Principal

      Comentar publicación Español
x

Elige tu idioma

EnglishEspañol

Historia de la bandera argentina


A 5 personas les gusta


Desde niños a los argentinos, a través de la escuela y la tradición popular, se les enseña que Manuel Belgrano se inspiró en los colores del cielo al crear la bandera argentina; del blanco de las nubes y del azul del firmamento. Si bien esto no es totalmente cierto, algo de realidad hay en ello, ya que el diseño final de la bandera proviene de una serie de factores y acontecimientos históricos que se fueron sucediendo uno tras otro a lo largo de un par de siglos, por los que indirectamente se puede llegar a encontrar el origen del diseño de la enseña patria efectivamente en los colores del firmamento.

Bandera de la Republica Argentina
Bandera de la República Argentina

El dogma católico de la Inmaculada Concepción de María tuvo un largo linaje de devotos entre los reyes hispanos desde el medioevo; incluso algunos de ellos portaban su estandarte durante las campañas militares. Fue tal la devoción por parte de los españoles y pobladores de las colonias, que en el año 1644 fue declarada patrona y protectora de España así como de todo el Imperio Español. De hecho durante el siglo XVII (años 1600s) varios artistas realizaron pinturas que representan a la Inmaculada Concepción vistiendo una túnica blanca y un manto azul, habiendo sido elegidos esos colores como representación en sentido figurado de la Virgen María que de acuerdo con el catolicismo se considera la reina de los cielos; de ahí que los colores utilizados en esas obras pictóricas sean el azul del cielo y el blanco de las nubes que lo atraviesan. Las obras que más se destacan son la de José de Ribera del año 1630 y casi una veintena de obras pictóricas de Bartolomé Esteban Murillo, siendo la principal de este último la Inmaculada Concepción del Escorial, realizada entre 1660 y 1665.

Inmaculada concepción - José de Ribera Inmaculada Concepción de Soult
Izquierda: Inmaculada Concepción - José de Ribera (año 1630) | Derecha: Inmaculada Concepción de Soult (año 1678) - Bartolomé Esteban Murillo. Cliquear imágenes para ampliar.

 
Por aquellos tiempos, durante el siglo XVII, el actual territorio argentino formaba parte del Virreinato del Perú y se encontraba subdividido en las gobernaciones de Buenos Aires, Tucumán, y parte de la Capitanía General de Chile; esto sería así hasta el año 1776 en que dichos territorios se separaron del Virreinato del Perú para formar el Virreinato del Río de la Plata, que finalmente a partir del 25 de mayo de 1810 se convertiría en las Provincias Unidas del Río de la Plata, estado que luego fue oficialmente rebautizado con el nombre de República Argentina.

Inmaculada Concepción del Escorial
Inmaculada Concepción del Escorial (años 1660-1665) - Bartolomé Esteban Murillo. La obra que inspiró a Carlos III para elegir los colores de la Orden de Carlos III

 
En el año 1771, el Rey de España Carlos III, creó la Orden de Carlos III de la dinastía borbónica, la condecoración más importante que se entrega en España a aquellas personas que hayan brindado algún beneficio a dicho país y su Corona. Por aquellos tiempos el futuro rey y príncipe de Asturias, Carlos IV, tras llevar cinco años de matrimonio sin ningún hijo, al nacer su primogénito, el entonces rey y abuelo del recién nacido, Carlos III, quien era un fiel devoto de la Inmaculada Concepción, en agradecimiento a la Virgen María, estableció dicha orden en su honor; por eso los colores elegidos para sus preseas o distintivos eran el celeste y blanco, habiéndose inspirado en las pinturas de la Inmaculada Concepción realizadas por José de Ribera y Bartolomé Murillo en el siglo XVII, especialmente la Inmaculada Concepción del Escorial, en la que la Virgen María aparece con túnica blanca y manto azul en representación de los cielos que, según el dogma católico, ella reina. El máximo título de Gran Maestre de la Orden de Carlos III, siempre lo ostentan el Rey de España y los herederos Borbones al trono; quienes deben llevar una banda con dos franjas celestes y una blanca al centro; junto a una cruz de ocho puntas con una imagen de la Inmaculada Concepción y la leyenda Virtuti et Merito (Virtud y Mérito) con el número romano III en honor al rey Carlos III que estableció la orden.

Orden de Carlos III Orden de Carlos III
Cruz y banda celeste y blanca de la Orden de Carlos III de la Dinastía de los Borbones

Familia de Carlos IV de España - Pintura de Goya
Pintura de Goya en la que se ve el Rey de España Carlos IV de Borbón (hijo de Carlos III, el creador de la Orden de Carlos III) y su familia. Tanto el rey como sus herederos llevan bandas celestes y blancas de la Orden borbona de Carlos III


El 25 de junio de 1806 las tropas británicas, bajo el mando del Comandante William Carr Beresford, invadieron a la capital del Virreinato del Río de la Plata, Buenos Aires, a la cual capturarían el 27 de junio del mismo año y donde permanecerían por 46 días con la bandera británica enarbolada; hasta su reconquista ocurrida el 12 de agosto de 1806 por parte de un ejército de miles de criollos y españoles bajo el mando del Capitán de Puerto Santiago de Liniers. Luego de la reconquista y la expulsión de los británicos, Santiago de Liniers fue nombrado Capitán General por la Real Audiencia de Buenos Aires (tribunal mayor del Virreinato del Río de la Plata). El 6 de septiembre, Liniers, ante una posible nueva invasión (que efectivamente ocurrió en 1807) instó al pueblo a organizarse en cuerpos milicianos de voluntarios para la defensa de la ciudad organizados según el origen de sus miembros. Entre esos cuerpos de batallones urbanos, se encontraba el más importante de todos, el Regimiento de Patricios (compuesto por ciudadanos nacidos en Buenos Aires), cuyos miembros vestían una casaca azul cruzada por dos bandas blancas y un pantalón blanco; los colores de la Orden de Carlos III de la dinastía de los Borbones.

Ya en 1810 España luchaba por su propia independencia, ya que en 1808 había sido invadida por las fuerzas napoleónicas, y su rey Fernando VII había sido expulsado por José Bonaparte, por lo que la metrópoli debía luchar contra los franceses por su propia independencia. Mientras tanto en América estaban en pleno desarrollo las ideas emancipadoras y republicanas inspiradas en la Revolución Estadounidense y la Revolución Francesa ocurridas durante el último cuarto del siglo XVIII. Algunos adherían a la emancipación total de los territorios americanos, otros simplemente apoyaban el regreso de Fernando VII al trono y se negaban a obedecer a un rey extranjero por lo que defendían la organización de un gobierno autónomo local provisorio hasta el regreso del monarca español al trono; y otros más diplomáticos buscaban la emancipación total pero pensaban que todavía no era el momento propicio para ello así que apoyaban la idea de organizar un gobierno local provisorio en nombre de Fernando VII pero que cuando fuese conveniente se apuntaría a la emancipación, a esta tercera tendencia se la conoce como máscara de Fernando VII; y fue la que prosperaría durante los primeros tiempos de la Revolución de Mayo.

Rey Fernando VII de España
Rey Fernando VII con la banda de la Orden de Carlos III que deben portan los reyes Borbones de España

Durante las jornadas previas al comienzo de la Revolución de Mayo, entre el 21 y 25 de mayo los patriotas de la Legión Infernal, cuyos jefes eran Domingo French y Antonio Luis Beruti repartían cintas distintivas, denominadas cintillos, entre los simpatizantes de la revolución para distinguirlos de los realistas contrarios a la destitución del entonces Virrey Cisneros y la organización de un gobierno autónomo local en manos de criollos. No se sabe con exactitud de qué color eran estas cintas; una versión dice que eran rojas; otra dice que eran blancas con una imagen del Rey Fernando VII; otra dice que eran rojo blanco y celeste por los colores de la Revolución Francesa; y otra que eran celeste y blanco por los colores de la orden borbónica de Carlos III y los del uniforme de los soldados del Regimiento de Patricios; aunque la versión más acreditada es aquella de las cintas blancas con la imagen de Fernando VII a la cual a partir del 25 de mayo se les agregó una cinta roja como signo jacobino (de ideales republicanos y defensores de la soberanía popular). Estas cintas eran entregadas a los partidarios de la revolución para evitar ser atacados por los chisperos (nombre con el que habían sido bautizados despectivamente por los realistas los miembros de la Legión Infernal) en momentos de disturbios.

Uniforme del regimiento de patricios
Uniforme utilizado por los soldados del Regimiento de Patricios

El 25 de mayo de 1810 se formó el primer gobierno patrio argentino, conocido como Primera Junta y cuyo nombre oficial era el de Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII; siguiendo la idea de que oficialmente no se trataba de un movimiento emancipador sino más bien de un gobierno que administraría estas tierras en nombre del Rey Fernando VII, quien se encontraba prisionero en la ciudad francesa de Bayona, y hasta su restitución en el trono español; aunque se considera que esta lealtad a Fernando VII no era real, y se trataba de un pretexto (llamado máscara de Fernando VII) utilizado en un principio para evitar futuras represalias hasta que fuera el momento propicio de declarar la independencia total.

Muchos partidarios de la Primera Junta, llevaban distintivos celestes y blancos (los colores de la Orden Borbónica de Carlos III) para expresar o dar a entender que eran leales a Fernando VII y que estaban a favor de la monarquía de los reyes Borbones, y no del liberalismo republicano francés; y que la apoyarían como entidad gobernante en nombre del rey hasta el regreso del monarca al trono.

El 27 de mayo de 1810, a dos días de su creación, la Primera Junta envió una circular a las ciudades del interior de las Provincias Unidas del Río de la Plata, para dar a conocer el establecimiento del nuevo gobierno, exigir su reconocimiento y pedir el envío de diputados representantes de cada provincia a Buenos Aires para su participación en un congreso. Según lo escrito en las memorias del realista comandante de armas de la ciudad de Mendoza, Faustino Ansay, el enviado de la Primera Junta a Cuyo, Manuel Corvalán, al llegar el 6 de junio de 1810 a Mendoza llevaba un distintivo azul y blanco.

Ya hacia fines de 1810, José Moldes, un partidario de la emancipación total y nombrado por la Primera Junta teniente gobernador de Mendoza, creó la primera escarapela celeste y blanca históricamente documentada; al formar dos compañías militares a quienes distinguió con dicha escarapela. A partir del 18 de diciembre de 1810 la Primera Junta de gobierno fue sucedida por la Junta Grande; a esta última, Moldes envió una misiva pidiendo la aprobación de la escarapela como distintivo nacional pero el tema no fue tratado. En la misiva escribía:

A estas dos compañías he puesto escarapela nacional, que he formado con alusión al sur, celeste, y las puntas blancas por las manchas que tiene este celaje (cielo con nubes tenues) que ya vemos despejado.

La Junta Grande tenía una mayoría saavedrista (contraria a las ideas republicanas y de soberanía popular de Mariano Moreno); por lo que el 21 de marzo se formó la Sociedad Patriótica de ideales morenistas; y cuyos miembros utilizaban cintas celestes y blancas en sus solapas o sombreros como distintivos. Los mismos se reunían en el Café de Marco (popularmente conocido como café del catalán) establecimiento que estaba ubicado en la esquina de las calles Alsina y Bolívar de la Ciudad de Buenos Aires (frente a la Iglesia de San Ignacio). En marzo de 1811 Cornelio Saavedra mandó a encarcelar a jóvenes que utilizaran escarapelas celestes y blancas, por temor a que estallara una revolución.

Manuel Belgrano
Manuel Belgrano

El 23 de septiembre de 1811, la Junta Grande fue reemplazada por el Primer Triunvirato como órgano gubernativo de las Provincias Unidas del Río de la Plata; opositora a Cornelio Saavedra. Ya hacia fines de 1811 aumentaron los ataques de realistas en las costas del Río Paraná, por lo que el Triunvirato envió en enero de 1812 al general Manuel Belgrano a Villa del Rosario, Santa Fe (hoy ciudad de Rosario), para encargarse de la situación y hacer frente junto a su ejército a los ataques realistas. Una vez controladas las agresiones realistas, debía establecer dos baterías militares (fortines) en ambas orillas del Río Paraná; la Batería Independencia en la isla Espinillo de la costa del lado entrerriano y la Batería Libertad en las barrancas de Villa del Rosario, exactamente donde hoy se encuentra el Monumento Nacional a la Bandera.

Pero a Belgrano le preocupaba que los soldados de los distintos cuerpos del ejército patrio llevaban diversos distintivos; y que oficialmente el color utilizado debía aún ser el rojo, el mismo que utilizaban los ejércitos españoles en sus distintivos. Por lo que Belgrano sugería que todos los cuerpos del ejército patrio tenían que llevar un mismo distintivo o escarapela y que necesariamente no debía ser rojo para poder distinguirse de las fuerzas realistas enemigas que combatían y evitar así confusiones. Fue entonces que el 13 de febrero de 1812 Belgrano envió una nota al Triunvirato, solicitando la creación de una escarapela nacional:

Excmo. Señor,

Parece llegado el caso de que Vuestra Excelencia se sirva declarar la escarapela nacional que debemos usar, para que no se equivoque con la de nuestros enemigos, y no haya ocasiones que puedan sernos de perjuicio; y como por otra parte observo que hay cuerpos del ejército que la llevan diferente, de modo que casi sea una señal de división, cuyo nombre, si es posible, debe alejarse, como Vuestra Excelencia sabe, me tomo la libertad de exigir de Vuestra Excelencia la declaratoria que antes expuse. Dios guarde, etc.

Rosario, 13 de febrero de 1812.

 

Belgrano propuso los colores blanco y celeste, los cuales "convenían" al discurso oficial sostenido por el Triunvirato, de que el objetivo de la Revolución de Mayo era preservar estas tierras para el rey Fernando VII, quien aún seguía siendo prisionero de Napoleón; ya que se trataba de los colores del principal distintivo de la dinastía de los Borbones, la Orden de Carlos III, ya mencionada en párrafos anteriores.

Fue así que el 18 de febrero de 1812, el Triunvirato reconoció y estableció la escarapela nacional con el diseño propuesto por Manuel Belgrano:


El gobierno ha resuelto que se reconozca y se use por las tropas la Escarapela Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que deberá componerse de dos colores, blanco y azul celeste, quedando abolida desde esta fecha la roja que antiguamente se distinguía.

Escarapela Argentina
Escarapela argentina

Pero Belgrano, quien pensaba que ya era hora de dar un paso adelante y apuntar hacia la independencia total de estas tierras; entusiasmado, el 23 de febrero de 1812 le respondió con una nota al Triunvirato, en la que le anunciaba que entregó las escarapelas celestes y blancas a los hombres de sus tropas y agregaba la frase:

Acaben de confirmar a nuestros enemigos de la firme resolución en que estamos de sostener la independencia de la América.

Sin embargo el Triunvirato, a pesar que la guerra continuaba, evitaba la utilización de cualquier término o acto oficial vinculado con la idea de la independencia y pretendía seguir aparentando fidelidad a Fernando VII. Además Gran Bretaña, que por aquel entonces era aliada de España en la guerra contra Napoleón, recomendaba al Triunvirato mantener esa postura de lealtad al monarca español cautivo por los franceses y evitar a toda costa tocar el tema de la independencia; no obstante el Triunvirato no respondió a la nota de Belgrano.
 
Belgrano que ya estaba muy convencido que era hora de dar el paso hacia la independencia, pensó que como el Triunvirato le había reconocido rápidamente y sin ningún tipo de impedimento ni excusa, la instauración de una escarapela nacional con los colores blanco y celeste, tampoco le impediría la utilización de una nueva bandera nacional para sus tropas, que reemplazara a la bandera española utilizada hasta entonces por los gobienos patrios así como por las tropas del ejército de la Provincias Unidas del Río de la Plata.

El 26 de febrero de 1812, a los tres días de haber repartido las escarapelas a sus tropas, envió la siguiente nota al Triunvirato:

Las banderas de nuestros enemigos son las que hasta ahora hemos usado; pero ya que V.E. ha determinado la escarapela nacional con que nos distinguiremos de ellos y de todas las naciones, me atrevo a decir a V.E. que también se distinguieran aquéllas, y que en estas baterías no se viesen tremolar sino las que V.E. designe. ¡Abajo, Excelentísimo Señor, esas señales exteriores que para nada nos han servido y con las que parece que aún no hemos roto las cadenas de la esclavitud!

Fue así que Belgrano diseñó una bandera con los mismos colores de la escarapela, blanco y celeste; que según la tradición popular mandó a confeccionarla a María Catalina Echeverría de Vidal, una vecina de Rosario. El 27 de febrero de 1812 sería izada por primera vez en la historia la bandera blanca y celeste, según la tradición en la Batería Libertad, donde hoy se encuentra el Monumento Nacional a la Bandera; aunque por documentos históricos y cartas de Belgrano, no menciona a la batería Libertad sino que a la Independencia que se encontraba en la costa opuesta en la isla Espinillo en Entre Ríos; por lo que ese sería el verdadero lugar donde se enarboló por primera vez la bandera y no en Rosario. Además por cartas de Belgrano se ha llegado a la conclusión de que hacia el 27 de febrero de 1812 la batería Libertad todavía se encontraba en construcción. Quien la izó por primera vez fue Cosme Maciel, también un vecino de la Villa del Rosario. Allí hizo jurar la bandera a sus soldados.

Soldados de la Patria: En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro excelentísimo gobierno: en aquel, la batería de la Independencia, nuestras armas aumentarán las suyas. Juremos vencer a los enemigos Interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la independencia y de la libertad.
En fe de que así lo juráis, decid conmigo ¡Viva la Patria!
Señor capitán y tropa destinada por primera vez a la batería Independencia; id, posesionáos de ella, y cumplid el juramento que acabáis de hacer.

Primer enarbolamiento de la bandera argentina
Primer enarbolamiento de la bandera argentina en la Batería Independencia - 27 de febrero de 1812

A continuación envió una carta al Triunvirato para informarle del acontecimiento:

Excmo. Señor:
En este momento que son las 6 y 1/2 de la tarde se ha hecho la salva en la Batería de la Independencia, y queda con la dotación competente para los tres cañones que se han colocado, las municiones y la guarnición.
 
He dispuesto para entusiasmar a las tropas, y estos habitantes, que se formas en todas aquellas, y les hablé en los términos de la copia que acompaño.
 
Siendo preciso enarbolar Bandera, y no teniéndola la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional: espero que sea de la aprobación de V. E.
 
Dios guarde a V. E. Muchos años,
Rosario 27 de Febrero de 1812.
Manuel Belgrano

 

Por descripciones que hizo en escritos Belgrano acerca de la primera bandera, en los que la menciona como blanca y celeste, se supone que dicha bandera tenía dos franjas horizontales, una blanca arriba y otra celeste; mientras que otras suposiciones la ilustran como de tres franjas aunque con la distribución de blanca, celeste y blanca.

Posible primera argentina bandera enarbolada Otra posible primera bandera argentina
Diseño de las primeras banderas argentinas enarboladas en las baterías Independencia y Libertad en febrero de 1812


El mismo 27 de febrero, el Triunvirato aún desconociendo las acciones de Belgrano, le envió una nota a Rosario ordenándole que partiera inmediatamente para hacerse cargo del Ejército del Norte, que había sido derrotado por las fuerzas realistas bajo el mando del general José Manuel Goyeneche en Huaqui.

Pero a los pocos días el Triunvirato recibió la nota enviada por Belgrano; y no le gustó para nada esta acción intempestiva de Belgrano, así que el 3 de marzo de 1812 le envió otra carta ordenándole que ocultara la bandera nacional y que la reemplazara con una que se le enviaba, que era igual a la que se usaba por aquel entonces en la capital de la Provincias Unidas del Río de la Plata, la bandera española.

La situación presente, como el orden y consecuencia de principios a que estamos ligados, exige por nuestra parte en materias de la primera entidad del Estado que nos conduzcamos con la mayor circunspección y medida; por esto la demostración con que Vuestra Señoría inflamó a las tropas de su mando enarbolando la bandera blanca y celeste, es a los ojos de este gobierno de una influencia capaz de destruir los fundamentos con que se justifican nuestras operaciones y las protestas que hemos anunciado con tanta repetición, y que en nuestras comunicaciones exteriores constituyen las principales máximas políticas que hemos adoptado. Con presencia de esto y de todo lo demás que se tiene presente en este grave asunto, ha dispuesto este gobierno, que sujetando Vuestra Señoría sus conceptos a las miras que reglan determinaciones con que él se conduce, haga pasar como un rasgo de entusiasmo el enarbolamiento de la bandera blanca y celeste, ocultándola disimuladamente y sustituyéndola con la que se le envía, que es la que hasta ahora se usa en esta fortaleza y que hace el centro del Estado; procurando en adelante no prevenir las deliberaciones del gobierno en materia de tanta importancia...
 

Pero Belgrano ya no se encontraba en Rosario al momento de llegar la notificación enviada por el Triunvirato, ya que se encontraba en camino para hacerse cargo del ejército del norte; y no se enteraría de dicha respuesta hasta varios meses después. Por lo que volvería a utilizar la bandera nacional en algunas ocasiones más. Luego el 27 de junio de 1812, el Triunvirato le volvería a enviar otra intimación donde se encontraba con sus tropas; la notificación decía:

Cuando en 3 de marzo último se hallaba Vuestra Señoría en la batería del Rosario, se le dijo lo que sigue:

(ahí se transcribe la notificación que le enviaron a Rosario el 3 de marzo).

Comparando, pues, este gobierno el contenido de este oficio con el de Vuestra Señoría de 29 de mayo próximo pasado y la copia número 1 adjunta, le ha herido una sensación, que solo pudo suspender el precedente concepto de sus talentos y probidad. Los impulsos grandes que de cualquier punto de una esfera se arrojen hacia su centro, ¿qué mas pueden hacerle que oscilarla y excentrificarla? Tales, pues, son los efectos de los procedimientos de Vuestra Señoría en parte. Los que constituyen esta superioridad, que hace el centro ó punto en que gravitan los grandes negocios que el sistema de las relaciones que han de formar ó aproximar á la dignidad de un Estado á unos pueblos informes y derramados á distancias extraordinarias, pero que con sobrada justicia y oportunidad se han avanzado y esfuerzan en constituirlo, no pueden contenerse sino en el punto de un celo enérgico pero prudente. Á Vuestra Señoría le sobra penetración para llegar con ella al cabo de la trascendencia de tal proceder: el gobierno, pues, consecuente á la confianza que ha depositado en Vuestra Señoría, deja á Vuestra Señoría mismo la reparación de tamaño desorden; pero debe igualmente prevenirle que esta será la última vez que sacrificará hasta tan alto punto los respetos de su autoridad, y los intereses de la nación que preside y forma, los que jamas podrán estar en oposición á la uniformidad y orden. Vuestra Señoría á vuelta de correo dará cuenta exacta de lo que haya hecho en cumplimiento de esta superior resolución. Dios guarde á Vuestra Señoría muchos años.
 
Buenos Aires, 27 de junio de 1812. Al general en jefe Manuel Belgrano.

El 18 de julio de 1812, Belgrano respondería con una carta en la que se nota su desilusión aunque no omitiría un poco de sarcasmo:
 

Debo hablar á Vuestra Excelencia con la ingenuidad propia de mi carácter, y decirle, con todo respeto, que me ha sido sensible la reprensión que me da en su oficio de 27 del pasado, y el asomo que hace de poner en ejecución su autoridad contra mí, si no cumplo con lo que se manda relativo á la bandera nacional, acusándome de haber faltado á la prevención del 3 de marzo, por otro tanto que hice en el Rosario.
 
Para hacer ver mi inocencia, nada tengo que traer mas á la consideración de Vuestra Excelencia, que en 3 de marzo referido no me hallaba en el Rosario; pues, conforme á sus órdenes del 27 de febrero, me puse en marcha el 1° ó 2 del insinuado marzo, y nunca llegó á mis manos la contestación de Vuestra Excelencia que ahora recibo inserta; pues á haberla tenido, no habría sido yo el que hubiese vuelto á enarbolar tal bandera, como interesado siempre en dar ejemplo de respeto y obediencia á Vuestra Excelencia, conociendo que de otro modo no existiría el orden, y toda nuestra causa iría por tierra.
 
Vuestra Excelencia mismo sabe que sin embargo de que habia en el ejército de la patria cuerpos que llevaban la escarapela celeste y blanca, jamas la permití en el que se me puso á mandar, hasta que viendo las consecuencias de una diversidad tan grande, exigí de Vuestra Excelencia la declaración respectiva.
 
En seguida se circuló la orden, llegó á mis manos; la batería se iba á guarnecer, no habia bandera, y juzgué que sería la blanca y celeste la que nos distinguiria como la escarapela, y esto, con mi deseo de que estas provincias se cuenten como una de las naciones del globo, me estimuló á ponerla.
 
Vengo á estos puntos, ignoro, como he dicho, aquella determinación, los encuentro fríos, indiferentes y tal vez enemigos; tengo la ocasión del 25 de mayo; y dispongo la bandera para acalorarlos y entusiasmarlos, ¿y habré por esto cometido un delito? Lo sería, Excmo. Señor, si, á pesar de aquella orden, yo, hubiese querido hacer frente á las disposiciones de Vuestra Excelencia; no así estando enteramente ignorante de ella; la que se remitiría al comandante del Rosario, y obedecería, como yo lo hubiera hecho si la hubiese recibido.
 
La bandera la he recogido, y la desharé para que no haya ni memoria de ella, y se harán las banderas del regimiento n° 6 sin necesidad de que aquella se note por persona alguna; pues si acaso me preguntaren por еllа, responderé que se reserva para el dia de una gran victoria por el ejército, y como esta está lejos, todos la habrán olvidado, y se ostentarán con lo que se les presente.

El 8 de octubre de 1812 cayó el Primer Triunvirato y fue reemplazado por el Segundo Triunvirato, el cual apoyaba las ideas que promovían la independencia y que estaría influenciado por la Logia Lautaro, la Sociedad Patriótica y el mismo San Martín; por lo que la Revolución experimentaría un cambio de dirección con destino final la emancipación total de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Gracias a ello se revertiría la situación de Belgrano, ya que le permitieron el uso de la bandera, además de que la Asamblea del Año XIII, que comenzó a sesionar a partir del 31 de enero de 1813, también le daría el visto bueno, aunque esta última lo haría en un principio porque la consideraba como bandera del Ejército del Norte, para ser usada por las tropas comandadas por Belgrano, y no como bandera oficial del estado.

Fue así que el 13 de febrero de 1813, las tropas del Ejército del Norte comandado por Manuel Belgrano, tras cruzar el río Pasaje, pudieron jurar oficialmente a la bandera; por lo que desde aquel momento ese río también es conocido con el nombre de río Juramento, en honor a dicho evento.

El coronel Lorenzo Lugones describió el momento de la siguiente manera:

Llegamos al río del Pasaje, punto de reunión general para el ejército, y aquí se recuerda un acto solemne, digno de la historia. Habiendo el ejército formado en parada conforme á la orden general, se presentó en el cuadro, Belgrano con una bandera blanca y celeste en la mano que la colocó con mucha circunpección y reverencia en un altar situado en medio del cuadro, proclamó enérgica y alusivamente y concluyó diciendo; "Este será el color de la nueva divisa con que marcharán á la lid los nuevos campeones de la Patria"

El ejército ratificó su juramento besando una cruz que formaba la espada de Belgrano, tendida horizontalmente sobre el asta de la bandera: con este ceremonial concluyó el acto y el ejército quedó dispuesto para la primera señal de partida.

De a poco la bandera celeste y blanca iría reemplazando cada vez más a las insignias españolas.

Bandera Argentina 1812-1816
Desde el mismo 1812 -especialmente luego de la caída del Primer Triunvirato- el diseño final de la bandera que se impondría cada vez más, sería el de dos bandas celestes y una blanca en el medio


El 24 de mayo de 1812, durante una obra de teatro titulada El Veinticinco de Mayo, su creador Luis Ambrocio Morante izó la bandera celeste y blanca.

Luego, el 23 de agosto de 1812, un grupo de patriotas enarbolaron una bandera celeste y blanca en la iglesia de San Nicolás de Bari (que estaba ubicada donde hoy se encuentra el Obelisco de Buenos Aires), siendo la primera vez que se enarboló la bandera celeste y blanca en la ciudad de Buenos Aires.

Durante la época colonial la ciudad de Buenos Aires tenía su estandarte real; pero en 1813 el Segundo Triunvirato estableció que durante el desfile de celebración del 25 de mayo, el estandarte real sería reemplazado por la bandera con dos franjas celestes y una blanca central, la cual fue llamada pendón de la libertad.
Además ese día 25 de mayo de 1813, la bandera española no fue puesta en el Fuerte de Buenos Aires (hoy Casa de Gobierno del Poder Ejecutivo Nacional también conocida como Casa Rosada). De a poco se irían quitando de todas partes las banderas españolas.

A partir del 31 de enero de 1814 el poder ejecutivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata pasaría del Segundo Triunvirato al Directorio, con un Director Supremo al mando, una especie de sistema presidencial; dicho Dirctor Supremo debería tener una banda con franjas azules en los costados y una blanca en el centro; una tradición que llegaría hasta nuestros días con cada uno de los Presidentes que tuvo la Argentina; y que probablemente estuvo inspirada en la banda celeste y blanca de la Orden de Carlos III que llevan los monarcas españoles.

Finalmente el 17 de abril de 1815 la bandera española dejaría de flamear para siempre en el Fuerte de Buenos Aires para ser reemplazada por la bandera celeste y blanca. En sus Memorias Curiosas, Juan Manuel Beruti describió el acontecimiento de la siguiente manera:

Este nuevo día amaneció puesta en el asta de la Fortaleza, la Bandera de la Patria, celeste y blanca, primera vez que en ella se puso, pues hasta entonces no se ponía otra sino la española cuya bandera la hizo poner el Comandante de la Fortaleza, que el día antes fue nombrado para su cuidado y defensa, el Coronel Luis Beruti, con lo cual entusiasmó sobremanera el pueblo en su defensa, y desde este día ya no se pone otra sino la de la Patria.

También a partir de 1815 los barcos de corsarios argentinos comenzaron a llevar la bandera celeste y blanca.

El 20 de julio de 1816, once días después de declararse la independencia, quedó establecida como bandera nacional la celeste y blanca a través del siguiente decreto:

Después de leidos muchos pliegos y contestaciones á otros ántes recibidos, se traxo á la vista el proyecto de decreto sobre la bandera menor presentado por el secretario Serrano, encargado de su formacion, que fue aprobada, y su tenor como sigue.

DECRETO
Elevadas las Provincias Unidas en Sud-América al rango de una Nacion, después de la declaratoria solemne de su independencia, será su peculiar distintivo la bandera celeste y blanca que se ha usado hasta el presente, y se usará en lo sucesivo exclusivamente en los exércitos, buques y fortalezas, en clase de bandera menor, ínterin, decrétada al término de las presentes discusiones la forma de gobierno mas conveniente al territorio, se fixen conforme á ella los geroglíficos de la bandera nacional mayor. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación.

Francisco Narciso de Laprida, diputado presidente. Juán José Paso, diputado Secretario
Decreto del Congreso de Tucumán, 20 de julio de 1816

Bandera menor argentina
Bandera Menor de las Provincias Unidas del Río de la Plata establecida por el Congreso de Tucumán el 20 de julio de 1816

Se haría justicia y finalmente Belgrano fue desagraviado, al establecerse la bandera propuesta por él en febrero de 1812, como bandera de la nación independiente.

El 25 de febrero de 1818, se establecería como bandera mayor o de guerra la de dos franjas azules y una franja blanca en el medio con el Sol de Mayo en el centro. El Sol de Mayo es el mismo que fue diseñado por el orfebre peruano Juan de Dios Rivera, en 1813 para la primera moneda argentina, el peso, equivalente a un Real de Ocho español. Este Sol tiene 32 rayos, de los cuales 16 son flamígeros y los otros 16 rectos, y representa al sol inca conocido como Inti. La denominación de de Mayo es por la revolución que comenzó en el mes de mayo de 1810.

Bandera mayor de las Provincias Unidas del Río de la Plata
Bandera Mayor del ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Con diseño de dos franjas azules y una blanca con el Sol de Mayo en el centro - Establecida el 25 de febrero de 1818

Durante la época de Rosas, entre 1836 y 1842; la Confederación Argentina utilizó la bandera azul blanca y azul con cuatro gorros frigios en sus esquinas. Luego mandó a oscureces aún más el azul porque consideraba que el celeste era un color vinculado a los unitarios. Incluso en muchas banderas incluyó la frase: ¡Viva la Confederación Argentina! ¡Mueran los Salvajes Unitarios!

Bandera de la Confederacion Argentina durante la epoca de Rosas
Bandera de la Confederación Argentina durante la época de Juan Manuel de Rosas 1836-1852

Ya caído Rosas, tras la Batalla de Caseros, en el año 1852, se utilizaron banderas tanto en versiones celeste y blanca como azul y blanca. Aunque la polémica de si debía ser azul o celeste siguió por años.

Bandera de la Confederacion Argentina en 1840 Bandera de la Confederacion Argentina - 1860
Izquierda: Bandera de la Confederación Argentina del año 1840 - Derecha: Bandera de la Confederación Argentina del año 1860

En 1869 Sarmiento autorizó embanderar las casas en fechas patrias, algo que hasta entonces estaba prohibido y solamente reservado para edificios y entidades públicas. Pero en 1884, un decreto del presidente Julio Argentino Roca, prohibió a los ciudadanos el uso de la bandera de guerra con el Sol de Mayo en el centro. En 1895 el presidente José Evaristo Uriburu estableció finalmente el color celeste, mientras que el azul se dejaría de utilizar; dicho dictamen fue confirmado por decreto el 24 de mayo de 1907 por el presidente Figueroa Alcorta.

El 8 de junio de 1938, el Presidente Roberto Marcelino Ortiz decretó, con aprobación del Congreso de la Nación, la ley 12.361 que establecía que el 20 de junio de cada año sería Día de la Bandera Argentina y feriado nacional. Irónicamente esá no es la fecha de la creación de la bandera argentina sino la del fallecimiento de Manuel Belgrano, ocurrida un 20 de junio de 1820.

A partir de 1943 durante el gobierno militar del presidente de facto Pedro Pablo Ramírez, se decretó que la bandera con el sol sería utilizada por entidades y dependencias estatales mientras que la que no tiene el sol por ciudadanos particulares.

Finalmente, desde el 25 de julio de 1985, con la ley 23.208 se estableció que la única bandera oficial de la República Argentina es aquella que tiene el Sol de Mayo o Sol Inca en el centro; y puede ser utilizada tanto por entidades estatales como por particulares.

Sintetizando:

Proceso de elementos que dan origen al diseño y los colores de la bandera argentina:

- Inmaculada Concepción de María
- Pinturas del Siglo XVII de la Inmaculada Concepción de María
- Oden de Carlos III de la Dinastía de los Borbones
- Colores utilizados por el Regimiento de Patricios / Cintos utilizados por los patriotas durante la Revolución de - Mayo 1810-1812
- Creación de la Escarapela Argentina - 18 de febrero de 1812
- Creación de la Bandera Argentina - 27 de febrero de 1812

Primera lugar donde se enarboló la bandera argentina: Batería Independencia, Isla de Espinillo, Provincia de Entre Ríos, el 27 de febrero de 1812.

Diseño: Manuel Belgrano.

Confeccionada por: Según la tradición María Catalina Echeverría de Vidal.

Primera persona en izar la bandera: Cosme Maciel.

Día de la Bandera: 20 de junio.
 

Bandera de la República Argentina


A 5 personas les gusta

Compartir
Galería de Fotos
Fotoalbum: 

Publicaciones recomendadas
Sigue a Youbioit






Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.