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Viaje de Bertha Benz

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Viaje de Bertha Benz

 

Fotos en el album: 299

 

Un hecho muy particular que ocurrió el 5 de agosto de 1888, fue un viaje que realizó la esposa de Karl, Bertha Benz, junto a sus hijos en el Benz Motorwagen 3. Según se cuenta, ella no le había avisado nada a su esposo. Esa mañana, tomó el automóvil y realizó un viaje de 104 kilómetros desde la ciudad de Mannheim a Pforzheim, Alemania, para visitar a su madre, llevándose a sus hijos Richard de 14 años y Eugen de 15. Durante ese trayecto, ocurrieron una serie de sucesos interesantes. Primero tuvo que detenerse en una farmacia de la ciudad de Wiesloch para comprar ligroína (un subproducto del petróleo, también conocido como éter de petróleo, que se vendía en farmacias como solvente para diversos usos de laboratorio y análisis químicos). Bertha utilizó a la ligroína para recargar el tanque del automóvil con combustible. Esta farmacia se considera hoy la primera estación de servicio de la historia y en la actualidad puede ser visitada.

Durante el trayecto, el vehículo tuvo algunos inconvenientes técnicos, por lo que Bertha tuvo que actuar de mecánica e improvisar con elementos que tenía a mano, al limpiar un tubo bloqueado del carburador con el alfiler de su sombrero y aislar un cable con una de sus ligas. Además, en la localidad de Bruschal, un herrero tuvo que ayudarla a reparar una cadena. Y si todo esto no fue suficiente, durante el viaje, Bertha tuvo la oportunidad de inventar un nuevo elemento que se utiliza hasta el día de hoy en los automóviles, el revestimiento para frenos, ya que al gastarse los frenos de su automóvil, tuvo que detenerse en la localidad de Neulingen y pedirle a un zapatero de la zona que le clavara pedazos de cuero en los bloques de frenos.

Finalmente, llegó a Pforzheim al anochecer, desde donde envió un telegrama a su marido, Karl, contándole lo ocurrido. La idea de Bertha fue la de demostrar que con este vehículo se podían realizar viajes largos. Además, llamó la atención de todos los que la vieron pasar a lo largo del recorrido (recordemos que hasta entonces, era poca la gente en el mundo que había tenido la oportunidad de ver en vivo automóviles, puesto que la mayoría eran experimentales y tan solo se brindaron servicios públicos de autobuses a vapor en pocas partes de Gran Bretaña y Francia, durante unos años, como ya se contó anteriormente).

Tres días más tarde, luego de quedarse en la casa de su madre, Bertha y sus dos hijos regresaron a su hogar en Mannheim, recorriendo un ruta distinta a la del trayecto de ida, para evitar el paso por montañas muy escarpadas. Completó así una distancia total, entre los dos tramos, de 194 kilómetros. Este viaje le sirvió de mucho a Karl Benz, ya que por sugerencias de Bertha, quien demostró una altísima capacidad inventiva y de resolución de problemas, pudo realizar varias mejoras a sus vehículos. En la actualidad, esta ruta de ida y vuelta es un camino turístico y panorámico conocido con el nombre de Ruta Memorial Bertha Benz; el cual promociona todos los puntos de interés por los que Bertha y sus hijos pasaron durante el histórico viaje, además de recorrer bellísimos paisajes entre montañas, valles, bosques, ríos y viñedos.

Arriba: Representación pictórica del viaje de Bertha Benz del 5 de agosto de 1888. Abajo: Retrato de Bertha Benz.

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Créditos de las fotografías:

www.mercedes-benz.com
http://www2.mercedes-benz.com.mx

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