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Qué son los coloides y cómo se forman


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Antes de leer este artículo acerca de los coloides es necesario comprender bien qué son las mezclas, las disoluciones (también llamadas soluciones) y las suspensiones. Si no es así, se recomienda leer estos dos artículos que explican detalladamente qué son y cómo se forman:

 

Introducción a qué son los coloides

Los coloides son mezclas que tienen propiedades similares a las de disoluciones, aunque en realidad no son disoluciones.

Un coloide es una mezcla en la que una sustancia insoluble no se disuelve en otra sustancia que se encuentra en mayoría, sino que sus partículas se dispersan en la mezcla sin disolverse.

En un coloide el tamaño de las partículas de la sustancia que se dispersa tienen un tamaño intermedio entre aquel de una mezcla heterogénea y el que debería tener un soluto para ser soluble. En una solución las moléculas de soluto tienen tamaños inferiores a 1 nm. Las partículas que se dispersan en un coloide tienen por lo general un tamaño de entre 1 nm y 100 nm (igualmente, pueden encontrarse algunos coloides con partículas dispersas algo mayores a los 100 nm).

A diferencia de lo que ocurre con las disoluciones, en el caso de los coloides no se utilizan los términos soluto y solvente para indicar a las partes que los componen. En los coloides las partículas que se dispersan se denominan fase dispersa, y la sustancia en la que se dispersan se denomina medio dispersante.
 

Los coloides se encuentran en un punto intermedio entre las suspensiones y las disoluciones tanto en lo que respecta a sus propiedades como al tamaño de sus partículas. Podrían considerarse como un puente entre el mundo microscópico y el mundo macroscópico. La escala microscópica es la que corresponde a cuerpos o fenómenos que requieren el uso de algún instrumento óptico magnificador para poder ser vistos, mientras que la escala macroscópica corresponde a cuerpos o fenómenos que pueden ser captados a simple vista.

Por lo tanto, los coloides poseen algunas de las propiedades de ambos. El estudio de los coloides es fundamental en varios campos de la ciencia como la química y biología, pero también en actividades como la industria alimenticia.

Resumiendo, a continuación se realiza una breve comparación entre suspensiones, coloides y disoluciones.

  • Suspensiones: son mezclas heterogéneas en las que las partículas que las componen son demasiado grandes en comparación a los solutos disueltos en disoluciones y a las partículas dispersas en coloides. En las suspensiones, las partículas de una sustancia que se dispersan en otra sustancia tienen un tamaño superior a 100 nanómetros (1 nanómetro equivale a una mil millonésima de metro, o una millonésima de milímetro. El nanómetro se simboliza nm).Las suspensiones son mezclas heterogéneas en las que partículas insolubles, al mezclarse con otra sustancia no pueden mantenerse suspendidas permanentemente en esta última debido a su tamaño mayor a los 100 nanómetros. En un principio, tras agitarse la mezcla, las partículas se dispersan y quedan suspendidas, pero luego de un rato de reposo terminan depositadas en el fondo del recipiente y separadas del resto. Además, pueden separarse de la otra sustancia de la mezcla por medio de filtración. Otra característica de las suspensiones es que a causa del gran tamaño de las partículas suspendidas, la luz se dispersa al intentar traspasar a la mezcla (debido al rebote de la luz contra la superficie de las grandes partículas que además tienen forma irregular). Por lo tanto, las suspensiones no son transparentes. Algunos ejemplos de suspensiones incluyen la mezcla de arena en agua, la mezcla de polvo de cacao en leche, el jugo de naranja exprimido, lodo en agua, entre otros.
 
  • Coloides: son mezclas que a simple vista aparentan ser mezclas homogéneas. Sus partículas tienen tamaños entre 1 nm y 100 nm, por lo que visualmente parecen soluciones aunque no lo son. Pero por otro lado, su tamaño es demasiado pequeño para que puedan separarse del resto de la mezcla por medio de filtración (dado que son más pequeñas que los poros del filtro) y tampoco se depositan en el fondo del recipiente por acción de la gravedad. Entonces, se trata de partículas demasiado pequeñas para comportarse como suspensiones y a la vez demasiado grandes como para disolverse.

    Sin embargo, en ciertas circunstancias (por ejemplo cuando entran en contacto con determinados tipos de sustancias) las partículas coloidales pueden juntarse entre sí y formar partículas más grandes, por lo cual por efecto de la gravedad terminan depositadas en el fondo del recipiente, a este fenómeno se lo denomina floculación.

    Asimismo, las partículas dispersas en un coloide no son suficientemente pequeñas como para no ser visibles cuando son iluminadas por un haz de luz. Entonces, a diferencia de las soluciones cuyos solutos son invisibles tanto a simple vista como al ser iluminados por un haz de luz, en el caso de los coloides su fase dispersa es invisible a simple vista, pero sí se puede distinguir si se la ilumina con un haz de luz. 

 

  • Disoluciones: son mezclas homogéneas en las que las sustancias que componen a la mezcla tienen un tamaño inferior a 1 nanómetro. Cuando las moléculas de soluto tienen tamaños inferiores a 1 nanómetro y atraen por diferencia de carga eléctrica a las moléculas de solvente, las fuerzas de atracción entre las moléculas de la mezcla supera a la fuerza de atracción gravitatoria. Por lo tanto, el soluto no se deposita en el fondo de la mezcla y las partes de la mezcla no quedan separadas. Las soluciones tienen una sola fase, ya que visualmente aparentan ser una sustancia pura, aunque no lo son. Se trata de mezclas de dos o más sustancias que no reaccionan químicamente entre sí. Las partículas de sustancias que forman parte de una solución son moléculas o átomos con tamaños inferiores a un 1 nm, es por eso que no pueden ser distinguidos a simple vista.

 

Como se forma la solucion de sal comun (Cloruro de Sodio - NaCl) en agua 
Cómo se forma la solución de sal común (Cloruro de Sodio - NaCl) en agua - Cliquear para ampliar la imagen y ver detalladamente el proceso de disolución de sal en agua a nivel molecular

 
Pero antes de continuar es necesario recordar algunos conceptos:

  • Sustancia pura: una sustancia pura es un tipo de materia que no puede ser subdividido en otros tipos de materia a través de métodos físicos (filtración, decantación, sedimentación, sublimación, evaporación, extracción, centrifugación, cromatografía, tamizado, destilación). El agua, el oro, la sal, el azúcar, el dióxido de carbono, el silicio, etc, son ejemplos de sustancias puras (moléculas o átomos) que no pueden ser subdivididas en las partes que las componen a través de métodos físicos. Las muestras de una sustancia pura, contienen solamente a esa sustancia pura y nada más. Ej: el agua es agua y nada más, el azúcar contiene a esa sustancia y nada más. Las sustancias puras pueden ser tanto elementos químicos como compuestos químicos (moléculas compuestas por átomos).
     
  • Mezclas: son combinaciones de dos o más sustancias puras en las que cada sustancia conserva su identidad química dado que están combinadas físicamente y no químicamente. Por ejemplo, en una solución de sal disuelta en agua (NaCl y H2O), tanto la sal como el agua no reaccionan químicamente entre sí, y conservan su composición de NaCl y H2O, es decir, la sal sigue siendo sal y el agua sigue siendo agua.
    Las mezclas pueden separarse a través de métodos físicos. Como ejemplos pueden mencionarse los siguientes: en la disolución de sal en agua, la sal puede separarse del agua mediante evaporación de esta última. En la mezcla heterogénea de arena y agua, la arena puede ser filtrada o colada para quedar separada del agua.
     
  • Fase: cada parte que se puede distinguir a simple vista en una mezcla se denomina fase. Tanto en el caso de una sustancia pura como en una mezcla homogénea (disoluciones) se tiene una sola fase. Por el contrario, en una mezcla heterogénea pueden haber dos o mas fases. En una mezcla de agua con aceite (o sea una mezcla heterogénea) se forman dos capas separadas. Cada una de estas capas representa a una fase distinta. La fase de aceite, al ser menos densa que la fase de agua, se dirige hacia arriba y forma una capa que se encuentra por encima de la capa de agua.

 
Por qué el tamaño pequeño de las partículas es fundamental para la formación de coloides

Los coloides no son mezclas homogéneas, pero a simple vista parecen serlo. Esto es así porque sus partículas tienen un tamaño intermedio entre el que deberían tener las partículas de soluto en una solución y las partículas dispersas en una suspensión. Una de las cosas que hace que los coloides se comporten como soluciones sin serlo es que la superficie de las partículas que se dispersan en la mezcla aumenta cuando su tamaño disminuye. Cuando una sustancia es dividida en pedazos cada vez más pequeños, la superficie total de la suma de todos los pedazos aumenta.

A pesar de que la masa en kilogramos o gramos de sustancia es la misma, al dividirla en pedazos cada vez más pequeños, se crean más superficies. Estas nuevas superficies son más pequeñas, pero numéricamente son muchas más, por lo que la suma de ellas da como resultdo una superficie total mucho mayor.

Para entender este concepto mejor, considerese un cubo con lados de 1 cm. Por lo tanto, cada una de sus 6 caras tiene una superficie de 1 cm2, lo que da como resultado una superficie total de 6 cm2 para el cubo. Pero si el cubo se subdivide en 10 pedazos por lado, cada lado de estos pedazos tendrá 0,1 cm de longitud. Si se calcula la superficie de cada lado en estos pedazos se obtiene un valor de 0,01 cm2 (0,1 cm x 0,1 cm = 0,01 cm2). Como cada pedazo tiene 6 caras, la superficie total de cada pedazo será de 0,06 cm2. Sin embargo, como cada lado del cubo inicial fue subdividido en 10 partes, esto da como resultado 1000 pedazos cúbicos. Si se multiplica 0,06 cm2 x 1000 pedazos cúbico9s, se obtiene una superficie total de 60 cm2, o sea una superficie mayor a la del cubo inicial.

Pero si el cubo inicial se hubiese subdividido en 100 partes por lado, cada pedazo hubiese tenido longitudes de 0,01 cm por lado y superficies de cara de 0,0001 cm2 (0,0006 cm2 de superficie total por pedazo). Además, si se hubiera subdividido cada lado del cubo en 100 partes, se hubieran obtenido 1.000.000 de pedazos. Por lo tanto, si se multiplica la superficie de 0,0006 cm2 para cada pedazo por 1.000.000 de pedazos, se obtiene una superficie total de 600 cm2.

Por lo tanto, cuanto más pequeños son los pedazos en que se subdivide el cubo, mayor será la superficie total de todos los pedazos sumados. En otras palabras, si se subdivide una partícula en partes más pequeñas, su superficie aumentará.

La razón por la que las superficies son un elemento tan fundamental en el estudio de los coloides, es que éstas presentan fuerza electrostáticas que permiten atraer o repeler a otras partículas o a moléculas del solvente en el que las partículas se dispersan (en realidad, en el caso de coloides no se utilizan los términos soluto y solvente para indicar a las partes que los componen. En los coloides las partículas que se dispersan se denominan fase dispersa, y la sustancia en la que se dispersan se denomina medio dispersante). Entonces, a mayor superficie expuesta de partículas que se dispersan, mayor interacción habrá con otras partículas, al punto tal que las superficies dominan el comportamiento de las partículas coloidales.

 

Tipos de coloides

Los coloides pueden tener partículas dispersas en estado sólido, líquido o gaseoso; en fases dispersantes que también pueden estar en estado sólido, líquido o gaseoso. Dependiendo de la combinación de estados de agregación en los que se encuentran las partículas dispersas y el medio dispersante, los coloides adquieren distintos nombres:

Los coloides se subclasifican según el estado de agregación (esto se refiere a si la sustancia se encuentra en estado sólido, líquido o gaseoso) de la sustancia que se dispersa (fase dispersa) y del estado de agregación del medio en el que se dispersa (medio o fase dispersante):

  • Sol: un tipo de coloide en el que las partículas de la sustancia que se dispersa son sólidas, y el medio en el que se dispersa es líquido (Ej: pintura, fluidos celulares, sangre).
     
  • Emulsión: un tipo de coloide en el que tanto la sustancia dispersa como el medio dispersante son líquidos (Ej: leche, crema).
     
  • Espuma: un tipo de coloide en el que la sustancia que se dispersa se encuentra en estado gaseoso y el medio dispersante es líquido (Ej: crema batida, espuma de jabón).
     
  • Espuma sólida : un tipo de coloide en el que la sustancia que se dispersa se encuentra en estado gaseoso y el medio dispersante es sólido (Ej: malvaviscos, piedra pómez).
     
  • Aerosol: un tipo de coloide en el que la sustancia que se dispersa es un líquido y el medio dispersante es gaseoso (Ej: niebla, espray en aerosol, nubes).
     
  • Aerosol sólido: un tipo de coloide en el que la sustancia que se dispersa es un sólido y el medio dispersante es gaseoso (Ej: humo). 
     
  • Gel: un tipo de coloide en el que la sustancia que se dispersa es un líquido y el medio dispersante es sólido (Ej: gelatina)

 

Propiedades ópticas de los coloides

A simple vista (o sea, a nivel macroscópico), las mezclas coloidales se comportan como disoluciones, ya que aparentan ser homogéneas, es decir, parece que son mezclas con una sola fase. Además, en los coloides las partículas dispersas en líquidos o gases son lo suficientemente pequeñas para no depositarse en el fondo de un recipiente o por debajo del medio dispersante por efecto de la gravedad. Por último, su pequeño tamaño no permite separarlas del medio dispersante por medio de filtración. Todos estos aspectos hacen que aparenten ser disoluciones aunque en realidad no lo son.

Sin embargo, una manera de distinguir a nivel macroscópico a los coloides de las disoluciones es a través de la capacidad que tienen los coloides de dispersar la luz cuando se los ilumina. El nivel en el que se dispersa la luz al iluminar a un coloide depende del tamaño de las partículas dispersas.


Cuando un haz de luz atraviesa a una disolución conserva su forma y la atraviesa normalmente, pero cuando el haz de luz se dirige hacia una mezcla coloidal, rebota contra las partículas de la mezcla, se desarma y esparce en diversas direcciones.


Este fenómeno fue descubierto por el físico irlandés John Tyndall, por eso se lo denomina Efecto Tyndall. Este fenómeno puede observarse incluso en mezclas coloidales que a simple vista son transparentes, pero que cuando son iluminadas reflejan al haz de luz haciendo que las partículas dispersas puedan observarse. Cuanto mayor es la densidad de las partículas o su tamaño, la dispersión de luz aumenta y visualmente se produce un efecto nuboso o turbio.


Esta es la razón por la que la leche o las nubes se ven blancas. En realidad, las pequeñas gotas de agua dispersas en el aire -para el caso de las nubes- y las pequeñas gotas de grasa dispersas en agua -para el caso de la leche- son transparentes, pero al rebotar con ellas la luz y dispersarse en distintas direcciones, evita que el haz de luz atraviese a estas mezclas y por lo tanto no se puede ver a través de ellas (o sea que no son transparentes a simple vista y se ven de color blanco).

No obstante, es necesario señalar que al igual que en el caso de las disoluciones, las partículas dispersas en un coloide no pueden ser vistas con un microscopio óptico. Si se observa en dirección perpendicular al haz de luz que ilumina al coloide, las partículas dispersas aparecerán como diminutos puntos o motas que flotan si hay un fondo más oscuro (Efecto Tyndall). En realidad, lo que se ve no es la partícula propiamente dicha sino que la luz dispersa indica dónde se encuentra la partícula en un instante determinado.

En base a este fenómeno, en 1902 se inventó el ultramicroscopio, un aparato que revela la presencia de partículas coloidales dispersas en un líquido o gas que se encuentra en un recipiente colocado sobre un fondo más oscuro y que es iluminado por un intenso haz de luz. Pero hay que reiterar que lo que se ven no son las partículas dispersas, sino que la luz indica dónde se encuentran en un determinado instante y se ven como pequeñas motas o puntos brillantes flotando. En otras palabras, cada punto es el reflejo de la luz al rebotar contra la partícula y no la partícula propiamente dicha.

 

 

 Que es el Efecto Tyndall
Qué es el Efecto Tyndall - Cliquear para ampliar la imagen

 

Cómo se mueven las partículas coloidales (movimiento browniano de las partículas coloidales)

Si el análisis se enfoca en una partícula individual de la mezcla coloidal, se observa que su movimiento es irregular y que salta de un lado al otro de forma aleatoria. Este tipo de movimiento que tienen las partículas dispersas en un coloide se denomina movimiento browniano. Este efecto fue descubierto por el botánico británico Robert Brown en 1827 cuando observaba a través de su microscopio granos de polen dispersos en agua. Si bien los granos de polen son más grandes que las partículas coloidales, aún así son lo suficientemente pequeñas para presentar un ligero movimiento browniano. Al menos sirvió para despertar su interés en el asunto.

En un coloide en el que las partículas dispersas se encuentran en un medio dispersante líquido o gaseoso (por ejemplo partículas sólidas en el aire), si se lo ilumina se observa que las partículas se mueven de manera aleatoria de un lado al otro en direcciones que varían constantemente. Lo que ocurre en realidad es que estas partículas colisionan constantemente con las moléculas del medio dispersante -que no se pueden ver ni siquiera con el haz de luz-. Es como si algo "invisible" empujara a un cuerpo en distintas direcciones. A simple vista parece que la partícula se mueve de manera irregular por si misma, pero lo que sucede es que ese algo invisible lo empuja. Esto es precisamente lo que ocurre con el movimiento browniano, lo que en realidad genera este movimiento aleatorio de las partículas dispersas son las colisiones con las moléculas del medio dispersante en estado líquido o gaseoso.

Cuando en 1827 Robert Brown estaba analizando en su microscopio a los granos de polen suspendidos en agua, le sorprendió el movimiento aleatorio que presentaban. Al principio pensó que el movimiento irregular podría deberse a algún tipo de vitalidad que conservan las moléculas que pertenecieron a una planta, incluso tiempo después de su muerte. Sin embargo, luego de examinar una gota de agua que había quedado atrapada en un trozo de cuarzo durante siglos e inaccesible al polen y esporas transportadas por el viento o la lluvia, observó trazas de partículas suspendidas en la gota que se movían de la misma forma irregular, por lo que descartó esa idea relacionada a una supuesta vitalidad de las partículas.

Fue recién en 1905 que se encontró la explicación de este fenómeno cuando Albert Einstein publicó su paper: "Sobre el movimiento de partículas pequeñas suspendidas en un líquido estacionario". A través de este paper, Einstein fue el primero en sugerir que los líquidos están compuestos por átomos -y moléculas-, y que dichos átomos -y moléculas- están en constante movimiento. En este paper de Einstein, se explica que los átomos en líquidos colisionan constantemente con la partícula suspendida. Como el movimiento de los átomos en los líquidos es totalmente aleatorio, las colisiones entre los átomos y la partícula suspendida también son aleatorias, provocando en consecuencia un movimiento irregular en la partícula.


A través de sus investigaciones y análisis estadísticos, Einstein determinó que entre dos instantes de tiempo, el desplazamiento de una partícula suspendida en un líquido es proporcional a la raíz cuadrada del tiempo transcurrido.

Antes de continuar, es necesario explicar que el desplazamiento es un concepto distinto al de distancia recorrida. En el caso del desplazamiento, indica el cambio de posición de un cuerpo en relación a su punto inicial y su punto final sin importar el camino recorrido, solamente importan el cambio de posición o diferencia que hay entre estos dos puntos. Por otro lado, la distancia recorrida indica la cantidad de metros que el cuerpo recorrió o se movió, teniendo en cuenta toda la trayectoria recorrida sin importar la distancia entre el punto inicial y el punto final.

Diferencia entre desplazamiento y distancia
El desplazamiento o diferencia entre las posiciones A y B se representa con una línea recta de color negro, mientras que la distancia total recorrida para ir del punto A al punto B en una trayectoria irregular se representa con color rojo

Entonces, dado que el desplazamiento de una partícula suspendida en un líquido es proporcional a la raíz cuadrada del tiempo transcurrido, si por ejemplo se tiene una partícula suspendida en el agua que se mueve de manera aleatoria, y en cada segundo se mueve 2 cm en una dirección determinada, el desplazamiento total de la partícula será igual al producto de la longitud de cada movimiento en una dirección determinada multiplicada por la raíz cuadrada del tiempo transcurrido. Por lo tanto, si en 16 segundos dio 16 "pasos" en distintas direcciones de 2 cm cada uno, el desplazamiento total será de 8 cm, ya que la raíz cuadrada de 16 es 4 y cada "paso" es de 2 cm (2 cm x √16 segundos = 8 cm de desplazamiento).

Por el contrario, si la partícula se moviera en línea recta a 2 cm por segundo durante 16 segundos, hubiese recorrido un total de 32 cm. Sin embargo, en el movimiento browniano -que como ya se mencionó, es proporcional a la raíz cuadrada del tiempo transcurrido- el desplazamiento es de apenas 8 cm.

Einstein determinó en 1905 que las partículas suspendidas en un líquido o gas presentan un movimiento irregular, aunque lento, debido al movimiento de las moléculas del líquido. Este movimiento irregular de las partículas suspendidas es el resultado de un bombardeo constante en distintas direcciones por parte de las moléculas del líquido. Para hacer una analogía, esto es similar a lo que sucedería si hubiese un grupo de personas ubicadas alrededor de una pelota de baloncesto y cada una de estas personas arrojara pequeñas pelotas de tenis hacia la pelota de baloncesto. Esto provocaría en la pelota de baloncesto un movimiento lento, en distintas direcciones e irregular, dado que no todas las personas tienen la misma fuerza. En el caso de partículas coloidales dispersas en un líquido, el bombardeo es llevado a cabo por trillones de moléculas que golpean a cada partícula suspendida.

Estas predicciones realizadas por Einstein en su paper científico de 1905 acerca del movimiento browniano de las partículas dispersas fueron comprobadas empíricamente por el físico francés Jean Perrín en 1908, cuando junto a sus colaboradores estudiaron el movimiento de una partícula con movimiento browniano a intervalos de tiempo iguales. En el experimento midieron con exactitud al desplazamientos de la partícula y los valores obtenidos coincidieron con las predicciones de Einstein.

 

Cómo funcionan los coloides a nivel molecular y cómo se forman

Una de las características de los coloides es que las partículas dispersas se mantienen suspendidas en un medio dispersante, no terminan depositadas en el fondo del recipiente por acción de la gravedad, y conservan un movimiento irregular constante (movimiento browniano)

A continuación se explicará qué es lo que las mantiene suspendidas y en movimiento constante en el medio dispersante y evita que terminen depositadas en el fondo por acción de la gravedad. Para ello hay que analizar qué ocurre en las mezclas coloidales a nivel molecular.

Para que algunos productos coloidales como pinturas o la leche conserven su utilidad o funcionalidad, las partículas dispersas deben mantenerse suspendidas en su medio dispersante.

Una de las principales razones que condicionan si las partículas dispersas de un coloide se mantienen suspendidas o no son las fuerzas electrostáticas de atracción o repulsión entre las partículas. En todo tipo de sustancia existen pequeñas fuerzas de atracción electrostática como las fuerzas de London (que si se leyeron los artículos recomendados al inicio se deben conocer bien). Este tipo de fuerzas solamente actúan a distancias muy cercanas. Para contrarrestar a estas fuerzas también existen las fuerzas de repulsión entre cargas iguales, que son mucho más fuertes que las anteriores, pero que actúan a distancias aún menores.

Otro tema a tener en cuenta también es la temperatura, ya que a menor temperatura, menor energía térmica que se transforma en energía cinética (energía de movimiento) de las moléculas de una sustancia. Entonces, cuando una sustancia se encuentra en estado gaseoso, si dos moléculas colisionan lo hacen con mayor energía cinética que puede superar a las débiles fuerzas de atracción entre ellas. Pero cuando la temperatura se reduce por debajo se su punto de ebullición, la energía cinética de las moléculas disminuye, éstas se mueven más despacio, las fuerzas de atracción entre ellas ganan, y la sustancia pasa a estado líquido.

Entonces. cuando las partículas dispersas en un coloide líquido colisionan entre sí, lo hacen con menor energía cinética que en un medio dispersante gaseoso debido a que las moléculas del líquido las bombardean con menor energía que las moléculas de un medio dispersante gaseoso. Por lo tanto, al moverse más despacio, rebotar con menor energía y acercarse más entre sí las partículas dispersas, si no hay fuerzas de repulsión presentes entre las partículas, las fuerzas de atracción electrostáticas (por ejemplo fuerzas de London) terminan ganando y las partículas se juntan. Si el proceso continúa, y se agregan más partículas dispersas, pueden formarse partículas de mayor tamaño, exceder el tamaño de partícula coloidal y por acción de la gravedad (debido a su aumento de masa) acabar depositadas en el fondo. Este proceso se denomina coagulación.

Si una partícula coloidal que se mueve con baja energía cinética se acerca demasiado a otra partícula, se atraen entre sí por las fuerzas electrostáticas, se atrapan una a la otra y forman una partícula más grande que termina depositada en el fondo por acción de la gravedad. Si lo mismo ocurre con las demás partículas se dice que el sistema coloidal se desestabiliza, es decir, deja de ser un coloide.


La estabilidad coloidal se logra a través de fuerzas de repulsión entre las partículas que contrarrestan a las fuerzas de atracción. Existen dos tipos de mecanismos de repulsión entre partículas coloidales que permiten estabilizar a un coloide:

  1. Estabilización electróstática de coloides a través de la doble capa eléctrica en partículas.
  2. Estabilización de coloides mediante polímeros.

 

1. Estabilización electróstática de coloides a través de la doble capa eléctrica en partículas

Cuando las partículas coloidales se dispersan en un líquido con iones disueltos, dependiendo del tipo de sustancia de la que estén compuestas las partículas, éstas pueden ionizarse en su superficie y adquirir carga eléctrica negativa o positiva (vale recordar que las partículas coloidales están compuestas por varias moléculas unidas que forman un conjunto de entre 1 y 100 nanómetros de tamaño).

Las partículas coloidales pueden adquirir estas cargas eléctricas de distintas maneras dependiendo del tipo de sustancias de la que estén compuestas:

  • En el caso de partículas coloidales compuestas por sustancias iónicas, sus superficies pueden adquirir carga eléctrica negativa a causa de la adsorción de iones negativos (aniones) disueltos en el líquido o por la pérdida de iones positivos de su superficie que se disuelven en el líquido dispersante, dejando así un exceso de iones negativos en la superficie (ya que al perderse los iones positivos quedan más iones negativos).

    Es necesario señalar que la adsorción es un fenómeno por el cual una partícula sólida o líquida captura en su superficie a átomos, iones o moléculas disueltos en el líquido dispersante por atracción electrostática. No hay que confundirlo con la absorción, término que se refiere a la captura e incorporación de un cuerpo por parte de otro, haciendo que el segundo incremente su volumen.
     

  • Las partículas sólidas o gotitas líquidas coloidales compuestas por moléculas no iónicas (covalentes) capturan (adsorben) a iones disueltos en el líquido, dependiendo del tipo de sustancia pueden ser cargas negativas o positivas. De esta forma sus superficies quedan cubiertas por cargas negativas o positivas.

Las partículas coloidales con sus superficies cargadas eléctricamente atraen a iones con cargas opuestas que están disueltos en el líquido. De esta manera, se forma una capa de iones alrededor de cada partícula. Esta capa se denomina capa Stern.

Luego se forma una segunda capa más externa alrededor de la partícula. Esta capa es más difusa y contiene tanto iones positivos como negativos, aunque la mayoría tienen carga opuesta a la de la partícula -o misma carga que la de la capa Stern-. Esta segunda capa se denomina capa difusa.

La estructura total que se forma alrededor de cada partícula coloidal se denomina doble capa eléctrica.

Gracias a esta doble capa eléctrica que se forma alrededor de cada partícula coloidal, cada una adquiere una carga eléctrica neta del mismo tipo, por lo que cada vez que se acercan una a la otra se repelen y por lo tanto no se pueden juntar debido a las fuerzas de London, dado que las fuerzas de repulsión generadas por la doble capa eléctrica son más fuertes. En consecuencia, las partículas no se juntan y la mezcla coloidal se mantiene estable.

Una de las ventajas de las fuerzas de repulsión causadas por la doble capa eléctrica es que pueden actuar a mayores distancias que las fuerzas de atracción propias de las partículas (fuerzas de London). Entonces, al acercarse dos partículas entre sí, nunca llegan a la distancia de influencia de la fuerzas de London, ya que las fuerzas de repulsión de la doble capa eléctrica comienzan a actuar desde una mayor distancia.

 

2. Estabilización de coloides mediante polímeros.

Existen dos tipos de coloides dependiendo de cómo interactúan las partículas dispersas con las moléculas del medio dispersante.

  1. Coloides liofílicos (también conocidos como liófilos)
  2. Coloides liofóbicos (también conocidos como liófobos)

En los coloides liofílicos (o liófilos) las partículas dispersas atraen con fuerza a las moléculas del medio dispersante. Esto provoca que las moléculas del medio dispersante formen una película o capa alrededor de cada partícula. Esta capa evita que las partículas se atraigan entre sí y se junten por fuerzas de London, por lo que el coloide se mantiene estable.

La gelatina es un ejemplo de coloide liofílico, ya que las partículas de polvo de gelatina atraen a las moléculas de agua. Cuando se mezcla polvo de gelatina con agua se forma un gel estable.

El término liofíllico (o liófilo) proviene del griego lyo (que significa disolver, dispersión, aflojar, soltar) y filos (que en griego significa amigo, tener afinidad por), por lo que en conjunto significa tener afinidad por el medio dispersante.

Por el contrario, muchas sustancias coloidales presentan muy poca atracción hacia el agua, por ejemplo emulsiones de aceite o polvo de roca de origen glaciar en agua. Este tipo de coloides se denominan liofóbicos.

Dado que los coloides liofóbicos son inestables, luego de un determinado tiempo coagulan, o sea que las partículas dispersas se juntan, forman mayores partículas y terminan depositadas en el fondo por acción de la gravedad. Sin embargo ese tiempo determinado puede variar dependiendo del tipo de sustancias que conforman a las partículas dispersas, por lo que puede variar en minutos o años (algunos tipos de partículas dispersas en el océano llegan a coagular luego de varios siglos).

En el caso de coloides que coagulan rápidamente, el proceso puede ser desacelerado si se les agrega una sustancia estabilizadora. Las sustancias estabilizadoras están compuestas por moléculas que al agregarse en un coloide cubren a las partículas dispersas con una capa protectora que le confiere una carga eléctrica en la superficie. Éstas sustancias estabilizadoras pueden estar compuestas por polímeros o iones que recubren la superficie de cada partícula. Esta carga eléctrica será la misma en todas las partículas dispersas y causará la repulsión entre ellas, evitando así la coagulación del coloide, en otras palabras, el coloide se vuelve estable .

Los polímeros son macromoléculas (moléculas de gran tamaño) formadas por múltiples enlaces covalentes del mismo tipo en el que cada unidad del mismo tipo se denomina monómero. Los monómeros dan forma a largas cadenas que se conocen como polímeros. Existen polímeros naturales como el ADN o proteínas, y también polímeros artificiales como el nylon, polietileno, poliéster, entre otros productos sintéticos. A continuación se analizarán algunos ejemplos de polímeros que estabilizan a coloides liofóbicos.


El término polímero proviene de las palabras griegas poly que significa mucho y meros que significa parte, por lo que en conjunto significa muchas partes. Por otro lado, en griego la palabra monos significa solo o individual, por lo que el término monómero se refiere a parte individual.

En cuanto al término fobos, en griego significa miedo, por lo que liofóbico (o liófobo) significa que le tiene miedo o aprehensión al medio dispersante.

 

Cómo hacen los coloides liofóbicos para disfrazarse de liofílicos y mantenerse estables

Los coloides liofóbicos pueden disfrazarse de liofílicos si sus partículas dispersas se recubren con alguna sustancia con propiedades liofílicas. Este mecanismo, llamado estabilización estérica, consiste en utilizar algún polímero sintético cuyas moléculas recubren a las partículas dispersas. Estos polímeros tienen un sector liofílico y otro sector liofóbico, por lo tanto se dice que son anfifílicos.

Estos polímeros tienen una parte liofóbica que se une a la partícula coloidal liofóbica y otra parte liofílica que atrae a las moléculas del líquido dispersante. De esta manera, la superficie de la partícula coloidal queda recubierta por una capa de moléculas del líquido dispersante que le confieren una carga eléctrica.

La parte liofóbica de los polímeros sintéticos puede unirse a la partícula liofóbica por adsorción (atracción electrostática) o incluso por medio de la formación de un enlace químico.

A continuación se describen algunos ejemplos prácticos de los recién explicado:

 

Surfactantes, detergentes y la formación de micelas

Los surfactante (también llamados sustancias tensoactivas o tensioactivas) son moléculas que poseen una "cabeza" hidrofílica (esto significa que pueden atraer a moléculas de agua) y una larga "cola" o cadena hidrofóbica (esto significa que no presentan polaridad y no atraen a moléculas de agua).

Debido a que esta clase de moléculas pueden interactuar tanto con la fase compuesta por partículas o gotas de aceite (hidrofóbicas) como con el medio dispersante acuoso, es decir con el agua, se dice que son anfifílicas. Un surfactante muy común utilizado como detergente es el Dodecilsulfato sódico, cuya fórmula química es CH3(CH2)11OS(=O)2O-.Na+. Los detergentes son sustancias surfactantes cuyo término significa limpiar y que tienen una cabeza hidrofílica y una cola hidrofóbica (precisamente lo que es un surfactante).

Las sustancias anfifílicas tienen la propiedad de poder interactuar tanto con el agua como con el aceite o grasa. Por lo tanto pueden estabilizar emulsiones tanto del tipo gotas de aceite en agua como del tipo gotas de agua en aceite.

Este tipo de emulsiones son naturalmente inestables, si no se las interviene tienden a separarse en dos fases bien definidas: una de aceite y otra de agua. Por ejemplo, las gotas de aceite se terminan juntando todas, forman una capa y por acción de la gravedad el agua (que es más densa) se dirige a la parte inferior del recipiente y la capa de aceite queda en la parte superior.

Cuando se lava un plato sucio con grasa, el agua no puede atraer a las moléculas de grasa, pero si se le agrega un detergente como el Dodecilsulfato sódico, las colas hidrofóbicas (no polares) de sus moléculas se inyectan en las partículas de grasa y sus cabezas hidrofílicas (polares) quedan expuestas al agua. Por lo tanto, las moléculas de agua rodean a las partículas de grasa liofóbicas que han quedado disfrazadas de liofílicas, entonces cuando se enjuaga el plato, el agua que se escurre arrastra consigo a las partículas de grasa y el plato queda limpio.

A cada una de estas estructuras que se forman de polímeros anfifílicos (como los detergentes) inyectados en partículas coloidales se la denomina micela. En las micelas, la cabeza polar e hidrofílica de cada polímero queda expuesta en la superficie de la partícula, mientras que la cola hidrófoba no polar de cada polímero queda inmersa en el interior de la partícula coloidal.

En la industria alimenticia, a los estabilizadores de mezclas coloidales liofóbicas -en la que los ingredientes no se mezclan con facilidad- se los denomina emulsionantes. Los emulsionantes son una clase de aditivo alimentario que impide que la mezcla coagule y sus ingredientes queden separados en fases. En otras palabras, los emulsionantes mantienen a los ingredientes de un alimento dispersos en su medio dispersante.

Un ejemplo de emulsionante alimenticio es la lecitina E322 (también conocida como lecitina de soja). Se utiliza para mezclar agua con aceites o grasas en alimentos. Se la agrega en chocolates para formar una masa homogénea entre el cacao, la leche, la mantequilla, y el azúcar.

Los emulosionantes no solo se utilizan para la estabilización de alimentos industriales sino que también en la industria farmacéutica, cosméticos, pinturas y tintas para imprimir.

Detergentes
 
La suciedad que se intenta quitar es de naturaleza aceitosa o grasosa, por lo que se trata de sustancias hidrofóbicas resistentes al agua, es decir que sus moléculas apolares no pueden ser atraídas por las moléculas de agua. Pero si al agua se le incluyen sustancias anfifílicas (con una parte polar y otra apolar) como los detergentes de limpieza, estas moléculas de detergente introducen su parte apolar en la partícula de aceite o grasa, mientas que su parte polar se enlaza con las moléculas de agua. De esta forma, las moléculas de detergente son "intermediarias" entre el agua y el aceite/grasa, y permiten que sus moléculas se atraigan -siempre a través de las moléculas de detergente-.

Las moléculas de algunos tipos de detergentes y jabones también pueden interactuar con las membranas celulares de muchos tipos de bacterias (membranas de naturaleza lipídica hidrofóbica), por lo que actúan como desinfectantes, ya que ayudan a destruir y quitar a estas bacterias.

Pero el cuerpo humano también tiene su propio tipo de detergente, la bilis. Dado que muchos alimentos contienen aceites y grasas que por supuesto son insolubles en agua, no pueden mezclarse con los fluidos acuosos del intestino en las que las enzimas digestivas se encuentran disueltas. Para que las enzimas de lipasa producidas en el páncreas y encargadas de descomponer a los lípidos en sus ácidos grasos que los componen puedan actuar, el hígado produce una mezcla de surfactantes conocidos como bilis. Una vez que los lípidos han sido divididos en los ácidos grasos que los constituyen, estos últimos pueden atravesar la pared digestiva en el intestino e ingresar al torrente sanguíneo.

Las moléculas de bilis permiten que las gotas de lípidos emulsionen y se dispersen en el agua, donde pueden ser atacadas por las enzimas de lipasa. Gracias a la gran superficie que adquieren las pequeñas micelas de la emulsión, las enzimas de lipasa pueden actuar eficientemente sobre los lípidos.


El hígado produce bilis que en su mayoría es almacenado en la vesícula biliar. Cuando los alimentos semidigeridos salen del estómago, la vesícula libera bilis en la parte superior del intestino delgado (el duodeno).

La bilis consite en ácidos biliares (también conocidos como sales biliares), colesterol, fosfolípidos (se trata de sustancia anfifílicas), pigmentos biliares (como la bilirrubina y biliverdina) y agua.

Las sales biliares se unen con los fospolípidos y así su parte hidrofóbica se introduce en las partículas grasas, mientras que la parte hidrofílica atrae a las moléculas de agua. De esta manera las partículas grasas pueden ser emulsionadas, mezclarse con el agua en el intestino delgado y ser atacadas por la lipasa.
 

Geles

La mezcla coloidal en la que partículas líquidas se dispersan en un medio dispersante sólido es conocida con el nombre de gel. La parte sólida puede tratarse de algún material en forma de polvo o pequeños granos como la gelatina o algún tipo de polímero hidrofílico. Una vez que se forma el gel, la parte sólida forma una estructura que se extiende a lo largo y ancho del volumen del líquido. La cantidad de líquido condiciona en gran medida al volumen que adquiere el gel.

La mayoría de los geles que se suelen encontrar poseen una fase líquida compuesta por agua, por lo que se los conoce también como hidrogeles. Un ejemplo muy común son los postres de gelatina.

La parte sólida de los hidrogeles suele consistir en partículas compuestas por papolímeros hidrofílicos que contienen enlaces covalentes polares tales como el O-H capaces de formar fuertes enlaces de hidrógeno (puentes de hidrógeno) con las moléculas de agua y también entre ellos. Esto da forma a una estructura irregular y flexible, o sea el hidrogel. Este tipo de polímeros pueden ser sintéticos, aunque lo más usual es que estén procesados a partir de polímeros naturales como la celulosa.

La gelatina es un material formado a partir de la trituración y pulverización de tejidos de piel, órganos y huesos de animales. La gran cantidad de sustancias polares proteínicas que contienen los granos de este polvo facilitan a los enlaces tanto con moléculas de agua como entre ellos para formar así al gel.

Los geles son componentes de gran importancia en productos tan variados como espesantes de alimentos, artículos de cuidado personal o incluso almohadillas de calzado deportivo.

Existen ciertos tipos de geles que pueden llegar a ser frágiles. Por ejemplo, el yogur es un gel formado por un líquido (suero de leche) disperso en un medio sólido (red de proteínas que le dan estructura de gel). Cuando se abre un recipiente de yogur el contenido puede parecer firme y suave, sin embargo cuando se introduce la cuchara, la estructura se rompe o perfora, en los huecos comienza a surgir el líquido. Lo que sucede es que al introducirse la cuchara en el yogur -que es un gel- arranca a parte de la estructura sólida del gel. Por lo tanto, se reduce la viscosidad del gel. Este fenómeno es conocido como adelgazamiento por cizalladura.

Los cuerpos de animales (entre ellos el ser humano) están formados en gran parte por geles. Esto es así porque el interior de las células de tejido blando consiste en una variedad de orgánulos (unidades funcionales de las células) suspendidos en el citosol, un gel de base acuosa. En el citosol además hay proteínas que forman una red de filamentos proteicos que ocupa el interior de la célula. Esta red se conoce con el nombre de citoesqueleto, le da forma y estructura a la célula, y es la parte sólida del gel conocido como citosol.

Además, las células forman tejidos de distintas clases. Las células que forman a los tejidos están unidas a través de algo llamado matriz extracelular, que en gran medida permite que los cuerpos permanezcan armados, con estructura y forma. La matriz extracelular está constituida por una variedad de fibras, proteínas (como el colágeno), glúcidos y agua embebidas en una matriz gelatinosa. No es exagerado decir que es gracias a los geles del cuerpo que los seres humanos no son bolsas arrugadas con líquidos en su interior que podrían terminar rotas y convertidas en charcos en el suelo.

 

Ejemplos de coloides utilizados en la vida diaria

La utilidad de muchos productos de consumo diario así como de productos industriales depende de su nivel de viscosidad y capacidad de flujo. Algunos ejemplos incluyen a salsas, pastas dentales, lubricantes, postres, entre otros. La mayoría de las sustancias aditivas que le otorgan los niveles de viscosidad apropiados a estos productos son coloides. En muchos casos, los coloides garantizan la estabilidad de estos productos y evitan que se separen en fases. Ya desde la antigüedad se utilizaban varias clases de resinas naturales para este propósito, y algunas siguen en uso en la actualidad. Sin embargo, en el caso de productos industriales, hoy en día se utilizan aditivos sintéticos para estabilizarlos.

 

Alimentos

Gran parte de los alimentos que se consumen son coloides. En general, muchos alimentos son coloides no tanto por motivos nutricionales sino que por motivos de apariencia, textura y sensación agradable en la boca.

Por ejemplo, la leche es una emulsión de gotas de lípidos dispersas en agua y estabilizadas a través de fosfolípidos (que son sustancias anfifílicas) y proteínas. La mayoría de las proteínas consisten en una clase de proteína llamada caseína que forma micelas al vincularse con el fosfato de calcio presente en la leche (en la leche, el calcio se encuentra en forma de fosfato de calcio). De hecho, es la caseína la responsable principal de mantener estables a lácteos como la leche, crema y yogur.

Las sustancias estabilizantes presentes en la leche fresca suelen mantener su uniformidad durante aproximadamente 1 día. Pasado ese tiempo, las gotitas de lípidos disperas comienzan a juntarse y formar partículas más grandes de crema. De esta manera la leche empieza en un lento proceso a separarse en dos fases. Como la crema es menos densa que el agua, al terminar este lento proceso de separación en dos fases, la crema se dirige a la parte superior y el agua queda en la parte inferior del envase.

Para retardar este proceso de desestabilización, la mayor parte de la leche producida a partir de la década de los años '40 es sometida a un proceso de homogeneización, mediante el cual las partículas de lípidos dispersas son forzadas bajo alta presión a través de espacios estrechos que las rompen en gotas aún más pequeñas que al adquirir una mayor superficie pueden formar micelas con mayor facilidad y mantenerse estables por mayor tiempo (como ya se señáló antes, cuanto más pequeñas las partículas se incrementa la superficie total del material disperso).

Antes de que la homogeneización de la leche se volviera una práctica común, las botellas de leche solían tener tapas de gran tamaño para facilitar la remoción de crema que se formaba en la parte superior.

Los helados son un ejemplo en el que se mezclan diversos tipos de coloides.

  • Una emulsión en la que hay gotas de lípidos dispersos en un medio acuoso altamente viscoso (esta es la parte láctea).
  • Una espuma semisólida compuesta por diminutas bolsas de aire que quedan atrapadas en la mezcla durante su proceso de congelación. Si no fuese por estas bolsas de aire, esta mezcla congelada sería muy dura.
  • Un gel en el que diminutos cristales de hielo se encuentran dispersos en una fase acuosa semicristalina que contiene azúcares y otras macromoléculas disueltas.

Mientras la leche es una emulsión de gotas de lípidos dispersos en agua, la mantequilla y la margarina son lo contrario, es decir, agua dispersa en lípidos. Esto se logra agitando o batiendo intensamente a las gotas de lípidos en la crema, lo que fuerza a las gotas de lípidos a juntarse en una masa semisólida dentro de la cual hay restos de la fase de agua embebidos.

Los huevos son un caso muy interesante al estudiar a los coloides, ya que llama mucho la atención cómo la clara transparente y viscosa del huevo puede convertirse en un semisólido blanco y opaco con tan solo calentarla por unos breves minutos, o en otras formas dependiendo de si se hierve, fríe, revuelve o cocina para dar como resultado cosas tan diversas como natillas, flanes, soufflés, merengues u omelettes (tortillas), entre otros platos.


La clara cruda de huevo es un coloide de tipo sol en el que hay dispersas moléculas de proteínas (principalmente ovoalbúmina) en agua. Estas proteínas poseen largas cadenas de aminoácidos plegadas o rizadas debido a enlaces de hidrógeno entre diferentes partes de la misma molécula. Al calentarse la clara, los enlaces de estas moléculas se rompen y las proteínas se "enderezan" o "desenrollan". Esto permite que las cadenas de las proteínas ahora se enlacen o unas a otras, lo que da como resultado que el sol se transforme en un hidrogel tan denso ya que las proteínas forman una estructura semisólida de moléculas entrelazadas en la que el agua está dispersa y no lo contrario (es necesario recordar que un sol es un tipo de coloide en el que hay sólidos dispersos en un medio líquido mientras que un gel es un coloide en el que partículas líquidas están dispersas en un medio sólido). Debido a la estructura densa formada por las moléculas de proteínas entrelazadas, la luz no puede atravesar a la clara cocinada y se dispersa en distintas direcciones, lo que le otorga su apariencia blanca y opaca.

El nivel de dureza que adquiere la clara depende de cómo se cocina. El objetivo es retirar la cantidad justa de agua atrapada en la red gelatinosa formada por las proteínas para lograr la densidad buscada. Si se retira más agua, es decir si se cocina durante más tiempo y alcanza una mayor temperatura, la estructura adquiere una forma más gomosa, como ocurre al cocinar huevo duro. Por lo tanto, el control de la temperatura de cocción es fundamental, especialmente cuando la estructura del huevo es uno de los ingredientes de algún plato o postre.

La clave está en controlar la temperatura, ya que la clara de huevo comienza a coagular a los 65 ºC, y si se incluyen las proteínas de la yema, la mezcla adquiere una textura adecuada a los 73 ºC. Por encima de los 80 ºC se forma una masa más dura, ya que el número de proteínas entrelazadas es mayor, y la cantidad de agua retirada también. Cuando se está cocinando algún plato o postre que requiere una alta temperatura de cocción, una manera de aumentar el límite de temperatura del huevo y evitar la formación de una masa más dura, es agregar leche o azúcar. La parte acuosa de la leche diluye a las proteínas, mientras que las moléculas de azúcar forman enlaces de hidrógeno con las proteínas y las recubren, manteniendo así -debido a la repulsión- a las proteínas separadas a mayores temperaturas. Este método suele utilizarse al cocinar natilla, ya que ayuda a conservar su suavidad o blandura.

Los huevos también pueden transformarse en postres como el merengue, o sea una espuma sólida. Al prepararlo, en lugar de calentar al huevo para desenrollar a sus proteínas, se lo bate. La batidora, al golpear a las moléculas de proteínas las endereza o desenrolla, y las burbujas de aire que quedan atrapadas durante este proceso atraen a las partes hidrofóbicas de las proteínas, formando así partículas coloidales que dan como resultado una espuma. Luego se le agrega azúcar, para que la espuma se estabilice, ya que le da más viscosidad. Las moléculas de azúcar son hidrofílicas, por lo que al atraer a las moléculas de agua, extraen al agua de la clara del huevo. Esto aliviana a la red de proteínas y permite que la espuma se vuelva más fuerte y a la vez más elástica. El azúcar debe ser agregado gradualmente en la clara del huevo mientras se sigue mezclando, ya que si se lo llegara a agregar de repente, podría quedar atrapado entre las proteínas de una zona de la red espumosa, provocando que dicha red colapse debido al peso del azúcar.


Por último, la mezcla debe ser cocinada a fuego lento. El calor que se aplica ayuda a que las proteínas que aún no se han desenrollado, se enderecen y se entrelacen, reforzando aún más de forma pareja a los largo y lo ancho a la red o estructura espumosa. Si quedan partes del merengue sin cocinar, es decir proteínas enruladas sobre sí mismas, pueden quedar zonas más débiles o inestables que pueden causar el colapso del merengue. Lo que hace el calor es expandir a las burbujas de aire que fueron atrapadas por las proteínas durante el batido, lo que da como resultado a una estructura más aireada y menos densa. Además, el calor evapora al agua residual haciendo que el merengue se vuelva más liviano y la estructura espumosa más sólida. Sin embargo, un poco de agua debe quedar para mantener a la espuma armada, lo que ayuda a lograr esto es el azúcar, ya que sus moléculas retienen a una pequeña cantidad de agua.

 

 

 

Fuentes de información:

 


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