Home

      Comment post English
x

Select your language

EnglishEspañol

Qué es el dinero


4 people like this


<< Cómo funciona el dinero - Primera parte

Qué es el patrón oro

Uno de los grandes mitos acerca del dinero en la actualidad es que los dólares estadounidenses están respaldados por el oro almacenado en Fort Knox., lo cual significaría que si fuera así se podrían cambiar los billetes de dólares en cualquier momento al gobierno de Estados Unidos por los lingotes de oro que tiene.

Hasta cierto momento esto fue así en la mayoría de los países del mundo, ya que respaldaban sus monedas en el patrón oro; o sea que de acuerdo a sus reservas nacionales de oro hacían circular una cantidad acorde de billetes que representaban esa cantidad de oro guardada en sus bancos centrales. Con el tiempo lo fueron dejando de a poco hasta que solamente quedaba el Dólar estadounidense como moneda respaldada en oro almacenado, mientras que a su vez, las demás monedas estaban respaldadas en dólares. Pero en 1971 Estados Unidos de América también abandonó ese modelo.

Pero la pregunta que surge de esto es, "si en la actualidad ya no se respalda el papel moneda en oro, ¿qué es lo que le da valor al dinero?" La respuesta es simple: nada.

La única razón por la que hoy día el Dólar, el Euro, la Libra Esterlina entre otras monedas, tienen cierto valor es porque existe un sistema estable de confianza, en el que por consenso la gente acepta utilizar estos pedazos de papel para intercambiarlos por objetos con valor real en transacciones comerciales. Todos los complejos mecanismos de la economía mundial de hoy se sostienen en la fe o confianza al dinero, tanto como las estructuras sociales y políticas del medioevo se sostenían en la fe en Dios.

Ya lo dijo el economista Milton Friedman: "Estos pedazos de papel verde tienen valor porque todo el mundo piensa que lo tienen".
 

Explicación del patrón oro

Con el sistema de patrón oro el valor de la moneda oficial de un país estaba respaldado por una determinada cantidad de oro en onzas (equivalente a 28,35 gramos por cada onza). Los papeles billete que circulaban en un país estaban respaldados por una cierta cantidad de oro, medido en onzas, almacenado en el banco central del país. Esto significa que cada billete era intercambiable por una cantidad correspondiente de oro si el tenedor de los billetes así lo deseaba. Si el banco central de un país no tenía oro, entonces su papel moneda no tenía valor alguno. Teóricamente, gracias al intercambio comercial entre países, habría oro circulando de país en país y entrando a las arcas nacionales de cada uno, logrando así que sus monedas nacionales queden bien respaldadas en oro.

Entre 1879 y 1914 se implementó un sistema de patrón oro en muchas de las grandes naciones del mundo. Bajo este sistema, todas las monedas nacionales participantes eran convertibles a oro según su valor. Por ejemplo, si la moneda de un país A tenía una equivalencia de 10 unidades de su moneda por cada onza de oro, y la moneda de un país B tenía una equivalencia de 5 unidades de su moneda por cada onza de oro; la moneda del país B costaba 2 unidades de la del país A por cada unidad.

Para hacerlo más sencillo vamos a un ejemplo real de cómo eran las cosas: El precio de 1 onza de oro equivalía a 20,67 Dólares estadounidenses y 4,2477 Libras Esterlinas (británicas), por lo tanto el precio de conversión entre el Dólar y la Libra se mantenía estable en 4,866 Dólares por cada Libra Esterlina. Estos valores se mantuvieron estables por décadas (en el caso del precio del Dólar por cada onza de oro se mantuvo estable entre 1879 y 1933), por lo que los precios de conversión de monedas se mantenían estables por años.

Explicacion del patrón oro
Precio de conversión entre el Dólar y la Libra Esterlina en tiempos del patrón oro - Cliquear para ampliar la imagen

Dado que las monedas se podían convertir en oro, los países podían hacer intercambios comerciales entre ellos haciendo envíos de oro para ajustar sus balanzas de pago. En teoría todas las naciones tenían que tener una balanza de pagos óptima igual a cero, sin déficit ni superávit comercial (el déficit sucede cuando un país tiene más gastos por importaciones que ganancias por exportaciones, mientras que el superávit es el efecto contrario).

Por ejemplo, si Estados Unidos y Gran Bretaña tenían relaciones comerciales bilaterales, y Estados Unidos tenía un déficit comercial con Gran Bretaña (gastaba más dinero del que entraba), pagaba las importaciones británicas con parte de sus reservas de oro. Ahora Gran Bretaña tenía más oro en sus arcas nacionales, por lo que podía emitir más dinero en papel moneda (libras esterlinas), ya que tenía una mayor cantidad de oro para respaldar a esos nuevos billetes. Con mayor cantidad de billetes circulando en Gran Bretaña surgía la inflación en dicho país (luego se explicará cómo funciona la inflación, pero por ahora alcanza con saber que cuanto más dinero circulando hay en una país, aumenta su inflación y por ende los precios de los bienes; dado que al haber más dinero circulando en manos del pueblo hay mayor demanda que oferta de productos, lo que significa que la cantidad de bienes producidos es inferior a la cantidad de demanda por parte del pueblo que quiere comprar, por lo que los precios de los bienes deben subir para reducir la demanda por parte de los clientes). Con mayor inflación en Gran Bretaña, subían los precios de los productos de dicho país, por lo que a Estados Unidos no le convendría comprar productos británicos. Esto provocaba una reducción de exportaciones británicas y que la balanza comercial superavitaria de Gran Bretaña (más ingresos que egresos de dinero por mayor cantidad de exportaciones que importaciones) en el período anterior, se redujera a cero porque ahora era más conveniente comprarle a Estados Unidos, entrando a un período deficitario. Mientras tanto en Estados Unidos al reducirse la cantidad de oro en sus reservas por haberle pagado con ese oro a Gran Bretaña, por la importación de productos británicos, la circulación de dinero (dólares) respaldado en oro se reducía. Eso provocaba una consecuente reducción de la inflación y de los precios de productos estadounidenses, lo que hacía más conveniente para Gran Bretaña comprar productos a los norteamericanos por sus costos bajos. Entonces, Estados Unidos experimentaría un incremento de sus exportaciones, lo que daría mayores ingresos de oro a sus arcas por los pagos realizados por Gran Bretaña. De esta manera, la balanza comercial de Estados Unidos dejaría de ser deficitaria en las relaciones comerciales entre dicho país y Gran Bretaña, ya que a diferencia de antes, ahora habrían mayor cantidad de exportaciones que importaciones; con ese superávit la balanza comercial americana volvería a cero, compensando lo perdido en el período deficitario anterior. Por lo que teóricamente el patrón de oro creaba un efecto de equilibrio natural que balanceba y estabilizaba el suministro de dinero en las naciones participantes evitando así largos períodos inflacionarios o deflacionarios.

Lo explicado en el párrafo anterior es en teoría, pero en realidad el patrón oro también causaba varios problemas. Cuando un país perdía oro y sus precios y sueldos bajaban al entrar en una etapa deflacionaria (lo contrario a la inflación) por haber menor cantidad de dinero circulando en la sociedad de ese país, el efecto de equilibrar la balanza comercial y volverse superavitario (aumentar las exportaciones por tener menores precios en sus productos) no ocurría inmediatamente. En lugar de eso, muchas veces ocurrieron recesiones y altos niveles de desempleo. Esto ocurría porque las naciones con déficit en la balanza de pagos por lo general se negaban a tomar medidas apropiadas para estimular el desarrollo económico, sus gobiernos optaban por no intervenir en las economías de sus naciones, dejando todo en manos del sistema de equilibrio de balanzas comerciales. Por lo tanto las situaciones de déficit muchas veces persistían, desencadenando largos períodos de recesión y tasas altas de desempleo. Todo por haber menos reservas y por ende menos dinero circulando en el país afectado, consecuentemente menos consumo y menos trabajo.

Balanza comercial patron oro
Cliquear para ampliar


Con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en 1914, el sistema de comercio mundial se rompió y muchas naciones abandonaron el patrón oro, otorgando valores a sus monedas por decretos oficiales sin respaldarlo en la cantidad de oro que tenían en sus arcas. Luego del final de la guerra, algunas naciones intentaron reinstalar el patrón oro a los precios anteriores a la guerra, pero dados los grandes cambios en la economía mundial ocurridos en esa época, dichos intentos fueron en vano.

Gran Bretaña, que hasta unos años antes de la guerra era el líder financiero mundial, colocó los valores de la Libra por onza de oro a los del período anterior a 1914, pero dado que su economía había quedado muy debilitada luego del conflicto bélico, el precio de su moneda quedó muy sobrevalorado en comparación a la cantidad de oro que tenían en reservas (al bajar las reservas de oro debía devaluar su moneda), causando que haya poco dinero circulando y por ende poco consumo y trabajo. Luego, siguió perdiendo reservas por importaciones y pagos de otros gastos, por lo que su pueblo se quedó con billetes en mano que cada día tenían menos valor. Eso causó una situación de altos niveles de desempleo, ya que los dueños no podían cubrir los salarios de sus empleados, dado que el dinero que tenían era de menor valor que el necesario para cubrir sueldos, y esto por su parte provocó una caída en el consumo.

O sea que para curar su déficit en la balanza de pagos comercial, Gran Bretaña entró en un proceso deflacionario en la que los precios y sueldos caían, para volver más apetecibles sus productos en el exterior; sin embargo esta medicina macroeconómica (macroeconomía es economía nacional a gran escala), era de reacción lenta, y sin intervención del estado para paliar los efectos secundarios de la misma (deflación, caída de precios y sueldos, desempleo) resultaba en períodos de recesión económica, en los que el pueblo debía ajustar sus cinturones y hacer frente a los mismos.

El sistema de patrón oro mostraba sus falencias, y en 1931 Gran Bretaña abandonó dicho modelo. En Estados Unidos, país que se encontraba en plena crisis económica con caída de las reservas de oro necesarias para respaldar su moneda, dado que los bancos cambiaban sus billetes por oro de la Reseva Federal (Banco Central de Estados Unidos), la gente desconfiaba del sistema y se dieron corridas bancarias (retiro de depósitos bancarios), se realizaron pagos al exterior, entre otras cosas que reducían las reservas del país. El Presidente Franklin D. Roosevelt tomó una medida drástica para paliar la situación y detener la caída de reservas de oro: En enero de 1934 se nacionalizó todo el oro que se encontraba en manos de la ciudadanía, por lo que los ciudadanos estadounidenses se vieron en la obligación de vender en bancos locales monedas o lingotes de oro a cambio de billetes de dólares, se prohibieron los contratos cuyos pagos se encontraban especificados en oro, y se devaluó la moneda en un 40% pasando a valer la onza de oro de US$20,67 a US$35. Con estas medidas se pudieron aumentar sustancialmente las reservas. De esta manera, si bien Estados Unidos siguió respaldando su moneda con reservas de oro, el pueblo no podía poseer dicho metal (salvo en forma de joyas) ni cambiar sus dólares por oro.

Entre el 1 y 22 de julio de 1944, faltando aproximadamente un año para el fin de la Segunda Guerra Mundial, se realizó una conferencia de 730 delegados de las 44 naciones aliadas, en el Hotel Mount Washington de la localidad de Bretton Woods, estado de New Hampshire, Estados Unidos; en la que se trataron métodos para la reconstrucción económica internacional, la solución de problemas en la balanza de pagos de varias naciones y la aplicación de nuevos sistemas monetarios. Dicha conferencia es conocida como el Tratado de Bretton Woods, en la que se reemplazó internacionalmente el patrón oro por el patrón intercambio oro mediante el cual, las monedas de los distintos países dejaban de estar respaldadas en reservas nacionales de oro para pasar a estar sostenidas en reservas nacionales de dólares, los cuales sí estaban respaldados en oro, ya que Estados Unidos no abandonaría el modelo patrón oro.

De esta manera el dólar era la única moneda respaldada en oro, mientras que las demás estaban respaldadas a su vez en dólares. Este sistema garantizaba que el banco central de cualquier país con reservas en dólares podía cambiarlos por oro de la Reserva Federal de Estados Unidos en cualquier momento si era necesario. El precio por cada onza de oro se mantuvo en 35 dólares.

Con este sistema aumentaba la intervención estatal en las distintas economías. Si por ejemplo un país se encontraba en una situación de déficit en la balanza de pagos comercial (menos ingresos de dinero que egresos o más importaciones que exportaciones), en lugar de esperar hasta realizar exportaciones por la caída de precios para superar el déficit, teniendo que soportar los efectos secundarios deflacionarios de caída de salarios y nivel de vida, despidos y altas tasas de desempleo, con este nuevo sistema podía devaluar el precio de su moneda, cambiar sus dólares en reserva a cambio de la emisión de nuevos billetes de su propia moneda e inyectar ese dinero en su economía para revitalizarla.

Por ejemplo si un país poseía 1000 millones de dólares en reserva, y el valor de su propia moneda (supongamos que eran pesos) era de 2 pesos por cada dólar, podía hacer circular 2000 millones de pesos; pero si devaluaba el valor de 2 a 3 pesos por cada dólar, podría hacer circular 3000 millones de dólares en su economía, revitalizándola y evitando procesos deflacionarios que generaban caída de precios pero también de salarios, despidos y nivel de vida; en otras palabras, generaba un poco de inflación para que no bajara el nivel de vida y se mantuviera el consumo. Sin embargo era una inflación controlada por el estado, que no debía escapárseles de las manos, ya que mucha inflación también genera crisis económicas; lo que vendría a ser como una sobredosis del remedio, que tampoco es algo recomendable.

Teóricamente el dólar se mantendría estable ya que su precio quedaría fijado en 35 dólares por onza de oro. De esta manera las monedas nacionales de los distintos países dejaron de estar respaldadas en oro para pasar a estarlo en dólares, los cuales sí estaban respaldados en oro, por eso este sistema pasó a denominarse patrón intercambio oro, mediante el cual los bancos centrales de los países podían intercambiar sus dólares en reserva por oro comprado a la Reseva Federal de Estados Unidos, entidad que garantizaba que en cualquier momento de así requerirlo un país podía cambiar sus dólares por oro.

Este sistema, convertiría a Estados Unidos en el centro internacional de cambios monetarios. Sin embargo dados los gastos bélicos que tuvo Estados Unidos durante la década de los años '60, que provocaron una caída de las reservas de oro americanas, el pago de obligaciones comerciales con oro, el resurgimiento de otras economías que cambiaban sus dólares por oro, especialmente destacable es el caso de Francia que comenzó a acumular sus reservas en oro, cambiando sus dólares por dicho metal, provocando mayor reducción de las reservas estadounidenses. Esta gran caída de las reservas de oro estadounidense, alimentó la desconfianza de muchos gobiernos, que pensaban que Estados Unidos no podría cubrir y cumplir con sus obligaciones de cambiar los dólares de reserva de sus países por el oro en reserva, ya que cada vez tenía menos; esto significaba que sus dólares podrían no estar respaldados en oro y perder su valor. Fue así que el 15 de agosto de 1971, el Presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, anunció que el dólar no estaría más respaldado en oro, terminando así con este patrón tras dicha decisión unilateral del gobierno estadounidense, que dio fin al tratado de Bretton Woods. Desde entonces la moneda norteamericana estaría respaldada solamente en la confianza arbitraria de la gente de que el dólar tenía valor (eso se denomina dinero fiduciario). Comenzaba el período de flotación de precios de monedas, que ya no estaban fijados a 35 dólares por cada onza de oro.

Las monedas de distintos países seguirían estando respaldadas en dólares, pero el dólar ya no estaría respaldado en oro. Por lo tanto los precios de cambio variarían libremente. Comenzaría un proceso inflacionario a nivel mundial.
 

Qué le da valor al dinero

Actualmente las monedas nacionales se encuentran atadas al precio del dólar, o sea que el dólar es la moneda patrón que define el valor de las otras monedas. ¿Pero qué es lo que define el valor del dólar? Aunque parezca difícil de creer el valor del dólar se define por la percepción conjunta de la gente de que el dólar tiene valor, es algo completamente subjetivo, apoyado en la confianza de la gente en el sistema.

Para entenderlo mejor, veamos cómo esa percepción de la gente puede alterar el valor del dólar. Digamos que 1 dólar cuesta 105 yenes japoneses y un día el gobierno de Estados Unidos anuncia públicamente que parte de sus políticas económicas incluyen devaluar la moneda y llevarla muy de a poco a que cueste menos, en el caso de los yenes hasta aproximadamente unos 80 yenes por dólar (esta decisión podría tomarla por ejemplo para hacer más barato al país y así atraer inversiones extranjeras, turismo, entre otras razones). Al otro día, muy probablemente el valor del dólar se reduciría, y sin que el gobierno haya hecho nada, este fenómeno se daría sólo. ¿Pero por qué ocurre eso? El anuncio del gobierno hizo pensar a la gente que sus dólares valdrían menos, es algo totalmente psicológico, en realidad masivamente psicológico, ya que es la percepción conjunta de millones de personas. Un efecto en cadena que arrancaría con algunas bajas en los costos de ciertos bienes que luego se contagiaría a otros bienes y servicios. Algunas personas (por lo general especuladores financieros) invertirían en la compra de monedas más caras como el Euro o la Libra Esterlina vendiendo sus dólares. Con el tiempo la tendencia continuaría y automáticamente el dólar se iría devaluando.

En otras palabras, basta con un anuncio público para hacer pensar en masa a la ciudadanía (a veces incluso asustándolos) que algo está por ocurrir, sin que necesariamente fuera real; aunque el comportamiento de la gente con el tiempo lo convertirá efectivamente en algo real. Así que será la misma confianza o desconfianza de las personas, su percepción, lo que hará que suba o baje el valor del dólar.

Ahora veamos el sistema actual de dinero desde más adentro ¿por qué por ejemplo un billete de cien dólares tiene valor intrínseco y cualquier otro papel no lo tiene? Simple, porque que el dinero impreso por el gobierno federal de Estados Unidos se encuentra oficialmente avalado o garantizado por el mismo estado, al cual el pueblo le tiene confianza, el suministro de billetes circulando se encuentra limitado por lo que hay demanda de los mismos por parte de la gente.

Para decirlo de una manera más sencilla: yo quiero dinero porque sé que otros también quieren dinero, y puedo utilizarlo para obtener bienes y servicios de esa gente a cambio del dinero que ellos tanto quieren. Lo que realmente importa en economía son los bienes y servicios, eso es lo que realmente le interesa a las personas, el dinero solamente es el medio que les permite acceder a dichos bienes y servicios a algunas personas y a entregarlos a otras, y los que los entregan a cambio de dinero es porque luego podrán obtener los que ellos realmente buscan entregando ese dinero ganado.

Si la gente piensa que en un futuro el dinero seguirá teniendo valor y les otorgará el poder para obtener bienes y servicios, esa gente querrá trabajar brindando algún servicio o vendiendo algo para obtener más dinero. En otras palabras, trabajan para tener más poder en la sociedad. De esa manera podrán hacer más cosas, podrán acceder a más lugares que antes no podían, podrán vivir más cómodos. El dinero es sinónimo del anhelo por tener más poder en la sociedad. Mientras exista ese anhelo por parte de la mayoría de la población, el dinero seguirá teniendo valor por mutuo consenso de la ciudadanía, y el sistema seguirá existiendo y retroalimentándose.

El sistema actual que da valor al dinero, opera bajo la creencia y percepción mutua de la ciudadanía. Mientras la mayoría de nosotros sigamos pensando que el dinero seguirá teniendo valor en el futuro, entonces lo seguirá teniendo, a esto se lo denomina valor fiduciario del dinero o dinero fiduciario. A menos que los gobiernos nacionales en concenso o una revolución ciudadana generalizada en el mundo declaren al dinero como medio obsoleto, el mismo seguirá teniendo valor. Y esto es así porque por ahora es el medio más cómodo para realizar intercambios comerciales; ya se ha visto que el sistema de trueques es ineficiente en casos de doble coincidencia de necesidades; o sea que si una persona tiene una mercancía A siempre se encuentren otras personas con mercancías B que a la vez estén buscando intercambiarlas por una mecancía de tipo A (esto ya lo tratamos en la primera parte del artículo).
 

Qué es la inflación

Mucho se habla de la inflación, en la televisión, en la radio, en las charlas cotidianas, parece ser que todos entienden de qué se trata ¿pero saben realmente qué es la inflación? Quizá sí sepan que está relacionada con el aumento paulatino de precios, pero ¿cómo se genera? ¿qué es lo que causa la inflación?

Es posible que hayan escuchado de sus padres, abuelos o gente mayor que todo antes era mucho menos costoso, que todas las cosas eran mucho más baratas que ahora. Por ejemplo, hace 80 años ir al cine costaba solamente unos centavos, el litro de gasolina costaba algunas decenas de centavos, un automóvil nuevo costaba unos 3.000 dólares, y lo mismo ocurría con otros bienes y servicios. En los años y décadas que siguieron, los precios fueron subiendo y en muchas ocasiones de manera abrupta. Ir al cine ahora puede costar unos 10 dólares, la gasolina puede costar más de 1 dólar por litro, y son pocos los automóviles nuevos que cuestan menos de 10.000 dólares. Eso es inflación, al menos superficialmente, ahora veamos más profundamente de qué se trata.

La inflación es un fenómeno que ocurre cuando una moneda comienza a tener cada vez menos valor, o sea que se devalúa. Ocurre principalmente por dos razones: La percepción de la gente de que la moneda pierde valor y el principio económico de la oferta y la demanda.

La mayor cantidad de efectos inflacionarios son provocados cuando se dan situaciones de menor oferta que demanda. La ley de la oferta y demanda, brevemente indica que cuando la demanda es alta, los precios suben y cuando la oferta es alta los precios bajan. Veamos dos ejemplos para aclarar este fenómeno económico:

Si hay un teatro con 2000 asientos (oferta fija), el precio de las funciones dependerá de cuánta gente quiere comprar entradas. Si se está proyectando una película muy popular y 10.000 personas quieren verla, el teatro deberá subir los precios para que solamente las 2000 personas con más dinero puedan verla, desalentando así a los demás. Cuando la demanda es mucho más alta que la oferta, los precios pueden irse por las nubes.

El segundo ejemplo es un poco más imaginario y extravagante, pero también aclara mucho el panorama de cómo funciona la inflación. Supongamos que hay un pequeño pueblito donde a todos sus habitantes les gustan las barras de chocolate, sin embargo hay una cantidad limitada de barras de chocolate circulando por el pueblo, por lo que son consideradas como artículos de mucho valor. En esa sociedad las barras de chocolate se pueden utilizar para realizar transacciones comerciales (se utilizan como dinero). Con el tiempo una persona logró juntar 40 barras de chocolate, con las cuales puede comprarse un automóvil nuevo. Sin embargo un día, un camión que iba por la ruta en la entrada del pueblo, vuelca todo su cargamento de barras de chocolate, quedando así decenas de miles de barras al alcance de todos los habitantes del pueblo, con tan solo ir hasta la entrada del mismo cada uno de ellos puede juntar cuantas quiera y llevárselas a casa. Dado que la oferta de barras de chocolate circulando aumentó abruptamente y es mucho mayor que la demanda, su valor también cae de manera abrupta, por lo que las 40 barras de chocolate de la persona que había ahorrado para comprarse el automóvil nuevo, ya no le alcanzan.

Según los economistas, la definición técnica de la inflación equivale a un aumento de los precios de los bienes y servicios de la canasta básica representativa de una economía.

La inflación también se la puede definir como un movimiento hacia arriba del nivel promedio de precios. Lo opuesto a la inflación es la deflación, que equivale a un movimiento hacia abajo del nivel promedio de precios. El límite entre inflación y deflación es la estabilidad de precios.

Dado que la inflación es un aumento en el nivel general de precios, es un fenómeno intrínsecamente vinculado al dinero. Como dice el refrán "La inflación son muchos dólares persiguiendo a muy pocos bienes". Veamos un ejemplo más:

Imaginen que en un pueblo solamente existen dos bienes: naranjas tomadas de árboles de naranjos y papel moneda impreso por el gobierno del pueblo. En un año en el que hay sequía y las naranjas escasean, los precios de las mismas aumentarían, ya que habrían muchos billetes circulando para comprar pocas naranjas; de esa manera, al subir los precios se reduce la demanda de naranjas. Por el contrario, si en otro año hay un récord de cosechas de naranjas y las mismas abundan y sobran, lo que se hará es bajar los precios, ya que hay más naranjas que billetes circulando para comprar los cítiricos en cuestión; al ser menores los precios, el dinero en circulación tendrá más valor, será revaluado, con lo que se podrán comprar mayor cantidad de naranjas con la misma cantidad de dinero circulante, ya que ahora tendrá más valor, y así los productores podrán vender todo su stock.

Los dos casos anteriores son de inflación y deflación respectivamente, aunque en la vida real se aplican a todos los precios de bienes y servicios de un país y no solamente uno.

La inflación o deflación se pueden dar al cambiar la cantidad de dinero circulando en un país. Si un gobierno decide imprimir mucho dinero, entonces habrán más billetes circulando en comparación a la cantidad de bienes vendibles en el mercado. En tal situación tendremos una situación inflacionaria, ya que la cantidad de dinero disponible es superior a la de los bienes y servicios en oferta; por lo que al subir los precios, esa misma cantidad de dinero circulante servirá para comprar una menor cantidad de bienes y servicios que antes, acomodando así la oferta y la demanda. Por otra parte se dan situaciones deflacionarias cuando hay menor cantidad de dinero circulando en un país que la cantidad de bienes y servicios en oferta; por lo que el valor de los pocos billetes en circulación será mayor, porque con esa misma cantidad de dinero, al bajar los precios de bienes y servicios, se podrán adquirir más de estos últimos.

La inflación es causada por la combinación de cuatro elementos:

  1. La cantidad de dinero circulante aumenta.
  2. La cantidad u oferta de bienes disminuye.
  3. La demanda de dinero disminuye.
  4. La demanda de bienes aumenta.

Para ver un ejemplo de la vida real, una manera de generarse inflación es cuando un gobierno inyecta demasiado dinero en un país para reactivar la economía, mediante subsidios a empresas públicas, planes sociales a sus habitantes, más trabajos públicos; todo lo que hace que aumente el consumo por haber más dinero circulando en la sociedad. Ésto hace que haya mayor demanda de bienes, por lo que los precios de los mismos aumentan para disminuir la demanda, haciendo que con la misma cantidad de dinero se pueda comprar menos, eso significa que el dinero pierde su valor.

Por ejemplo, un país con 40.000 millones de dólares de reservas y con una moneda nacional que supongamos se llama cubo. Cada dólar cuesta 2 cubos, por lo que podrán circular en el país hasta 80.000 millones de cubos porque están respaldados por 40.000 millones de dólares de reserva y porque su precio es de 2 cubos por dólar. Ahora supongamos que el gobierno quiere inyectar más dinero a circular; para hacer eso debe superar el límite de 80.000 millones generado por la cantidad de reservas en dólares y el precio de su moneda nacional. Para hacer eso devalúa, y hace que cada dólar cueste 3 cubos, con eso podrá emitir y dejar circulando 120.000 millones de cubos.

Para devaluar la moneda si se trata de un modelo de flotación libre, el valor irá disminuyendo a través de la percepción de la gente, como ya se explicó antes, a través de un anuncio, y luego de a poco irá acomodándose sola, ya que la misma sociedad hará que los precios vayan subiendo por lo que el valor de los cubos irán disminuyendo paulatinamente por sí solos. Por el contrario, si se trata de una tasa de cambio fija controlada por el estado, el precio lo establecerá el mismo gobierno.

Por ejemplo, en el caso de la economía Argentina, donde el gobierno del período 2007-2015, priorizó el consumo y la reactivación de la economía a través de subsidios a empresas públicas, planes sociales, disminución del desempleo a través de trabajos públicos, se tuvo que inyectar mucho dinero; a su vez es un país que debe cumplir con obligaciones de deuda pública, la cual es cubierta con dinero de sus reservas que entre 2010 y febrero de 2014 han disminuido de 50.000 millones a 28.000 millones de dólares. A pesar de esto, el modelo de subsidios, planes sociales y trabajos públicos continúa, por lo que se debe seguir emitiendo dinero para mantener el consumo, pero con cada vez menos reservas, por lo que el gobierno debe devaluar su moneda. Todo esto ha generado una inflación alta que varía según las mediciones oficiales del estado y las consultoras privadas entre un 10% a un 25% anual. También en ese país se han generado fuertes debates entre cuáles son las prioridades, si mantener una tasa de inflación baja para promover las inversiones extranjeras o promover el consumo interno a través de más trabajos para las clases de menores recursos económicos, lo cual naturalmente genera inflación, dada la naturaleza de la economía del país que a su vez debe cumplir con el pago de numerosas deudas con sus propias reservas. El debate continúa en el momento de escribirse este artículo.

Algunos economistas sugieren que la solución sería recortar gastos públicos, especialmente los de subsidios a empresas públicas, y los más ortodoxos incluso recomiendan recortes salariales públicos, así como de planes sociales, recortes de puestos públicos, todo eso congelaría un poco la economía, desacelerando el consumo de las clases económicamente más débiles y alentando la inversión por parte de las clases económicamente más pudientes y afectando menos el bolsillo de las clases media, media alta y alta.

Por otro lado se encuentran los economistas que piensan que es fundamental seguir con los subsidios a clases bajas, para promover su ascenso social así como permitir su acceso a necesidades básicas como la salud, la educación y consecuentemente el consumo.

En el caso argentino, sin embargo, hay bastante desorden en los gastos estatales, ya que los subsidios a empresas públicas (transporte, suministro eléctrico, etc) comenzaron en una etapa de crisis económica hacia el año 2002, en la que la mitad de la población del país pasó a estar debajo de la línea de la pobreza; pero hoy ya eso no es así; dada la reactivación económica, las clases históricamente medias que habían sido más golpeadas durante la crisis económica de 2001-2003, volvieron a su situación original, pero aún así siguen beneficiándose de estos subsidios, principalmente ciudadanos de clases altas y medias que pueden pagar dichos gastos sin ver afectadas sus economías. Estos subsidios generan un gasto de unos 134.000 millones de pesos argentinos anuales (unos 16.750 millones de dólares anuales), que no están orientados a las clases más humildes; por lo que los economistas más moderados piensan que reduciendo ese gasto, que inyecta más de 100.000 millones de pesos anuales en la sociedad, podría reducirse substancialmente la inflación en dicho país.

Pero existe otra razón que puede causar inflación en un país: la percepción de la gente de que hay inflación y de que los precios aumentarán, o de que el estado no puede respaldar su moneda por falta de reservas; en muchos casos este tipo de inflación es más bien provocada por el temor del pueblo o el consenso de ciertos sectores de la economía que a los que les es conveniente un aumento de precios (mayoristas de productos, supermercados, grandes tiendas, etc); además con la ayuda de los medios de comunicación esta sospecha puede expandirse en todo el pueblo, generándose como resultado una situación inflacionaria real; a esta se la denomina inflación autoconstruida y es un fenómeno económico que en muchos casos es sustentada por sus propias víctimas.

Por ejemplo, si los medios de comunicación masivamente comienzan a difundir la supuesta idea de que hay un 20% de inflación y algunos empresarios mayoristas aprovechan esta situación y suben un 20% los precios de sus productos, a su vez los comerciantes deberán subir un 20% sus precios; esto provocará un efecto en cadena en la que los empresarios deberán subir un 20% los sueldos de sus empleados para que estos últimos puedan cubrir sus gastos. Pero dado que los empresarios deberán subir un 20% los salarios de sus empleados, también deberán aumentar un 20% los precios de los servicios que brindan o de los productos que venden. De esta manera todos los precios en conjunto habrán aumentado un 20%.

En ciertos casos puede darse una combinación de ambas razones que hacen surgir inflación en la economía de un país. Una combinación del desbalance entre oferta y demanda por haber mayor cantidad de dinero circulando en un país, y por otro lado la inflación autoconstruida, generada por el miedo, alimentada por los medios de comunicación, y la percepción generalizada de una supuesta inflación, lo que termina efectivamente aumentándola un poco más.

Sin embargo otra solución a la inflación es incrementar la producción de bienes, poniéndolos a disponibilidad del mercado para su comercialización y aumentando así la oferta de productos. En el caso mencionado anteriormente de Argentina, si bien se está promoviendo mucho la producción, y la oferta de productos aumenta; el nivel de subsidios estatales en ese país es tan alto, subiendo la cantidad de dinero inyectado en el mercado financiero, que la producción no puede equilibrar la situación. Además gran parte de esa producción está también subsidiada por el estado, por lo que la situación inflacionaria se retroalimenta, generándose un círculo vicioso. Esto en parte es así porque gran parte de los mayores capitales privados del país no invierten en producción, por lo que la ayuda estatal es indispensable en el aumento de bienes y de la oferta, para equipararla a la demanda.

Si bien la inflación es un problema, un poco de inflación sí es necesaria; una economía sana puede tener un inflación de entre 1% y 4%. Esto es así porque un poco de inflación promueve o incentiva el consumo; ya que la gente al saber que los precios de los bienes aumentarán entre 1% y 4% dentro de ese año, querrán comprarlos lo antes posible antes de que suban sus precios. Si se multiplica por millones de consumidores, esto aumenta el consumo, y por ende el dinero circulando en una economía, generando más empleos porque se vende más, mayor producción porque la demanda de bienes aumenta y los salarios también.

Una economía con 0% de inflación o incluso deflación (tasas negativas de inflación), haría creer a la gente que los precios bajarán, por lo que esperarían a que sigan bajando los precios de los bienes para comprarlos y mientras esperan no gastan, bajando así el consumo y por lo tanto la demanda, lo que generará la caída de precios de los bienes en oferta, pero a la vez al disminuir el consumo o demanda, se produce menos, los comerciantes venden menos, por lo que los comercios e industrias despiden a sus empleados, hay menos dinero en general, eso hace que también se consuman menos servicios; la economía se estanca o entra en recesión. En casos así el estado debe intervenir e inyectar dinero en su economía, generando puestos laborales públicos, obras públicas, subsidios, etc; pero hasta que la economía vuelva a sanar, y llegue a un nivel inflacionario de entre 1% y 4%; entonces deberá disminuir los gastos para que no se le vaya de la mano. Es como dejar de tomar un remedio cuando uno ya está curado, sino el remedio se convertiría en algo peor que la enfermedad.

Nuevamente tomando el caso de Argentina, donde si bien entre el año 1995 y 2001 la tasa de inflación promedio era de 0,27%; la inversión y gastos públicos en subsidios sociales, educación, salud, obras públicas, transporte, energía, etc. se redujeron drásticamente, las empresas públicas se vendieron a capitales privados extranjeros que enviaban las ganancias al exterior, el consumo por parte de la mayoría de la población se redujo fuertemente, aumentó el desempleo, la producción nacional de bienes industriales quedó destruida tras la total apertura a importaciones de productos extranjeros contra los cuales no se podía competir, a su vez el precio del peso argentino se mantuvo atado al dólar, por lo que los precios se mantuvieron estables pero altos para turistas e inversores extranjeros que no podían aprovechar un nivel de convertibilidad favorable a ellos (1 peso equivalía a 1 dólar); esto desincentivó el turismo y la inversión por lo que el ingreso de divisas también cayó. La economía comenzó a estancarse. La inflación con todo esto se mantuvo extremadamente baja, los precios no aumentaban, pero tampoco había consumo, al menos por parte de la mayoría de la población y se limitaba solamente a las clases alta o media alta; muchos de los cuales también depositaron cuantiosas cantidades de dinero en bancos extranjeros (se calculan más de 100.000 millones de dólares argentinos depositados en bancos del exterior), reduciendo aún más el dinero circulante en el país. La única manera de aumentar las reservas y mantener atado el peso al valor del dólar (1 peso igual a 1 dólar) sin tener que devaluar, ya que no se producía y no habían ingresos en el Banco Central, era a través de préstamos del exterior que aumentaron la deuda externa entre 1995 y 2001 de 98.000 millones a 180.000 millones de dólares. Todo esto llevó a la economía Argentina a la peor crisis de su historia. La única solución fue crear inflación, devaluando el peso y permitiendo así la emisión de dinero, inyectando más dinero a través de subsidios, creación de empleos, promoviendo la producción industrial, las obras públicas, todo lo cual aumentó el consumo. El problema es que a partir del año 2007, cuando la economía ya estaba bien recuperada, la inyección de dinero a través de subsidios continuó, aumentando la inflación nuevamente a niveles no recomendables que rondaban hacia 2013 el 25%.

Mucha inflación, genera desconfianza, el dinero pierde su valor o poder de compra ya que los precios no paran de aumentar y los empresarios privados invierten menos en producción ya que desconfían en la economía del país en estado inflacionario, porque el dinero que inviertan y sus ganancias perderán valor con el tiempo y no verán ganancias substanciales; y una economía con poca inversión es una economía que produce menos, y comenzaría así nuevamente a girar la bola de nieve de la inflación con todos los síntomas ya explicados antes.

Un caso histórico muy interesante es el de Alemania, cuando luego de la Primera Guerra Mundial, estuvo obligada a pagar por reparaciones a otros países unos 33.000 millones de dólares, lo cual se le hacía completamente imposible, además de tener que revitalizar su propia economía. Así que el gobierno decidió imprimir más y más dinero, que no se encontraba respaldado por suficiente cantidad de oro en sus reservas, por lo que la moneda germana (los marcos alemanes) fue perdiendo su valor día a día, resultando en una de las peores inflaciones de la historia. Hacia finales de 1923, un centavo de dólar equivalía a ¡42.000 millones de marcos! ¡Y lo que costaba 1 marco en el año 1919, para 1923 costaba 726.000 millones de marcos!

Continúa en Cuánto dinero hay en el mundo - Tercera Parte >>


4 people like this

Share
Related Articles

Photo Gallery
Photoalbum: 

Cómo funciona el dinero


Suggested posts
Follow Youbioit






Comments

 Excelente información,

 Excelente información, súper bien explicada y ejemplificada. Mis sinceras felicitaciones.