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Fidel Castro junto a Justa Rodríguez en septiembre de 1951

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Fidel Castro junto a Justa Rodríguez en septiembre de 1951

 

Fotos en el album: 127

 

Como abogado, Fidel Castro tampoco ganaba demasiado dinero ya que la mayoría de los clientes que defendía eran pobres y no tenían dinero para pagarle.

Tuvo que valerse de otros recursos para obtener algunos ingresos. Uno de ellos fue a través de una póliza de seguros que su padre, Ángel Castro, le había hecho por si algo fuera a ocurrir. Ángel la fue pagando y se había acumulado cierta cantidad. Fidel Castro logró negociar con la compañía de seguros para retirar el dinero depositado, aunque si se pedía el retiro del dinero antes de tiempo, la empresa no lo devolvía todo sino una parte. De esta manera, Fidel pudo contar con cierta cantidad de dinero para así poder enfrentar sus gastos.

Como se mencionó antes, como abogado Fidel no le cobraba a la mayoría de sus clientes ya que estos eran pobres, por lo que su situación económica era bastante difícil, y más teniendo en cuenta que ahora tenía a su hijo Fidelito. Sin embargo su situación mejoró un poco cuando su padre le pidió que resolviera un problema legal de gran importancia.

La posesión más preciada de la familia, la finca de Birán (Finca Manacas) estaba a nombre del gran amigo de Ángel Castro, Fidel Pino Santos, quien además era como un banquero para el padre de Fidel Castro, ya que le prestaba dinero a un interés más bajo de lo que se acostumbraba (aproximadamente un 8% cuando lo normal era el 10%). Ángel Castro se la tuvo que ceder en 1933 como pago por unos préstamos que recibió en 1923 y 1924 con un interés de 8% y 10% anual.

El dinero fue utilizado por Ángel Castro en 1924 cuando arrendó por 20 años las tierras de la Warner Sugar Corporation (propietaria del Central Miranda). Por lo tanto, a las 800 hectáreas de propiedad de Ángel Castro se le sumaron varias miles de hectáreas como arrendatario para el cultivo de caña de azúcar. Entre tierras propias y arrendadas a terceros llegó a administrar alrededor de 11.000 hectáreas (110 km2).

Además, Ángel Castro tenía muchos otros gastos de mercancías, créditos que él mismo realizaba y a veces surgían deudas. Como garantía de estos créditos que pedía a Fidel Pino Santos ponía a la finca, que por cierto valía mucho más que la deuda contraída.

Estos créditos se basaban en una relación de confianza, como si fuese un pacto de caballeros. Don Ángel tenía mucha confianza en su amigo Fidel Pino Santos y nunca le pidió el traspaso de la finca nuevamente a su nombre. Pero ahora había surgido una situación muy particular, Fidel Pino Santos estaba muy enfermo y recluido en un hospital. Dado que su estado de salud se iba deteriorando, Ángel comenzó a temer que si llegaba a morir su amigo podría perder la finca, ya que no había nada firmado que demostrara que debía ser devuelta a los Castro, la única garantía era su amistad, el pacto de caballeros que habían realizado, sin embargo esto no era legalmente suficiente.

Se trataba de una situación delicada, ya que al tratarse de su amigo y que encima estaba próximo a morirse plantearle esta situación podía resultar poco ético, pero el problema de la propiedad debía resolverse.

Por aquellos tiempos, de vez en cuando Fidel, su esposa Mirta y Fidelito pasaban breves temporadas en Birán que le servían para ahorrar algo de dinero ya que los gastos en Birán eran mínimos. Solían quedarse en la casa de La Paloma que su padre había construido allí en la finca. En uno de esos viajes a Birán fue que su padre le pidió a Fidel Castro que resolviera el asunto de la finca para recuperar su titularidad.

Fidel Castro fue a visitar a Fidel Pino Santos al hospital donde estaba internado para plantearle el problema. Allí tuvo que aplicar algo de diplomacia y le explicó que comprendía la situación y que si bien no era el mejor momento para hablarle al respecto, se trataba de un tema muy importante para su padre y su familia, que había perdurado por muchos años y que era necesario resolverlo teniendo en cuenta la realidad de su estado de salud.

Fidel Pino Santos comprendió la situación, le dijo que era lo correcto y que tenía razón en todo. Pino Santos dio las instrucciones para resolver el problema y le dio un poder a Fidel Castro para que se encargara de todas las gestiones ya que él no podía hacerlo por su delicado estado de salud.

Fidel Castro tuvo que encargarse además de todo lo relacionado al pago de la deuda, tuvo que ir a buscar el dinero e hizo las gestiones a nombre de su padre. Para ello tuvo que hacer varios viajes, fue a Santiago de Cuba y otros lugares. Para conseguir el dinero acudió a la Miranda Sugar States, empresa azucarera estadounidense que su padre abastecía con caña de azúcar cultivada en sus propias tierras así como en las arrendadas. Su padre le suministraba alrededor de 35.000 toneladas anuales de caña con la que la empresa mencionada producía unas 5000 toneladas de azúcar. La Miranda producía azúcar a partir de cañas propias, así como sembradas por otros propietarios ya que debían mantener el suministro.

Su padre los proveía de caña con puntualidad, así que Fidel no dudó en acudir a la miranda para pedirles un préstamo. Ellos no se negaron ya que se puso como garantía de hipoteca la propias tierras de la finca. El interés que le cobró la Miranda Sugar States fue normal, similar al que su padre le pagaba a su amigo Fidel Pino Santos. Podían haber pedido el préstamo en un banco, pero Fidel pensó que a la empresa le convenía solucionar el problema de uno de sus suministradores de materia prima, por su propio beneficio. En total se solicitaron 50.000 pesos.

Fidel Castro se encargó de todo: los trámites de traspaso de titularidad de la finca de Fidel Pino Santos a nombre de su padre, gestionar la hipoteca y saldar la deuda con Pino Santos.

De esta manera, gracias a la gestión de Fidel, su padre recuperó la finca por escritura de compraventa el 20 de julio de 1951, 18 años después de otorgársela a Pino Santos en pago de su deuda.

Su padre estaba muy contento y en agradecimiento -sin que Fidel Castro le haya pedido nada- le dio espontáneamente alrededor de 3000 pesos. Fidel no la rechazó, ya que la necesitaba y le venía bien para sus gastos.

Por aquel entonces también logró cobrar dos cantidades más de dinero. La primera fue a partir de revisar los documentos de su padre que descubrió que cuando su padre arrendó unas tierras para explotar su madera, le pidieron una garantía en dinero que nadie se había acordado de pedir al finalizar el contrato. Se trataba de unos 2000 pesos que a pesar que el negocio ya se había terminado hacía mucho tiempo, nunca se lo habían devuelto a su padre. Fidel le pidió permiso a Ángel para recuperar ese dinero, él aprobó su idea y le dijo que una vez recuperado se lo quedara para sus gastos. Si bien no recuperó todo el monto, al menos pudo cobrar la mitad, es decir unos 1000 pesos.

El otro monto de dinero lo cobró porque al viajar de su casa al Central Miranda por la vía de ferrocarril para pedir el préstamo, iba observando todo a su alrededor y preguntaba de quiénes eran las distintas plantaciones de caña. A Fidel le pareció extraño lo que le respondieron ya que la frontera entre las tierras de Miranda y de la familia Hevia era muy irregular. Su padre tenía los mapas de todas la tierras de la familia Hevia, ya que se las había arrendado para su explotación. Tras investigar los mapas, Fidel descubrió que la Miranda Sugar States había plantado cañas ilegalmente en tierras de los Hevia (herederos del héroe de la Independencia Cubana, Aurelio Hevia Alcalde).

Tras investigar bien en los mapas y escrituras, Fidel calculó la cantidad de caña que se pudo haber cortado en esas tierras durante los últimos 15 años para saber a cuanto podría ascender la deuda de la empresa multinacional con la familia Hevia. Calculó el monto de dinero que debían pagarles a los dueños de esas tierras que rondaba los 17.000 pesos. Además sus herederos recuperarían entre 80 y 100 hectáreas que la compañía había explotado.

Con todos los papeles y datos en mano, se reunió con uno de los herederos en La Habana. Le demostró todo el caso y no se opuso en lo absoluto ya que le haría ganar unos 15.000 pesos y recuperar muchas tierras. Todo se solucionó rápidamente y no hubo litigio, ni bien Fidel le presentó a la Sugar Miranda States los documentos con toda la información, la empresa reconoció todo y pagó de inmediato.

Fidel esperaba que los herederos en agradecimiento y recompensa le dieran un tercio del monto por haber descubierto y gestionado todo el asunto, pero tan solo le pagaron unos 2000 pesos, dinero que le costó cobrar ya que lo hicieron esperar varias veces cuando esperaba cobrar.

En total entre la gestión de la titularidad de la finca de su padre, del asunto de la garantía y de lo que cobró de los herederos de Hevia pudo juntar alrededor de 6000 pesos.

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