por segundo, dando forma a la voz de la persona. Cuantas más vibraciones por segundo (mayor frecuencia) tienen las cuerdas vocales, más aguda será la voz. En promedio las cuerdas vocales masculinas vibran unas 125 veces por segundo mientras que las femeninas tienen en promedio una frecuencia de 209 ciclos por segundo; haciendo que las mujeres por lo general tengan la voz más aguda que los hombres.

En muchos fumadores (especialmente aquellos que fuman más), se forma un edema en las cuerdas vocales, que disminuye la cantidad de vibraciones por segundo; en el caso de las mujeres hasta una frecuencia de 199 ciclos por segundo y de los hombres hasta unas 119 vibraciones por segundo (como se puede ver, por lo general en las mujeres la reducción de la frecuencia es mayor). Además el humo del cigarrillo va tornando con el tiempo a estos ciclos más irregulares, dando por resultado una voz con efecto más rasposo o ronco.

Esto se denomina Edema de Reinke, y no es otra cosa más que la acumulación de líquido fluido y gelatinoso bajo la capa de mucosa que cubre a ambas cuerdas vocales. Aproximadamente el 90% de las personas que padecen este tipo de edema son fumadoras. Se manifiesta auditivamente como una voz ronca de tono más bajo (más grave). Esta inflamación puede incluso afectar todo el largo de las cuerdas vocales, haciendo mucho más notable los efectos de voz rasposa.

Si el edema no es muy fuerte puede recuperarse a los pocos días, sin embargo si la persona es muy fumadora y esta condición se prolonga con los años, los cambios de voz se volverán permanentes.

El nivel de agravamiento de la voz depende de la persona, de la estructura de sus cuerdas vocales, del modo de fumar y de la intensidad del vicio (cantidad de cigarrillos fumados por día y años de fumador); por lo que en algunas personas los cambios de voz son más imperceptibles que en otras, ya que la inflamación es menor.
 

Fumar y tomar café

Ya habrán notado que los fumadores tienden a preferir ciertas circunstancias para fumarse un cigarrillo, entre esos rituales se encuentra el de fumar un cigarro acompañado de café.

A muchos les parece que esta combinación es relajante pero están equivocados, ya que los efectos fisiológicos de ambas sustancias (nicotina y cafeína) son estimulantes, o sea que químicamente ambas activan o aumentan determinadas funcionalidades del cuerpo, entre ellas las palpitaciones del corazón, la presión sanguínea, los niveles de alerta; por lo que es imposible catalogar a esta combinación como relajante.

Las drogas suelen clasificarse en dos grupos, las que son estimulantes del sistema nervioso y las que son inhibidoras; en el caso del primer grupo aumentan las funcionalidades del cuerpo mientras que las otras las limitan dando por consiguiente efectos relajantes. Tanto la nicotina como la cafeína pertenecen al grupo de las estimulantes, por lo que distan de ser relajantes.

Entonces surge la pregunta de qué es lo que genera un efecto relajante a esta combinación tan popular entre fumadores. Se trata más bien de una sensación psicológica producto de la acción ritual de fumar tomando un café, casi esperada durante horas en muchos casos (por ejemplo durante horarios laborales o de estudio) y que al concretarse da un efecto tranquilizador. No obstante, hay que aclarar que efectivamente uno de los tantos efectos químicos de fumar tabaco puede potenciar este efecto relajante (psicológico) de manera temporal; se trata de la inhalación del óxido de nitrógeno presente en el humo del cigarrillo. Esta sustancia en pequeñas cantidades es utilizada naturalmente por el cuerpo para expandir las vías respiratorias; pero en grandes cantidades -como las presentes en el humo del tabaco-, la expansión es aún mayor, causando una liberación de tensión muscular que da la sensación de relajación. Pero de las dos, la que mayor influencia tiene en el efecto relajante es la psicológica; ya que el ritual puede estar asociado a una actividad de distensión o recreo como por ejemplo una pausa laboral, una reunión con amistades o un momento de lectura.

Sin embargo, químicamente los efectos de fumar y tomar café distan de ser relajantes sino que estresan aún más a la persona, llevándola hasta un estado de agotamiento. Tanto la cafeína como la nicotina aumentan los niveles de adrenalina y cortisol, lo que provoca un incremento de las palpitaciones del corazón, aumento del volumen de sangre en ciertos músculos y a la vez una vasoconstricción (resultando en aumento de la presión arterial) y tensión muscular; lo que en el caso de una persona ya estresada puede conducirla a un sobreestrés, baja de las defensas inmunológicas y por consiguiente un agotamiento fisiológico. Por lo tanto en las personas con mucho estrés la combinación de cafeína con nicotina puede llegar a ser muy peligrosa; porque una persona que ya tiene una alta frecuencia cardíaca y alta presión estará recibiendo más de lo mismo al ingerir nicotina combinada con cafeína; acelerando el agotamiento corporal y en muchos casos con síntomas que incluyen dolores de cabeza.
 
La cafeína es un alcaloide psicoactivo estimulante del sistema nervioso central; que apaga artificialmente y de manera temporal las sensaciones de cansancio volviendo a sus consumidores más alertas.

En una pequeña taza de café espresso pueden haber unos 40 miligramos (mg) de cafeína y en una taza normal de café regular pueden haber unos 120 mg de cafeína. El tiempo de vida media (el tiempo necesario para eliminar el 50% de una sustancia presente en el organismo) de la cafeína es de aproximadamente 5 horas, por lo que recién pasadas unas 10 horas de ingerida la cafeína es eliminada totalmente del cuerpo. El cigarrillo disminuye el tiempo de vida media de la cafeína a la mitad, llevándolo a 2 horas y media; por lo que los efectos de alerta y bloqueo de las sensaciones de cansancio generados por la cafeína se reducen gracias a la nicotina, obligando a las personas fumadoras que toman café para mantenerse despiertas a beber más de esta bebida que las no fumadoras para lograr los mismos resultados; perjudicando aún más su salud dado que esto a la larga le ocasiona mayor estrés.
 

Por qué las personas que fuman se fatigan más

Ya se explicó que el alquitrán con el paso del tiempo va tapando a las vías respiratorias, los bronquios, bronquiolos y los alvéolos en los pulmones (por donde pasa el oxígeno a la sangre) disminuyendo las capacidades de oxigenación de la persona fumadora a largo plazo. Pero a corto plazo estos efectos son ocasionados por el monóxido de carbono, uno de los gases presentes en el humo del cigarrillo producido al quemarse una gran cantidad de carbono presente en el mismo al encenderse y entrar en combustión.

Para entenderlo mejor veamos brevemente el proceso de ingreso de oxígeno al cuerpo. La persona en promedio respira unas 22.000 veces por día unos 11.000 litros de aire diarios. El aire está compuesto por distintos gases (78% nitrógeno, 21% oxígeno, 1% de otros gases varios). La función de los pulmones es la de tomar las moléculas de oxígeno del aire y hacerlas ingresar al torrente sanguíneo a través de las paredes de los alvéolos (unos diminutos sacos ubicados al final de las vías respiratorias en el interior de los pulmones). Los alvéolos están rodeados de capilares sanguíneos por donde pasa la sangre que libera a las moléculas residuales de dióxido de carbono (producido al oxidarse el carbono en las células del cuerpo) y toma a las moléculas de oxígeno para transportarlas hasta el corazón de donde son bombeadas a todas las células del cuerpo. El oxígeno es utilizado por las células para generar energía al oxidar al carbono proveniente de las moléculas de glucosa (combustible del cuerpo proveniente de alimentos ricos en hidratos de carbono y azúcares), al producirse esta oxidación dentro de cada célula del cuerpo, el carbono de la glucosa se oxida y se transforma en CO2 (dióxido de carbono) residual. Pero lo más importante es que esta reacción química libera energía que permite mantener en funcionamiento a cada una de las células. Si las células son privadas de oxígeno por varios segundos, no pueden producir energía y finalente mueren; por eso el oxígeno es tan vital para los seres vivos y este proceso de respiración se repite varias veces por minuto.

Respiracion celular
Proceso de respiración celular - Cliquear para ampliar imagen y leer con mayor detalle acerca del proceso de generación de energía en las células del cuerpo

Las células sanguíneas responsables de transportar al oxígeno de los pulmones al corazón y de ahí a todas las células del cuerpo, al igual que a las moléculas de dióxido de carbono residual de las células a los pulmones para ser retiradas (exhaladas) del cuerpo, son los glóbulos rojos. Los glóbulos rojos contienen una proteína denominada hemoglobina (Hb), que a su vez tiene 4 átomos de hierro (Fe) a los que se enlazan las moléculas de oxígeno y dióxido de carbono transportadas de los pulmones a las células y de las células a los pulmones respectivamente.

El problema en el caso de los fumadores, es que el humo del cigarrillo contiene entre otras tantas sustancias, monóxido de carbono (CO), un gas tóxico, inodoro e insípido (no tiene olor ni sabor); por lo que este gas también es conocido como el asesino silencioso. Se produce cuando algún tipo de combustible rico en carbono es quemado (por ejemplo gasolina, carbón, gas natural, madera). Si una persona está expuesta en un entorno cerrado a gran cantidad de este gas puede morir asfixiada. La razón de esto es porque el monóxido de carbono tiene una mayor capacidad a enlazarse a la hemoglobina de los glóbulos rojos que las moléculas de oxígeno (aproximadamente 200 veces mayor capacidad), tomando el lugar que debería ser ocupado por estas últimas y así privando a las células de este gas tan vital (si lo comparamos con el juego de las sillas en el que hay que apurarse para sentarse, podríamos decir que el monóxido de carbono juega unas 200 veces mejor que el oxígeno al momento de "sentarse" en la hemoglobina de los glóbulos rojos). Por lo tanto en un ambiente cerrado lleno de monóxido de carbono el cuerpo tiende a tomar a este gas en lugar del oxígeno, cuasándole a la persona la muerte.

En el caso del cigarrillo, la cantidad de monóxido de carbono es menor que la que se encontraría en un ambiente cerrado con una estufa o cocina a gas encendida que produce altas cantidades de monóxido de carbono. Sin embargo le provoca a la persona una fatiga o cansancio cada vez que realiza una actividad física. Cuando corremos o efectuamos actividades intensas necesitamos respirar más veces por minuto para oxigenar más la sangre y suministrar con más oxígeno a las células del cuerpo que requieren producir más energía en esos momentos. Sin embargo, los fumadores tienen mayor cantidad de monóxido de carbono en la sangre ocupando los espacios de los glóbulos rojos que deberían ser ocupados por moléculas de oxígeno (el monóxido de carbono permanece aproximadamente unas 6 horas en el cuerpo), entonces para proveer con las mismas cantidades de oxígeno a las células obliga a la persona a respirar más veces por minutos, sobreesforzando a los pulmones con más trabajo y haciendo que el corazón tuviera que latir más veces para cubrir las cantidades de oxígeno necesarias. Una persona que fuma un paquete de cigarrillos por día tiene entre un 7% y 15% menos oxígeno que un no fumador, pero aún así debe cubrir con la misma cantidad de oxígeno a su cuerpo, por lo que los pulmones y el corazón deberán trabajar más, dando por resultado una sensación de fatiga a la persona.

A corto plazo los efectos son fatigas pero a largo plazo este sobreesfuerzo del sistema cardiovascular va generando un endurecimiento de las arterias sanguíneas y la formación de lìpidos en las mismas, causando un estrechamiento arterial, disminución del flujo de sangre y aumentos en la presión arterial, dando como resultado aterosclerosis, una enfermedad que puede conducir a problemas cardíacos severos.

Por suerte los niveles de monóxido de carbono en la sangre y todos los efectos recién mencionados son reversibles si se deja de fumar; ya que a partir del primer día el cuerpo comienza el proceso de reparación y los niveles de monóxido de carbono disminuyen rápidamente. A la semana de haber dejado de fumar los niveles de monóxido de carbono serán equivalentes al de un no fumador y al mes los efectos de fatiga por monóxido de carbono desaparecerán; sin embargo hay que tener en cuenta que esto también depende de los daños permanentes ocasionados al cuerpo, si la persona dejó de fumar a una edad temprana son altamente reversibles sino muchos de estos tardarán más tiempo en repararse.
 

Riesgos de fumar

El humo del cigarrillo contiene unas 4000 sustancias químicas que se han confirmado como tóxicas y generadoras de enfermedades como el cáncer. El consumo de entre 1 y 4 cigarrillos diarios es suficiente para incrementar marcadamente las probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Entre algunas de las enfermedades que se pueden desarrollar a causa del cigarrillo se incluyen neumonía, enfisemas, infecciones respiratorias, cataratas y problemas oculares; también pueden aumentar las probabilidades de aparición de ciertos tipos de carcinomas como el cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, estómago, páncreas, cuello del útero, riñones, uretra y vejiga. Ciertos tipos de leucemias también se encuentran asociadas a la adicción al tabaco. El riesgo de morir de cáncer de pulmón se duplica en fumadores muy adictos. Se calcula que el 90% de los casos de cáncer de pulmón están asociados directamente al tabaco (esto incluye a fumadores pasivos que se encuentran habitualmente en entornos donde otras personas fuman).

Los fumadores también son más propensos a padecer enfermedades periodontales (inflamación de las encías que producen daños en los tejidos de los dientes), diabetes (por la resistencia a la insulina que genera la nicotina como se explicó antes), infertilidad, y complicaciones en embarazos. Además se producen cambios en la apariencia física como por ejemplo envejecimiento prematuro, la aparición de manchas en la piel y amarillamiento de la misma. En promedio, los no fumadores viven aproximadamente un década más que los fumadores.

A pesar de todos sus efectos negativos; estudios recientes han encontrado que el uso de nicotina puede tener resultados positivos y terapéuticos si es suministrada de manera no fumada, en dosis controladas y reguladas medicinalmente, para reducir el riesgo de desarrollo de mal de Parkinson y Alzheimer. También podría ser utilizada para el tratamiento de depresiones, trastornos de ansiedad, esquizofrenia, e incluso podría se útil para acelear la sanación o cicatrización de lastimaduras.

Entre las aproximadamente 4000 sustancias que contiene un cigarrillo de tabaco se incluyen:
  

  • Alquitrán: Una mezcla de sustancias sólidas que los fumadores inhalan como residuos o derivados del cigarrillo encendido. Tiende a adherirse a los alvéolos pulmonares, dientes y dedos de la mano; por eso los fumadores suelen tener las manos manchadas de amarillo o marrón, así como los dientes y los pulmones. Con el paso de los años el alquitrán va formando una capa que obstruye el paso del oxígeno de los alvéolos al torrente sanguíneo.
     
  • Amoníaco: Utilizado para incrementar el nivel de absorción de la nicotina. Esta sustancia es la misma que se utiliza para limpiar y desinfectar los sanitarios y además es un ingrediente fundamental en fertilizantes líquidos.
     
  • Arsénico: Utilizado como pesticida durante la fase de cultivo de la planta de tabaco. Esta sustancia luego queda impregnada en las hojas de tabaco trituradas incluidas en los cigarrillos. El arsénico por ejemplo es un veneno utilizado en raticidas. Se trata de una de las sustancias más peligrosas de los cigarrillos. Los pescados y comida de mar también contienen arsénico pero en formas menos tóxicas y que son removidas del cuerpo más rápidamente. Los fumadores, en promedio respiran diez veces más la cantidad de arsénico que los no fumadores. El arsénico puede causar cáncer así como daños al corazón y los vasos sanguíneos. Además incrementa los niveles de daño al ADN, empeorando los efectos de otras sustancias químicas dañinas al interferir con el procesos de reparación del ADN.
     
  • Cadmio: Un elemento químico metálico (de símbolo Cd) y muy tóxico que el tabaco puede tomar de suelos muy ácidos. Las baterías comerciales por ejemplo contienen cadmio. El cadmio puede causar cáncer, daños a los riñones y a las arterias. La mayoría del cadmio en nuestros cuerpos proviene de la exposición al humo del tabaco. Los fumadores promedio pueden tener hasta cuatro veces más cadmio que la mayoría de los no fumadores. El cadmio también daña al ADN de nuestras células y además interfiere con la reparación del ADN de estas células dañadas. El cuerpo humano tiene proteínas que remueven al cadmio, sin embargo la cantidad de cadmio presente en el humo del cigarrillo supera la cantidad a la que estas proteínas pueden hacerle frente.
     
  • Formaldehido (formol): Un derivado del humo del cigarrillo. Se suele utilizar para preservar cuerpos de fallecidos ya que mata a las bacterias que atacan a los cuerpos de muertos que no cuentan con las defensas del sistema inmunológico activas, evitando así su rápida descomposición. El formaldehido es una sustancia cancerígena, especialmente de cáncer nasofaríngeo y de leucemia. Se trata de una de las sustancias del tabaco que más puede causar alguna enfermedad en las vías respiratorias.
     
  • Acetona: Otro subproducto del humo del cigarrillo. Esta misma sustancia se encuentra en removedores de esmalte de uñas y también sirve para limpiar sanitarios.
     
  • Butano: Este derivado se adhiere al cigarrillo al encenderlo; ya que los encendedores contienen butano líquido, al entrar en combustión sus gases se adhieren al cigarro encendido.
     
  • Propilenglicol: Es un tipo de alcohol utilizado para humectar al tabaco y evitar su resecamiento. Además sirve para acelerar la distribución de nicotina en el cerebro.
     
  • Trementina (aguarrás): Utilizada para dar el sabor de mentol en cigarrillos mentolados. Este aceite es utilizado también para pintar y quitar barniz de las maderas.
     
  • Benceno: Es un subproducto de los cigarrillos encendidos. El benceno puede encontrarse también en pesticidas y la gasolina. Se trata de un solvente que se utiliza para la manufactura de otras sustancias químicas, incluyendo combustible para automóviles. Puede causar cáncer, y particularmente leucemia. Esta sustancia es la responsable de entre el 10% y el 50% de las muertes por leucemia generadas por fumar.
     
  • Plomo y Níquel: Proveniente de los pesticidas utilizados para el cultivo de tabaco. El humo del cigarrillo contiene grandes cantidades de plomo y es responsable de una gran proporción del tiempo que estamos expuestos a esta sustancia tóxica. Los fumadores promedio inhalan aproximadamente diez veces más plomo que la mayoría de los no fumadores.
     
  • Polonio-210: Un elemento radiactivo (sí, radiactivo) proveniente de los pesticidas utilizados durante el cultivo del tabaco. El polonio emite un tipo de radiación llamada radiación alfa, que es muy dañina aunque no puede traspasar muchas capas de la piel, por lo general es bloqueada por la misma epidermis (capa superior de la piel). Sin embargo, al inhalar el humo del cigarrillo, el polonio-210 ingresa directamente a las células de las vías respiratorias donde puede dañar su ADN y generar un cáncer. Los pulmones de los fumadores en promedio están expuestos a cuatro veces más polonio-210 que los no fumadores. Se estima que tan solo los elementos radiactivos de los cigarrillos son suficientes para causar ciertos tipos de cáncer de pulmón en fumador.
     
  • Monóxido de carbono: Se trata de un gas tóxico inodoro (sin olor). Se genera al entrar en combustión combustibles ricos en carbono como por ejemplo el gas de las cocinas, las estufas de querosen, o el combustible en motores de automóviles. El humo del cigarrillo contiene monóxido de carbono. El monóxido de carbono tiene mayor capacidad de enlazarse a los glóbulos rojos (responsables de llevar el oxígeno a través de la sangre) que el oxígeno, por lo que al ocupar el lugar de las moléculas de oxígeno, las células de los órganos del cuerpo son privadas de este gas vital para seguir funcionando.
     
  • Óxido de nitrógeno: Se trata de un gas que se puede encontrar en el humo de caños de escape de automóviles y cigarrillos. El óxido de nitrógeno es utilizado normalmente por el cuerpo en pequeñas cantidades para transmitir señales entre las neuronas y para expandir las vías respiratorias de manera regulada; pero en grandes cantidades es muy dañino. Cuando el cuerpo produce pequeñas cantidades de óxido de nitrógeno, las vías respiratorias se expanden, pero cuando la persona fumadora inhala el humo del tabaco alto en niveles de óxido de nitrógeno, las vías respiratorias se expanden aún más, haciendo que los pulmones absorban mejor la nicotina así como otros químicos perjudiciales; sin embargo cuando la persona no está fumando esto confunde al cuerpo el cual deja de producir óxido de nitrógeno dando como resultado la contracción de las vías respiratorias; es por esta razón que los fumadores por lo general tienen dificultades para respirar ya que estas vías no se expanden.
     
  • Tolueno: El humo del tabaco también contiene tolueno, sustancia dañina para las neuronas del cerebro, perjudicando las capacidades de aprendizaje, memoria y desarrollo.
     
  • Cianuro de hidrógeno: Contenido en el humo del tabaco, esta sustancia es la que más daña al corazón y a los vasos sanguíneos entre aquellas sustancias que incluye el humo del cigarrillo.
     
  • 1,3-butadieno: Se trata de una sustancia química utilizada industrialmente para la manufactura de caucho sintético. Es cancerígeno y algunos científicos afirman que de todas las sustancias químicas del humo de tabaco esta es la que presenta mayores riesgos de generar un cáncer.
     
  • Hidrocarburos aromáticos policíclicos: Los HAP son compuestos químicos que pueden dañar el ADN de las células y hacerlos propensos a convertirse en tumores. Se consideran mutágenos (que pueden cambiar la información genética del ADN de un organismo). Contribuye a la generación de cáncer de pulmón ya que en la mayoría de los pacientes se observan modificaciones genéticas en esa área del cuerpo. Uno de los HAP más estudiados en el humo del tabaco es el benzo(a)pireno, el cual produce daños directos a un gen en particular del ADN, llamado p53; que normalmente protege al cuerpo humano del desarollo de carcinomas.

 
Toxicidad de la nicotina

Mientras se sabe muy bien que el consumo de productos derivados del tabaco está asociado a varias enfermedades que pueden llevar a muertes prematuras a causa de la sustancias tóxicas que contienen (por ejemplo el alquitrán); como ya se explicó anteriormente, la nicotina también es letal si se ingiere en altas dosis y de manera no fumada; 60mg de nicotina en el cuerpo son suficientes para matar a una persona de 80kg (aunque un estudio realizado en 2013 indica que la dosis letal rondaría entre los 500 y 1000 mg. Aún así la Organización Mundial de la Salud sigue marcando como dosis letal a los 60 mg).

Por ejemplo se recomienda no masticar más de 24 gomas de mascar (chicles) de nicotina por día, ya que una ingesta mayor de nicotina podría resultar en una sobredosis de esta sustancia y causar desde un envenenamiento hasta la muerte.

La nicotina es un estimulante pero si se ingiere en exceso o hay una sobredosis de nicotina en el cuerpo, puede llegar a colapsar a los receptores de las neuronas colinérgicas (dado que tiene la misma capacidad de ser recibida por estos receptores que la acetilcolina que es el neurotransmisor natural que les corresponde). Si se acumula una cantidad excesiva del neurotransmisor aceticolina en las sinapsis de las neuronas colinérgicas a causa de una sobredosis de nicotina, se interrumpe el normal funcionamiento de estas células nerviosas y los impulsos nerviosos eléctricos no pueden transmitirse normalmente de una neurona a la otra.

Los síntomas más comunes por envenenamiento con nicotina son vómitos y pueden comenzar a los 15 minutos de haber sido ingerida. También puede generar convulciones y sacudidas musculares, arritmias cardíacas, y presión sanguínea variable. En altas concentraciones, la nicotina puede causar la muerte dentro de una hora de ingerida, en general por insuficiencia cardíaca, parálisis muscular y acumulación de líquido en las vías pulmonares.

Continúa en Cómo funciona el cigarrillo electrónico >>


Fuentes de información:

https://www.cancerresearchuk.org/

Asociación Argentina de Medicina Respiratoria - https://www.aamr.org.ar


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Qué es la nicotina


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 Sin duda el tabaco es uno

 Sin duda el tabaco es uno de los peores inventos del ser humano. Enhorabuena por el pot. Yo también escribo sobre vida y hábitos saludables en www.localbiomarket.es/blog 

 El tabaco no es ningún

 El tabaco no es ningún invento del ser humano.  El tabaco es sólo una planta que crece con tóxicos debido a la evolución de esa especie de planta.  El cigarrillo SÍ  es un invento de la humanidad.  Un cigarrillo es algo artificial. Una ingeniería creada en un laboratorio como finalidad de crear mucha adicción; y así, conseguir que la gente no pueda dejarlo y estén consumiendolo durante toda su vida o gran parte de su vida.

Aprovechan la nicotiina,  que hay en la planta del tabaco de forna natural,  para hacerla mucho más adictiva y crear un producto como el cigarrillo donde todo en el es adictivo.