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Enfermedades respiratorias


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Hay muchas condiciones que pueden afectar a los pulmones de una persona. A continuación se describirán algunas de las más conocidas. Hay dos clases de enfermedades o afecciones pulmonares; aquellas que hacen más difícil el proceso o mecanismo de respiración y las que dañan la capacidad de intercambio de dióxido de carbono por oxígeno en los sacos alveolares ya descritos en la primera parte de este artículo.
 
 
Enfermedades o afecciones que influyen en el mecanismo de respiración:

Asma: Los bronquiolos se contraen, reduciendo el tamaño de las vías respiratorias. Esto reduce o bloquea en ocasiones el normal paso del aire, haciendo que los músculos respiratorios tengan que esforzarse más para respirar.

El asma es una enfermedad crónica en la que las paredes internas de los bronquiolos se engrosan y sus músculos lisos se tensan, causando la inflamación de esta vías respiratorias y la generación de mucosidad en las mismas obstruyendo aún más el paso del aire.

Al estrecharse el paso de aire en los bronquiolos por el engrosamiento de sus tejidos, la tensión de sus músculos lisos, la inflamación de sus paredes internas y la consiguiente generación de mucosidad; la respiración se torna dificultosa, y si se produce una crisis de asma los síntomas empeoran; sin embargo con la ayuda de medicamentos y broncodilatadores estas crisis sos reversibles, permitiendo así a la persona asmática volver a respirar normalmente. Las crisis asmáticas son de corta duración, pero pueden haber ocasiones en que dichos ataques se vuelven diarios.

El asma
Por qué el asma no deja respirar bien - Cliquear para ampliar imagen

Enfisema: Por determinadas razones como el desequilibrio genético de agentes químicos presentes en los pulmones o la acción de sustancias externas dañinas como el humo del cigarrillo, se destruyen las fibras elásticas de los alvéolos que les permiten contraerse y expandirse normalmente, volviéndolos más rígidos, por lo que se inflan excesivamente y no vuelven a su tamaño normal al exhalar el aire. Así los alvéolos se agrandan de manera permanente, las paredes se endurecen y si bien se llenan de aire puro (en mayor cantidad), el intercambio gaseoso de dióxido de carbono por oxígeno a través de las paredes alveolares endurecidas y menos elásticas se dificulta, por lo que la sangre que vuelve al corazón y luego es bombeada al resto del cuerpo está contaminada con dióxido de carbono, dañando con el tiempo a las células y órganos del cuerpo que carecen de oxígeno. Finalmente los sacos alveolares sobreexpandidos y con falta de elasticidad se terminan destruyendo, causando un daño irreversible al cuerpo.

Enfisema pulmonar
Alvéolos sanos (izquierda) y alvéolos destruidos por enfisema (derecha)

Bronquitis: Se trata de una inflamación del recubrimiento de los bronquios, por lo que puede pasar menos aire por ellos, dando como resultado menos aire con oxígeno que entra en los pulmones y menos que puede salir. Esto dilata a las glándulas bronquiales, las cuales secretan una mayor cantidad de mucosidad generando mucha tos y causando la expulsión de mucha flema así como mayor obstrucción de los bronquios. Cuando la tos es persistente y no hay una enfermedad o causa clara que explique su origen se trata de una bronquitis crónica.

Bronquitis cronica
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Epoc: Son las siglas de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, en las que el enfisema y la bronquitis crónica pueden presentarse simultáneamente; o bien si una se presenta primero termina provocando a la otra. Esta enfermedad se puee revertir parcialmente si se utilizan broncodilatadores. Los enfermos de epoc tienen mayores riesgos de desarrollar un cáncer de pulmón así como afecciones cardíacas.

Que es la epoc
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) - Cliquear para ampliar imagen

 
Neumotórax: Ocurre cuando se introduce aire entre la pleura (las pleuras son las capas que recubren a los pulmones y que ya fueron explicadas en la primera parte del artículo) parietal (la capa externa en contacto con el tórax) y la pleura visceral (la capa interna en contacto directo con los pulmones). Este aire despega a ambas capas generando una lesión en las mismas que puede causar un colapso en el pulmón que recubren.

Neumotorax
Cómo es un neumotórax - Cliquear para ampliar imagen

Apnea: La respiración se hace más lenta, dificultosa y hasta puede interrumpirse durante algunos segundos por problemas en los centros respiratorios del sistema neurológico, que en muchos casos es debido a problemas emocionales o estrés. Hay muchos tipos de apneas como por ejemplo la apnea obstructiva del sueño que se presenta varias veces durante el sueño de una persona impidiendo que descanse bien.
 
E
nfermedades que disminuyen la capacidad de intercambio gaseoso (dióxido de carbono por oxígeno) en los alvéolos:

Edema pulmonar: Se trata de una acumulación de líquido entre los alvéolos y los capilares sanguíneos que los rodean. Este líquido hace que la distancia entre los alvéolos y los capilares aumente, dificultando el paso del oxígeno y dióxido de carbono a través de estos y ralentizando el proceso de intercambio gaseoso.

Inhalación de humo: Las partículas de humo (como las del alquitrán del cigarrillo) van recubriendo con el tiempo a las paredes de los sacos alveolares, impidiendo así el intercambio gaseoso de dióxido de carbono por oxígeno.

Envenenamiento por monóxido de carbono: El monóxido de carbono (un átomo de carbono enlazado a un solo átomo de oxígeno), que es una molécula venenosa para el organismo humano, tiene la capacidad de enlazarse con mayor facilidad y más fuertemente a la hemoglobina de los glóbulos rojos que el dióxido de carbono o el oxígeno; haciendo que si se inhala monóxido de carbono junto al oxígeno, el primero toma prioridad y se enlaza antes a la hemoglobina de los glóbulos rojos que pasan por los capilares pulmonares en el momento del intercambuo gaseoso; reduciéndose así la cantidad de oxígeno distribuido en las células del cuerpo, incluyendo a las células nerviosas del cerebro (neuronas) y las del corazón; llevando rápidamente a la persona a la muerte si no se ventila el ambiente y trata inmediatamente. El monóxido de carbono se produce en calefactores que queman mal su combustible (estufas a gas o querosén, hornallas de cocina, etc) así como caños de escape de automóviles entre otros vehículos con motores a combustión. Más información en Por qué el monóxido de carbono es tóxico.
 

Cómo se defiende el sistema respiratorio

El aire que se respira contiene muchas sustancias químicas y partículas dañinas, entre las que se incluyen polvo, hollín, moho, bacterias, virus y otros elementos contaminantes; sin embargo el sistema respiratorio del cuerpo humano cuenta con algunos medios de defensa para protegerse de las partículas y sustancias más dañinas que se encuentran suspendidas en el aire.

Solamente las partículas más pequeñas de entre 3 y 5 micrómetros (millonésimas de metro o milésimas de milímetro) pueden llegar a los alvéolos pulmonares. Pero antes de alcanzar los pulmones, esta partículas deben viajar a través de la boca, fosas nasales y tráquea. Tanto en las paredes de las fosas nasales como las de las demás vías respiratorias (tráquea, bronquios) hay unos orgánulos con aspecto de pelo llamados cilios, así como membranas mucosas que recubren a dichas paredes. Estos pelitos (cilios) se mueven velozmente empujando a la mucosa por las paredes de las vías respiratorias. Estos cilios se mueven aproximadamente 1000 veces por minuto (eso es muy veloz) para poder empujar a la mucosa. Tanto los cilios como la mucosa pueden atrapar partículas indeseadas, filtrando así el aire que ingresa hacia los pulmones; estas partículas quedan adheridas a la mucosa que luego los cilios van empujando hacia afuera hasta que son expulsadas al exterior atrapadas en la flema expectorada. Parte de la mucosa con las partículas dañinas atrapadas además de ser expulsada al exterior también se dirige hasta la zona de la faringe (por encima de la laringe y epiglotis) y de ahí al esófago y sistema digestivo; donde los fluidos de dicho sistema terminan destruyéndolas. Por lo tanto esta capa mucosa que recubre las paredes de las vías respiratorias protegen la zona superior del sistema respiratorio de partículas dañinas.

Sin embargo si las sustancias o partículas indeseadas llegan a los pulmones, ahí dentro también hay unas células móviles llamadas fagocitos que defienden a los alvéolos pulmonares. Estas pequeñas células buscan, atacan y destruyen a las partículas extrañas que alcancen a la zona de los alvéolos. Los fagocitos literalmente se comen (fagocitan) a las partículas. En caso de haber presentes bacterias o virus que generan infecciones, el cuerpo secreta más glóbulos blancos (leucocitos) del tipo llamado neutrófilo, que se encargan de destruir a estas bacterias o virus que ingresaron a los pulmones.


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