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Satélite Sputnik 1

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Satélite Sputnik 1

 

Fotos en el album: 45

 

El primer satélite artificial puesto en órbita terrestre fue el soviético Sputnik, lanzado el 4 de octubre de 1957.

Esto sucedió en plena era de la denominada Guerra Fría, cuando la ex Unión Soviética y Estados Unidos de América eran países enemigos y competían en cada ámbito de la política, economía y tecnología. Ambos países lo hacían para contar con las herramientas necesarias para superar al contendiente en caso de un potencial conflicto bélico, incluyendo el dominio de tecnologías espaciales que permitirían espiar o incluso atacar al enemigo desde el espacio exterior.

El Sputnik era una bola metálica de 58 centímetros de diámetro y que pesaba 83,6 kilogramos. A pesar de que su lanzamiento representa un momento clave en lo que respecta al nacimiento de la era espacial, para los estándares actuales, las tecnologías utilizadas en el Sputnik son completamente anticuadas. No obstante, es necesario recordar que se está hablando del año 1957.

El Sputnik estaba constituido por una carcasa metálica (aluminio) que contenía un termómetro, una batería, un transmisor de ondas de radio (que cambiaba el tono de los sonidos enviados para señalar variaciones de temperatura) y gas nitrógeno utilizado para presurizar al interior del satélite.

En la parte exterior del Sputnik, había cuatro antenas que transmitían señales de frecuencias de onda corta. Las dos frecuencias en las que transmitía el satélite Sputnik eran: 20,005 Mhz y 40,002 Mhz. Estas señales, incluso pudieron ser captadas y grabadas por radioaficionados de muchas partes.

Luego de orbitar alrededor de la Tierra 1440 veces durante 92 días, la fuerza de atracción gravitatoria del planeta terminó por ganarle al Sputnik, que se quemó y desintegró al entrar nuevamente a la atmósfera (los objetos que orbitan al planeta en el espacio exterior se mueven a velocidades muy altas, pero como ahí no hay atmósfera y el vacío es casi total, no les sucede nada, no obstante, ni bien entran a la atmósfera, terminan incinerados y desintegrados debido a la fricción generada con las partículas que componen a la atmósfera).

El Sputnik orbitaba a una velocidad aproximada de 29.000 km/h y tardaba unos 96,2 minutos en completar cada vuelta alrededor de la Tierra. Emitió señales durante 21 días, hasta que el 26 de octubre de 1957 se agotaron las baterías del transmisor. La órbita elíptica del Sputnik tenía una distancia de apogeo (punto de su órbita más lejano a la Tierra) de aproximadamente 939 kilómetros, un perigeo (punto de su órbita más cercano a la Tierra) de 215 kilómetros, y una distancia promedio de 577 kilómetros por encima de la superficie terrestre. El Sputnik terminó incinerado al reingresar a la atmósfera terrestre el 4 de enero de 1958.

 
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