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Fábrica de FIAT en Mirafiori

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Fábrica de FIAT en Mirafiori

 

Fotos en el album: 299

 

A pesar del continuo crecimiento de FIAT, la planta de Lingotto no era suficiente como para producir mayores cantidades de unidades vehiculares al año, por lo que la producción automotriz de los modelos de FIAT hasta la década de los años 40s difícilmente superaba las 100.000 unidades, siendo el FIAT 508 Balilla, el primer modelo en haber superado esa barrera. Para ello, era necesaria una nueva fábrica. En la primavera de 1937, FIAT comenzó la construcción de su nueva planta industrial en el distrito turinés de Mirafiori, para complementar a la planta de Lingotto que ya resultaba insuficiente para las necesidades de la compañía. La nueva fábrica se encontraba en una zona no urbanizada, abierta, con prados, campos y granjas, por lo que tenía espacio suficiente para futuras ampliaciones. Además estaba bien conectada a través de carreteras y ferrocarriles. Aproximadamente 5.000 obreros comenzaron a trabajar en la construcción de este enorme complejo industrial diseñado por el ingeniero Bonadé Bottino.
 
La nueva fábrica era tan grande, como si se tratase de una ciudad aparte. Estaba preparada para cumplir con las necesidades de producción masiva de automóviles, con una línea de montaje en serie más eficiente, más mecanizada y que reducía los tiempos y costos de producción de automóviles. Estaba comprendida por 300.000 m2 cubiertos, que incluían entre otros edificios, 200.000 m2 de la planta de fabricación y montaje de automóviles, 30.000 m2 de talleres de contrucción de motores de aviones, 9.000 m2 de hornos de fundición, 9.000 m2 de talleres metalúrgicos y 6.000 m2 de una central termoeléctrica para cubrir las necesidades propias de la planta industrial. Además contaba con un enorme comedor de 560 metros de largo con capacidad para 11.000 comensales. También tenía clínicas y servicios sanitarios para sus empleados, vestuarios con duchas y lavabos, estacionamiento para 10.000 bicicletas e incluso refugios antiaéreos para la totalidad de los presentes en la planta. Asimismo, poseía instalaciones deportivas para los empleados, incluyendo una enorme piscina descubierta de 30 x 50 metros, pista de patinaje, así como pistas de tenis, baloncesto, voleibol y tiro al blanco. Tampoco faltaban los salones para reuniones y una cervecería.
Finalmente, el 15 de mayo de 1939, la nueva fábrica de FIAT en Mirafiori quedó inaugurada oficialmente ante la presencia de Benito Mussolini, que se encontraba realizando una gira por la región del Piamonte (cuya capital es la ciudad de Turín). En la inauguración estaban el presidente de la compañía, Giovanni Agnelli, los principales directivos de la empresa, entre ellos Vittorio Valletta (el colaborador más cercano a Giovanni Agnelli) y 50.000 empleados a los que se les había indicado que deberían aplaudir al dictador ante su llegada y tras su discurso, aunque la mayoría hizo caso omiso a tales órdenes y los aplausos tan solo provenían de la primera fila, compuesta principalmente por militantes y seguidores del régimen facista de Mussolini.

Un par de días después de la inauguración, comenzó el traspaso de parte del personal de la planta de Lingotto a la de Mirafiori. Sin embargo, a partir de mediados de 1940, tuvo que dedicarse a la producción de vehículos militares para proveer al ejército italiano, a raíz de la entrada de Italia a la Segunda Guerra Mundial. En la noche del 11 al 12 de junio de 1940, la planta de Mirafiori fue blanco de los ataques de las Fuerzas Aliadas, aunque de las 36 bombas muy pocas dieron en el blanco, por lo que los daños fueron mínimos. Durante 1941, sin la amenaza de ataques enemigos, el trabajo en Mirafiori continuó y de hecho en tan solo cuatro meses se produjeron 3.000 camiones y furgonetas militares, 420 tanques y 400 motores de aviones.

Sin embargo, la producción de FIAT en Mirafiori sufrió una gran desaceleración a partir de diciembre de 1942, tras haber sido nuevamente blanco de ataques aéreos de las Fuerzas Aliadas. Primero, entre el 18 y 20 de noviembre y luego el 8 de diciembre de 1942, la planta fue atacada con bombas, que esta vez sí dejaron muchas huellas, al haber dañado aproximadamente 110.000 m2 de las instalaciones, con maquinaria y edificios gravemente destruidos, incluyendo el incendio de un edificio de oficinas, que provocó la desaparición de varios proyectos de producción. A ello le siguieron una serie de huelgas por parte de los trabajadores de FIAT, en marzo de 1943, a causa del ajuste de salarios, aumento del costo de vida y duras condiciones de trabajo. Los brotes de protesta de los empleados de la empresa continuaron incluso después de la caída de Mussolini en verano de 1943.

En septiembre de 1943, el régimen facista de Mussolini fue restablecido con la ayuda de Alemania, pero solamente en la mitad norte de Italia y con el nombre de República Social de Italia (RSI), aunque también se la llamaba República de Saló, ya que a pesar de reconocer a Roma como su capital, por el peligro que representaba para Mussolini establecerse nuevamente en Roma, a causa de la acción de las fuerzas guerrilleras de resistencia, el pequeño pueblo de Saló, al norte de Italia se convirtió en la capital de facto de este estado. La RSI no era otra cosa más que un estado títere de Alemania. Los trabajadores de FIAT se resistirían a trabajar para un estado facista durante los próximos meses. De hecho, gran parte de los operarios eran comunistas o antifacistas.

En noviembre y diciembre de 1943, nuevamente la fábrica fue gravemente dañada por incursiones aliadas. Durante 1944, las protestas de los trabajadores de FIAT continuaron, reclamando aumentos de salarios y mejores condiciones laborales. Además, hay que sumarle que la planta quedó bajo la ocupación alemana. En noviembre de 1944, FIAT recibió la orden por parte de las autoridades alemanas de ocupación, de construir camiones, tanques y vehículos militares para el ejército alemán. El directivo a cargo de la empresa, Vittorio Valletta, les comunicó esta orden a los operarios el 20 de noviembre. Los trabajadores se negaron a cumplir y aproximadamente 1.350 empleados fueron reprimidos y detenidos por las autoridades nazis de ocupación.

El 18 de abril de 1945, los trabajadores de FIAT se adhirieron a la huelga general convocada por la Comisión Nacional de Liberación (organización política y militar de resistencia antifacista y contra la ocupación alemana), mientras el exterior de las instalaciones de Mirafiori se encontraban completamente bloqueadas por tanques y vehículos militares facistas.

El 25 de abril, los trabajadores de FIAT recibieron la orden por parte de la Comisión Nacional de Liberación de ocupar la fábrica de Mirafiori y evitar bajo cualquier costo la entrada de las fuerzas enemigas. Alrededor de 800 trabajadores armados
se quedaron defendiendo lo que ellos consideraban su "patrimonio industrial saqueado y destruido". De esta manera, los trabajadores de FIAT colaboraron en las últimas batallas de liberación del norte de Italia y esta fábrica fue uno más de esos tantos campos de batalla que surgieron en toda la región durante esos días. Durante el 26 de abril de 1945, las fuerzas alemanas atacaron varias veces la fábrica con tanques y cañonazos. Los trabajadores respondieron también a estos ataques con las pocas armas con que contaban. Finalmente, al día siguiente, los facistas y alemanes presentaron su rendición en el norte de Italia. El 28 de abril de 1945, los trabajadores de FIAT celebraron la victoria, al igual que en tantas otras partes del país.

Tras las refacciones y a partir de 1946, la fábrica de FIAT Mirafiori volvió a operar con normalidad para consagrarse pronto como el mayor complejo industrial de Italia y uno de los más grandes de Europa, de cuyas líneas de ensablaje saldrían numerosos modelos que harían historia. Para 1958, estarían terminadas las obras de ampliación que duplicaron su tamaño. La ampliación incluía la llamada Mirafiori Sur, donde se establecieron las actividades de estampado de chapas y fabricaciones mecánicas (motores y sistemas de transmisión), mientras que en el sector original, actualmente conocido como Mirafiori Norte, se mantuvieron los procesos de fabricación de carrocerías, ensamblaje y pintado de vehículos, así como los acabados, la pista de pruebas y otros procesos menores.

A partir de la década de los años 70s, se fueron abriendo varias plantas industriales de FIAT en Italia y otras partes del mundo, por lo que se expandió la producción automotriz de FIAT. En la actualidad, Mirafiori cubre una superficie de aproximadamente 2 millones de m2 (200 hectáreas) y cuenta con unos 12.000 empleados, 11 kilómetros de caminos y 20 kilómetros de vías ferroviarias.

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Esquina superior izquierda: Inauguración de las instalaciones de FIAT en Mirafiori. Esquina superior derecha: Vista aérea de FIAT Mirafiori. Abajo: Vista aérea de la actual fábrica FIAT Mirafiori

Créditos de las fotografías:

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