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Efectos del tabaco


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1 - Efectos del tabaco
2 - Efectos de fumar
3 - Cómo funciona el cigarrillo electrónico
4 - Estadísticas sobre el consumo de tabaco
5 - Historia del tabaco

La mayoría de los fumadores en Latinoamérica, Estados Unidos, Canadá y Europa comienza a fumar durante la adolescencia; aproximadamente entre el 85% y 90% prueba su primer cigarrillo antes de los 18 años y el 99% lo hacen antes de los 26 años de edad. Existen distintos tipos de productos derivados del tabaco, pero por lejos los más consumidos son los cigarrillos. También existen distintas modalidades de fumadores, desde aquellos que lo hacen diariamente, de manera compulsiva, hasta aquellos que lo hacen en determinadas circunstancias como por ejemplo en fiestas o salidas nocturnas (popularmente llamados fumadores sociales). Pero lo que hay que destacar es que el tabaco genera dependencia y aunque lo que varía es la intensidad y frecuencia de consumo (acorde al nivel de adicción de la persona); siempre en menor o mayor medida hay una dependencia física y psicológica; basta con sentir ganas o la tentanción de fumar al menos un cigarro como para afirmar que existe tal dependencia.

¿Pero qué es lo que genera la dependencia al tabaco? La principal responsable de generar la adicción al tabaco es una sustancia química denominada nicotina.

A continuación se analizará a la nicotina en todos sus aspectos, sus efectos psicofísicos, las causas que generan una dependencia tan fuerte a ella, algunas formas de vencer la adicción, entre otras cosas.
 

Introducción al tabaco

Existen varias especies de plantas de tabaco, pero la que se utiliza comercialmente para productos que se fuman se denomina nicotiana tabacum, la cual fue descubierta y cultivada en América desde aproximadamente el 5000 AC. Antes de ser cultivada por seres humanos, la planta crecía de manera silvestre en gran parte del continente americano. Durante milenios sus hojas fueron utilizadas con distintos fines, desde medicinales o curativos hasta religiosos y recreativos. Sus hojas eran masticadas, untadas en el cuerpo, y más adelante fumadas en ciertas tribus de distintas partes del continente americano.

Cultivos de nicotiana tabacum
Plantas de nicotiana tabacum

Los europeos la descubrieron en 1492, durante el primer viaje de Cristóbal Colón, quien envió a varios de sus tripulantes a explorar el interior de la isla de Cuba, donde Rodrigo de Jerez se convertiría en el primer europeo en haber fumado hojas de tabaco. Allí el explorador observó que "los indígenas utilizaban una hierba seca que al quemarla producía un saumerio de grato aroma que al ser inhalado producía un efecto placentero casi de emborrachados". Sin embargo a su regreso a España, Rodrigo de Jerez fue encarcelado ya que la Inquisición lo acusó de brujería, alegando que "solamente el diablo podría hacer que un hombre echara humo por la boca".

Rodrigo de Jerez
Rodrigo de Jerez se convierte en el primer europeo en conocer el tabaco - Cliquear para ampliar

Alrededor del año 1528 los españoles introdujeron el tabaco a Europa y a los pocos años ya habían comerciantes en la península ibérica. En 1531 comenzó a ser cultivada por europeos en la colonia española de Santo Domingo (en la actual República Dominicana). Ya hacia 1548 los portugueses cultivaban tabaco en Brasil para exportarlo comercialmente. Un francés llamado Jean Nicot de Villemain que se encontraba en Portugal como embajador de Francia, envió muestras de esta planta a la Corte Real de París en 1559, siendo el responsable de introducir su consumo en el país galo. En honor a este hombre la sustancia que provoca la adicción al consumo de tabaco y la cual analizaremos detalladamente en un rato, la nicotina, lleva su nombre. En 1572 tras su viaje de circunnavegación al globo, el británico Sir Francis Drake introdujo la costumbre de fumar en pipa a Gran Bretaña y hacia 1585 con la fundación de la colonia británica de Virginia (en el actual estado de Carolina del Norte, en Estados Unidos) algunos de los colonos que regresaron a Inglaterra con el hábito de fumar pipas, llevaron por primera vez la variedad de tabaco de Virginia a Europa, y le enseñaron a fumar al cortesano y amigo personal de la Reina Isabel I, Sir Walter Raleigh; desde entonces fumar tabaco en pipa se volvería una costumbre en Inglaterra.

El uso del tabaco fue bastante controversial incluso desde aquellos lejanos tiempos y se presentaban ya entonces varias contradicciones. En ocasiones se le atribuían propiedades medicinales y en otras, ya desde el siglo XVII (años 1600s), ciertas especulaciones vinculaban al tabaco con enfermedades como el cáncer. Por otro lado, hacia la década de los años 1570s, varias corrientes médicas europeas recomendaban el uso del tabaco para combatir enfermedades o dolencias como el dolor de muela, la halitosis, parásitos, tétanos e incluso cáncer.

Sin embargo, con el paso de los siglos, investigaciones modernas evidenciaron el vínculo del consumo de tabaco con todo tipo de enfermedades que van desde problemas cardiovasculares hasta el cáncer.

No obstante, a pesar de que la planta de tabaco contiene miles de sustancias químicas, solamente una, la nicotina, es la responsable de causar las diversas sensaciones psicosomáticas o efectos psicoactivos que vuelven adictos a los consumidores de tabaco (las sustancias psicoactivas son aquellas que al introducirse de distintas formas en el cuerpo, generan un efecto directo sobre el sistema nervioso central).

El tabaco es un miembro de la familia de plantas solanáceas (solanaceae), que entre otras incluye a las patatas, tomates, berenjenas, ajíes y pimientos. Las solanáceas se caracterizan por la producción de alcaloides (los alcaloides son sustancias nitrogenadas, que incluso en bajas dosis provocan intensas acciones fisiológicas en los animales, con fuertes efectos psicoactivos. Entre los alcaloides se pueden mencionar la cocaína, la morfina, la quinina, la cafeína, la atropina y la nicotina). Los alcaloides producidos por las plantas de la familia de las solanáceas pueden tener efectos de mayor o menor toxicidad dependiendo de la especie. Los alcaloides son sustancias tóxicas que las plantas solanáceas producen como defensa contra insectos y animales herbívoros, que al correr peligro de intoxicación tras su consumo evitan así su ingesta, logrando por lo tanto estos vegetales sobrevivir en entornos silvestres; por ejemplo si un insecto intenta comerse una planta que contiene estos alcaloides puede llegar a paralizarlo e incluso matarlo. 

Plantas solanaceas
Ejemplos de solanaceas - Cliquear para ampliar imagen

La solanina es un alcaloide presente en el tomate (nombre científico del tomate: solanum lycopersicum) y en la patata (nombre científico de la patata: solanum tuberosum); la cocaína es un alcaloide presente en las hojas de coca; la cafeína se encuentra en muchas especies de solanáceas aunque en mayor medida en las plantas de café (cafetos), plantas de té y en menor medida en el cacao.

Por su parte la nicotina (el alcaloide que nos interesa en este artículo) es un alcaloide presente principalmente en la planta de tabaco y con mayor concentración en sus hojas (ocupa aproximadamente el 5% del peso de la planta y el 3% de su peso en tabaco seco). Pero la nicotina puede encontrarse también en otras plantas de la familia de las solanáceas, aunque en concentraciones muy reducidas, como por ejemplo en tomates, patatas, berenjenas o pimientos; en las que las concentraciones oscilan apenas entre 2 y 7 microgramos (millonésimas de gramo) por kilogramo de patata o tomate.

La fórmula química de la nicotina es C10H14N2, o sea que cada molécula de nicotina está compuesta por 10 átomos de carbono, 14 de hidrógeno y 2 de nitrógeno. Es un compuesto orgánico soluble en agua, y se trata de un potente veneno; de hecho, como ya se mencionó anteriormente, este es su fin natural ya que su toxicidad protege a la planta de tabaco de los insectos y otros animales herbívoros que podrían comerla; por eso mismo se la utiliza en insecticidas. 

Molecula de nicotina
Molécula de nicotina

Su ingesta directa es altamente tóxica y puede llegar a ser letal en seres humanos. La dosis letal por vía oral es de 60 mg (miligramos) de nicotina. Por lo tanto, si se llegaran a ingerir directamente 60 mg de nicotina, la persona tendría nauseas, entraría en convulciones y finalmente podría llegar a morir por envenenamiento con nicotina. Cada cigarrillo que se comercializa contiene en promedio 10 mg de nicotina (en algunas marcas esta concentración puede llegar a 20 mg), aunque de manera fumada solamente se introduce en el cuerpo aproximadamente 1 mg de nicotina (2 mg en ciertas marcas con altas concentraciones de nicotina). El 90% de la nicotina introducida en el cuerpo es rápidamente asimilada por el hígado y luego expulsada del cuerpo; permaneciendo solamente unos 0,1 mg de nicotina entre 6 y 8 horas en el cuerpo. Por lo tanto para morir por envenenamiento de nicotina fumada, la persona debería fumarse aproximadamente unos 60 cigarrillos (3 paquetes de 20 cigarrillos) en un solo instante; algo que es físicamente imposible. Sin embargo si la misma persona ingiere de manera oral, o sea si se comiera el tabaco de entre 3 y 6 cigarrillos, podría llegar a morir por envenenamiento con nicotina.

Es necesario hacer referencia a que en el año 2013 tras efectuarse nuevas mediciones, los experimentos arrojaron que las dosis letales de nicotina en seres humanos varían entre los 500 mg y 1000 mg, por lo que según estos datos una ingesta de 60 mg de nicotina, si bien sería tóxica no llegaría a ser letal; no obstante todavía no hay demasiadas pruebas al respecto por lo que se sigue considerando a los 60 mg de nicotina como la dosis letal universalmente aceptada entre los médicos.

Una curiosidad sobre las patatas y la solanina
Patatas con solanina

A modo de nota curiosa veamos el ejemplo de las patatas, las cuales contienen pequeñas concentraciones de solanina (sustancia que posee propiedades fungicidas y pesticidas que le sirven al tubérculo como mecanismo de defensa natural contra hongos, insectos y predadores), un alcaloide que ingerido en grandes cantidades es un irritante de la mucosa gastrointestinal y con efectos directos sobre el sistema nervioso; provocando irritación en la boca y faringe así como nauseas, vómitos y diarrea; y finalmente temblores, alucinaciones y parálisis en el sistema nervioso. Estos síntomas por lo general se superan pasadas las 24 horas de la ingesta de solanina. Sin embargo es necesario aclarar que la dosis tóxica es de entre 3 y 5 miligramos de solanina por kilogramo de peso corporal de la persona; y cada 1 gramo de patata hay entre 0,075 miligramos y 0,2 miligramos de solanina; aunque su concentración puede aumentar si la patata se expone a la luz, llevándola hasta 1 miligramo por gramo de patata, por eso siempre se recomienda guardar las patatas en lugares oscuros y fuera del alcance de la luz. Pero a no asustarse, ya que al pelarse y pasar por el proceso de cocción, parte de la solanina se pierde.

Así, una persona de 70 kilogramos requiere una dosis de entre 210 y 350 miligramos de solanina para intoxicarse; por lo que debería consumir aproximadamente entre 1 y 1,7 kg de patatas crudas. Sin embargo si las patatas fueron expuestas a la luz la cantidad de solanina puede aumentar hasta 1 miligramo por gramo de patata, así con tan solo 210 a 350 gramos de patata (o sea aproximadamente una patata grande sin pelar) la persona puede llegar a intoxicarse. Por eso es importante recordar que las patatas siempre deben ser almacenadas en lugares oscuros (y tampoco exponerse a la luz solar en verdulerías) y cocerse (hervirse, hornearse o freírse) para mantener las concentraciones de solanina bajas.

Cálculo en el caso de patatas con 0,2 miligramos de solanina por gramo de patata (cabe aclararse que las que se comercializan tienen controladas las concentraciones de solanina por debajo de los 0,2 miligramos):

Se necesitan 3-5 miligramos de solanina por kilogramo de la persona para intoxicarla
Una persona de 70 kilogramos requiere 3mg x 70kg = 210mg a 5mg x 70kg = 350mg de solanina
210mg / 0,2mg de solanina por gramo de patata = 1050kg de patatas
350mg / 0,2mg de solanina por gramo de patata = 1,7kg de patatas
Por lo que para intoxicarse con solanina una persona tiene que comerse aproximadamente entre 1 y 1,7 kg de patatas crudas sin pelar y que contienen 0,2 mg de solanina por gramo.

 

Efectos de la nicotina

Apenas pasados 10 segundos desde que la persona fumadora inhala el humo de su cigarrillo, la nicotina es absorbida a través de la piel y las capas de mucosa en la nariz, boca y pulmones; penetrando así al torrente sanguíneo que la conducirá hasta el cerebro. La nicotina estimula a las glándulas adrenales (que se encuentran arriba de los riñones) para que produzcan una hormona y neurotransmisor llamada adrenalina (también se la conoce con el nombre de epinefrina, del griego epi que significa sobre o encima y nefrós que significa riñón). La adrenalina incrementa el ritmo cardíaco y la presión arterial, ya que contrae a los vasos sanguíneos. La nicotina además estimula la producción de dopamina, un neurotransmisor que controla los centros de placer del cerebro (la dopamina es el neurotransmisor encargado de generar las sensaciones de placer al comer, beber, tener relaciones sexuales, entre otros. Pertenece al sistema de recompensa del cerebro, el cual se encarga de recompensar a la persona con sensaciones de placer cada vez que efectúa alguna necesidad vital para el cuerpo, como comer, beber agua o reproducirse).

Inhalar la nicotina produce efectos inmediatos de placer en la persona, ya que las moléculas de nicotina atraviesan las paredes de los alvéolos pulmonares junto al oxígeno, entrando así al torrente sanguíneo que se dirige hacia el corazón desde donde es bombeada al resto del cuerpo, incluyendo al cerebro que es donde se activan las sensaciones de placer al estimularse la secreción de dopamina. Los alvéolos se encuentran dentro de los pulmones y forman pequeños sacos pulmonares rodeados de capilares sanguíneos por donde penetra el oxígeno a la sangre. El humo inhalado contiene nicotina la cual aprovecha esta vía al igual que el oxígeno para penetrar en la sangre y viajar por ahí hasta el cerebro y otras partes del cuerpo. En total hay unos 300 millones de alvéolos (150 millones por cada pulmón), los cuales cubren una enorme superficie de absorción (si se los abriera y pusiese uno al lado del otro, ocuparían una superficie 40 veces mayor a la de la piel), siendo de esta manera los alvéolos -y por lo tanto los pulmones- el medio de absorción de nicotina más efectivo.

Intercambo gaseoso en alveolo
La nicotina entra al torrente sanguíneo junto al oxígeno a través de los alvéolos pulmonares

Con cada cigarrillo fumado se absorbe aproximadamente 1 miligramo (mg) de nicotina; recordemos que la mayoría de las marcas de cigarrillos contienen aproximadamente 10 mg de nicotina (son pocas las marcas que pueden llegar a contener hasta 20 mg), pero de esos aproximadamente 10 mg solamente se absorbe 1 mg. La nicotina permanece solamente unas pocas horas dentro del cuerpo, teniendo un tiempo de permanencia promedio de entre 1 y 2 horas, el resto es desechado por el hígado. Luego de 6 horas de fumado un cigarrillo, solamente quedan unos 0,031 mg del 1 mg introducido en la sangre.

La nicotina también puede ser absorbida a través del tracto gastrointestinal y de la piel, es de esta manera que productos como el tabaco masticable, los parches de nicotina y los chicles o goma de mascar de nicotina surten efecto, aunque lo hacen en dosis mucho más pequeñas.

Una vez dentro del cuerpo, las enzimas del hígado comienzan a romper la mayor parte de las moléculas de nicotina (entre el 80% y el 90% de la nicotina en sangre) transformándolas en un subproducto metabolito denominado cotinina. Los pulmones también transforman una pequeña parte de la nicotina en cotinina y en óxido de nicotina (se oxida, o sea que se enlaza con las moléculas de oxígeno). Luego la cotinina, junto a otros metabolitos inservibles o tóxicos para el cuerpo, es excretada en la orina. También puede encontrarse cotinina en la saliva y en el pelo de las personas fumadoras. La cotinina tiene un tiempo de permanencia medio en el cuerpo de aproximadamente 16 horas; por lo que si la persona se fumó un cigarrillo el día anterior a un análisis de sangre y orina, la cotinina serviría como indicador de que la persona estuvo fumando ya que sería encontrada en su orina. De hecho existen dispositivos muy económicos de venta libre (test de cotinina) que permiten saber si una persona estuvo fumando con tan solo detectar el nivel de cotinina en unas pocas gotas de orina.
   

¿Es realmente el tabaco un sedante?

Pero una pregunta que surge seguido es: ¿por qué las personas fumadoras sienten tantas ganas de fumar cuando están de mal humor o cuando están experimentando una situación estresante? Una respuesta rápida y sencilla sería que lo hacen porque la nicotina calma a las personas estresadas, generando sensaciones temporales de relajación y reducción de estrés, ansiedad e incluso dolor.

S
in embargo, a pesar de la relajación, la nicotina realmente incrementa el estrés físico, por lo que sus efectos resultan ser bastante paradójicos.

Cuando estimula al sistema nervioso central, dependiendo de la dosis, a algunos fumadores la nicotina puede generarles efectos sedativos. No obstante, algunos estudios demostraron que es simplemente el ritual de fumar lo que causa el efecto calmante, ya que en realidad la nicotina es considerada una sustancia estimulante y no tranquilizante. Por lo tanto la relajación se trataría de un efecto psicológico ya que bioquímicamente la nicotina produce efectos estimulantes.

Cuando una persona inhala el humo del tabaco, la nicotina contenida en él, causa la secreción de la hormona epinefrina (también conocida como adrenalina), la hormona que nos vuelve alerta o nos prepara para enfrentar un peligro (por ejemplo cuando estamos por pelear o intuimos que nos van a atacar o simplemente al caer en una montaña rusa). La adrenalina activa el sistema nervioso simpático el cual hace que aumente la frecuencia respiratoria y la profundidad de cada respiración; también incrementa el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. En otras palabras con la adrenalina la persona se vuelve alerta, con más atención y concentración.

Por otra parte, la nicotina también ocasiona un efecto bioquímico que hace al cuerpo más resistente a la insulina (la hormona que reduce los niveles de glucosa en la sangre) así como un mayor riesgo a desarrollar un síndrome metabólico, diabetes de tipo 2 y enfemedades cardiovasculares. También puede afectar la normal secreción de hormonas de las glándulas tiroides, pituitaria, sexuales y suprarrenales (adrenales). El caso de la resistencia a la insulina en fumadores puede ser causado en parte porque la nicotina estimula la producción de altos niveles de cortisol, una hormona producida en la glándula suprarrenal y que afecta al metabolismo de glucosa corporal ya que desarrolla tolerancia o resistencia a la insulina, generando situaciones de hiperglucemia asociada a dicha resistencia a la insulina. Esto no solo aumenta el riesgo a desarrollar diabetes de tipo 2 sino que también enfermedades cardíacas.
 

Cuánto es la máxima cantidad de nicotina que puede tener un fumador habitual en el cuerpo

Como ya se dijo antes, la dosis letal (universalmente aceptada) de nicotina en el cuerpo para matar a una persona es de apoximadamente 60mg; y la cantidad de nicotina provista por un cigarrillo promedio es de 1mg; pero esto no significa que si una persona se fuma 60 cigarrillos (3 paquetes) en un día morirá intoxicada de nicotina. Esto es así porque ni bien ingresa la nicotina al cuerpo, el hígado comienza el proceso de filtrado y ya pasada 1 hora, aproximadamente 0,45 mg de aquel 1 mg de nicotina es transformado en cotinina y luego desechado a través de la orina; pasadas las 2 horas queda tan solo 0,10 mg de la nicotina (el 90% ya fue transformada en cotinina).

Para ejemplificar esta pregunta necesitaremos irnos a los extremos. Supongamos que una persona quiere acumular la mayor cantidad de nicotina posible en su cuerpo fumando un cigarrillo detrás del otro sin parar, si el fumador promedio termina de fumar cada cigarrillo en 6 minutos esto significa que en 1 hora podrá fumarse hasta 10 cigarrillos.

Pasados los primeros 6 minutos del primer cigarrillo fumado, habrá ingresado 1 mg de nicotina en el cuerpo de la persona; luego de 1 hora, y 10 cigarrillos fumados, el monto de nicotina absorbido llega a 10 mg; sin embargo como el hígado comienza a transformar a la nicotina ni bien entra al cuerpo, luego de 1 hora desde que fumó el primer cigarrillo quedarán solamente 0,55 mg de nicotina y a las 2 horas 0,1 mg de aquel primer cigarrillo. Sin embargo el cálculo se complica dado que la persona siguió fumando un cigarro tras otro sin parar, agregando más y más nicotina constantemente, mientras el hígado de manera simultánea continúa transformando la nicotina de los cigarrillos anteriores en cotinina. Por un lado la nicotina aumenta con cada cigarrillo fumado y por el otro disminuye con el paso de los minutos gracias al trabajo de filtrado realizado por el hígado. Para facilitar el cálculo veamos la siguiente tabla.

Niveles de nicotina en el cuerpo
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Ya pasadas las 8 horas y unos 80 cigarrillos fumados sin parar, los niveles de nicotina oscilarán aproximadamente entre 13,5 y 15mg. Obviamente estas cifras pueden variar según la marca de cigarrillos, el organismo de la persona así como otros factores. De ahí en adelante la concentración de nicotina no aumentará ya que con el paso de las horas la nicotina de los cigarrillos que se fumaron antes disminuye más rápido de lo que se incrementa la originada en cigarros fumados más recientemente. Llegado un momento luego de aproximadamente 24 horas la persona tendrá sueño y se quedará dormida, por lo que de los 13,5mg a 15mg de nicotina solamente quedarán en dos horas unos 1,3 a 1,5 mg y a las pocas horas toda esa nicotina se habrá transformado en cotinina.

Si bien no ocurrirá un envenenamiento por nicotina fumada; es muy importante aclarar que sí le causará a la persona fumadora otro tipo de daños al cuerpo ya que el cigarrillo contiene miles de sustancias tóxicas perjudiciales para la salud, por lo que un experimento así, sería altamente riesgoso y devastador para la salud de la persona. Los datos aquí expuestos solamente reflejan el comportamiento de la nicotina si es inhalada a través de cigarrillos de tabaco.  
 

Efectos de la nicotina en el sistema nervioso

La exposición a la nicotina modifica el funcionamiento del cerebro. Imaginemos al cerebro como una computadora que almacena, procesa y utiliza información. En las computadoras la información viaja en forma de pulsos eléctricos a través de cables y circuitos electrónicos (para más información ver: Qué son los bytes y los bits). En el cerebro, las neuronas son las células que transmiten e integran toda la información de la persona de un lado al otro. En el cuerpo humano hay aproximadamente unas cien mil millones (100.000.000.000) neuronas unidas entre sí y con mayor concentración de estas en la región encefálica. Cada neurona recibe información en forma de señales provenientes de otras miles de neuronas del cerebro, las procesa, hace los ajustes necesarios y finalmente traspasa esa información a otras partes del cuerpo. Los puntos de unión entre dos neuronas se denominan sinapsis, en donde hay un estrecho espacio interneuronal, por lo que las neuronas en realidad no se tocan entre sí; así la información salta de una neurona a la otra a través de este pequeño espacio interneuronal.

Dentro de cada neurona individual (también llamadas células nerviosas) la información viaja en forma de corriente eléctrica de baja potencia, pero para saltar o pasar de una neurona a la otra en la sinapsis, la información es traducida en forma de unas sustancias bioquímicas llamadas neurotransmisores.

En la sinapsis hay iones (partículas cargadas eléctricamente). Cuando el impulso eléctrico llega a la zona de la sinapsis de la neurona 1 (neurona presináptica) estimula a unas vesículas con neurotransmisores que cruzan la sinapsis y abren unos canales de la neurona 2 (neurona postsináptica), permitiendo así que las partículas cargadas que se encuentran en la sinapsis entraran a la neurona postsináptica y generando de esta manera un impulso eléctrico en esa segunda neurona, lográndose así que la información pasara de una célula nerviosa a la otra exitosamente.

Hay más de 50 neurotransmisores identificados en el sistema neurológico humano y a cada neurotransmisor le corresponde un tipo específico de receptores que admite la información de dichos neurotransmisores; estos receptores se encuentran en la zona de la sinapsis en la célula postsináptica (la que recibe la información proveniente de la otra neurona).

Sucede que la nicotina se comporta de la misma manera que un neurotransmisor denominado acetilcolina, asociado con los circuitos neuronales de la memoria y el sistema de recompensa del sistema nervioso (el sistema de recompensa es aquel que genera sensaciones de placer cuando un ser humano cumple con alguna necesidad fisiológica como comer, beber para saciar la sed, tener relaciones sexuales, entre otras; motivando a la persona con esas sensaciones recompensantes de placer a seguir cumpliendo con dichas necesidades vitales). La nicotina tiene la capacidad de adherirse a los receptores que procesan la información de la acetilcolina, especialmente a aquellos receptores conocidos como nicotínicos (se llaman así porque pueden ser estimulados también por la nicotina). Sin embargo, a diferencia de la acetilcolina, la nicotina no es regulada por el cuerpo; el cual normalmente libera pequeñas cantidades controladas de acetilcolina de manera graduada y solamente en las neuronas colinérgicas (aquellas que utilizan el neurotransmisor acetilcolina para comunicarse con otras neuronas) que requieran ser estimuladas en ese preciso momento; mientras que la nicotina activa de manera caótica a las neuronas colinérgicas de distintas partes del cerebro simultáneamente.

Dada toda la estimulación caótica y alteración en las neuronas colinérgicas (aquellas capaces de liberar y captar acetilcolina), el cuerpo confundido incrementa la liberación del neurotransmisor acetilcolina en dichas neuronas a través de todo el cerebro. La actividad en los circuitos de neuronas colinérgicas pone al cuerpo y al cerebro en acción generando una sensación reenergizante y un efecto vigorizante. La estimulación de las neuronas colinérgicas también incrementa la cantidad de dopamina que es liberada por el sistema límbico (el sistema límbico juega un papel fundamental en el comportamiento emocional); la dopamina es otro neurotransmisor que activa al sistema de recompensa del cerebro. Por lo tanto cada vez que una persona consume una droga como la nicotina o la cocaína, las cuales estimulan la liberación de dopamina activando al sistema de recompensa, esto refuerza las ganas de volver a consumir dichas sustancias dado el efecto placentero que provocan.

La nicotina también estimula la liberación de otro neurotransmisor denominado glutamato. El glutamato se encuentra asociado al aprendizaje y la memoria, por lo que al liberarse este neurotransmisor al momento de introducir nicotina al cerebro, se mejoran las conexiones entre las neuronas relacionadas a la memoria; geneando un fuerte recuerdo de las buenas sensaciones o sensaciones placenteras causadas por la nicotina; reforzando así el deseo de volver a consumir nicotina; en otras palabras se refuerza el vicio a la nicotina ya que se recuerda mejor las sensaciones que provoca.

La nicotina también incrementa los niveles de otros neurotransmisores y sustancias químicas que regulan el funcionamiento del cerebro. Un ejemplo de ello es aquel de la mayor producción de endorfinas por parte del cerebro en respuesta a la nicotina. Las endorfinas son proteínas que cumplen una función de analgésicos naturales del cuerpo, similares en funcionamiento a analgésicos sintéticos comerciales como los derivados de la morfina. Las endorfinas pueden llevar a sensaciones de euforia, por lo cual se puede explicar la sensación psicoactiva y vigorizante de la nicotina.

Efectos de lanicotina en el cerebro
Efectos de la nicotina en el cerebro - Cliquear para ampliar la imagen

 

Adicción a la nicotina

La nicotina es adictiva, tan adictiva como la cocaína o la heroína (de hecho está catalogada entre las drogas más adictivas), por lo que es casi igual de difícil dejar de fumar tabaco como dejar la cocaína o la heroína. A pesar que al fumar solamente se absorbe aproximadamente 1 mg de los 10 a 15 mg de nicotina que contiene cada cigarillo, esa cantidad es suficiente para volver adicta a una persona. Según estadísticas y encuestas realizadas, la mayoría de los fumadores confiesan que quieren dejar el hábito, pero sin ningún tipo de ayuda. Más del 85% de los que intentan dejar de fumar vuelven a hacerlo aproximadamente dentro de una semana.

Al intentar dejar de fumar tabaco, pueden presentarse en la persona reacciones físicas como fuertes ansias de fumar nicotina, un incremento del apetito, insomnio y alteraciones en el sueño, problemas gastrointestinales, y reacciones negativas en el humor de la persona como ansiedad, enojos, susceptibilidad, frustración, depresión, irritabilidad e inquietud.

Nivel de dependencia a distintos vicios
Nivel de dependencia y daño físico de distintas sustancias adictivas - Cliquear para ampliar

Ni bien los efectos de la nicotina comienzan a mermar, el cuerpo empieza a tener ansias por otro cigarrillo; eso puede ocurrir dentro de las dos horas de fumado el cigarrillo cuando ya queda solamente un 10% del miligramo de nicotina introducido. Sin embargo dependiendo de la persona, de la tolerancia desarrollada y del nivel de adicción es posible que para sentirse bien y sin ansias u otros efectos generados por la falta de nicotina, la persona requiera mayores dosis de esta sustancia por lo que tiene que fumar más seguido.

Por ejemplo como ya se explicó anteriormente pasada una hora de fumado el cigarrillo, queda 0,55 mg de aquel 1 mg de nicotina fumado y a las dos horas 0,1 mg; entonces si la persona tiene un nivel de adicción que le requiere mantener aproximadamente 1mg de nicotina en el cuerpo para sentirse bien, tendrá que fumarse 1 cigarrillo cada hora, por lo que si está despierto unas 16 horas por día fumará 16 cigarrillos por cada jornada (aunque esta cifra puede variar ya que hay ciertas actividades que le bajan la ansiedad de fumar como por ejemplo realizar ejercicio físico. Por otro lado, si la persona requiere mantener 0,5 mg de nicotina en el cuerpo para sentirse relajada tendrá que fumar 1 cigarrillo cada dos horas (unos 8 cigarrillos por día). Si la persona tiene un nivel de adicción mayor y requiere mantener constantemente aproximadamente 2mg de nicotina, tendrá que fumarse aproximadamente 30 cigarrillos al día (un paquete y medio), eso sería en promedio uno cada media hora.

Con el tiempo el cuerpo desarrolla tolerancia a la nicotina y requiere mayores dosis en miligramos de esta sustancia, por lo que tendrá que fumar más seguido, aumentando así su dependencia a esta droga.

Al comenzar a fumar en la vida, las dosis de nicotina requeridas no son tan altas, pero con el tiempo de ir afianzándose el hábito dichas dosis irán aumentando con el tiempo. También al combinar el consumo de tabaco con otras sustancias como el alcohol (generalmente en salidas nocturnas) aumenta temporalmente la tolerancia a la nicotina y por consiguiente los niveles de nicotina requeridos ya que el alcohol disminuye los efectos de placer provocados por la nicotina en el sistema de recompensa del cerebro, por lo que al tomar alcohol necesita mayores dosis de nicotina. Así una persona que normalmente al no estar bebiendo alcohol necesita 0,5 mg de nicotina en el cuerpo y fuma un cigarrillo cada dos horas, al tener mayor concentración de alcohol en la sangre, su cerebro no responderá con sensaciones de placer suficientes ante esa concentración de nicotina, haciendo que sintiera ganas de fumar más para mantener su nivel de nicotina en 0,8 mg, 1 mg, o incluso más para sentirse igual de relajado como cuando no está bebiendo alcohol. Por lo tanto, a más alcohol, mayor tolerancia a la nicotina y por ende mayor cantidad de cigarrillos fumados.

Además de los factores bioquímicos que provocan mayores ansias por fumar (o sea mantener los niveles de nicotina en las proporciones que requiere el cuerpo de cada fumador) existen otros factores de índole más bien psíquico, como por ejemplo aquellos que vinculan al hábito de fumar con ciertas actividades o tareas a manera de ritual; por ejemplo al conducir un automóvil, al estudiar, al ver una película, únicamente al estar en una fiesta, etc. (aquellos que fuman solamente en determinadas ocasiones como una fiesta, en una reunión, o en un determinado círculo social popularmente se denominan fumadores sociales y su vínculo con el tabaco es más bien de naturaleza psíquica que física). De ello se infiere que aquellas personas con trastornos de ansiedad, u obsesivo convulsivo tienen mayores tendencias a fumar que aquellos que no. Así, a los factores bioquímicos en muchos casos hay que sumarles los factores psíquicos, dando por resultado que la persona fume incluso más de lo que su organismo le pide simplemente para cubrir las necesidades asociadas a sus rituales psíquicos.

Entonces, para dejar de fumar muchas veces es necesaria una terapia psicológica para disminuir los requerimientos psicosociales asociados al consumo de tabaco y a eso sumarle las terapias físicas de reemplazo del consumo de nicotina mediante el uso de artículos farmacológicos como la goma de mascar (chicles) de nicotina o parches de nicotina, entre otras terapias.

Las terapias físicas disminuyen de a poco los niveles de nicotina requeridos por el cuerpo. También puede ayudar la práctica de ejercicios físicos, ya que reducen temporalmente los niveles de tolerancia a la nicotina, aunque con el tiempo estos efectos temporales se van volviendo más permanentes.

En el caso de las terapias psicológicas estas se enfocan generalmente en las actividades que la mente de la persona en cuestión asocia con el consumo de tabaco, como conducir un automóvil, recesos de algunos minutos durante el trabajo, fiestas, noches de estudio, etc; tratando de desvincularlas psicológicamente del acto de fumar.
 
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Fuentes de información

www.cdc.gov/ - Centers for desease and Prevention.

www.msal.gov.ar - Ministerio de Salud de la República Argentina

www.who.int - Organización Mundial de la Salud.

Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad de España

www.smu.org.uy - Sindicato Médico de Uruguay

www.cancerresearchuk.org

Asociación Argentina de Medicina Respiratoria - https://www.aamr.org.ar

www.smokenotsomuch.com/

 


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